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Red Internacional
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DESAPARICIÓN POLICIAL. Marco Antonio apareció por la movilización y la respuesta social, ahora vamos por más

No fue gracias a una denuncia ciudadana como dice Mancera para legitimar sus instituciones, fue la protesta social y en redes sociales condenando a la policía y al gobierno, lo que ayudó a encontrar a Marco Antonio.

Sandra Romero

Sandra Romero México | @tklibera

Lunes 29 de enero de 2018

Marco Antonio Sánchez Flores está vivo, parece desorientado, evidentemente golpeado, con ropa diferente a la que vestía en su detención, es de lo poco visible en una fotografía ¿sufrió tortura? ¿fue levantado y votado en Edomex por la policía? ¿qué pasó?

La respuesta espontánea de miles de personas en redes sociales, exigiendo la presentación con vida, una protesta inmediata en la CDMX, asambleas estudiantiles y la convocatoria a marcha nacional el 29 de enero, son las acciones que deben hacerse por cada desaparecido en México. Esa es la solidaridad activa que podría iniciar un gran movimiento por #NiUnaMenos y #NiUnoMenos.

Debemos luchar por el esclarecimiento de lo ocurrido, el castigo a los policías, resguardados e impunes por Mancera, mantener el paro estudiantil votado en la Preparatoria 8 de la UNAM y las asambleas convocadas en otros planteles y universidades.

Porque Marco Antonio está, maltrecho, pero está.. ¿y los 100.000 que faltan, sólo de este sexenio?, ¿y la policía seguirá impunemente persiguiendo jóvenes y apaleando trabajadores y maestros, mientras Mancera y el gobierno los criminalizan y desaparecen?

Para acabar con casos como el de Marco Antonio, debemos formar una coordinadora nacional contra la represión, en lucha permanentemente contra el Estado criminal y por tirar la nueva Ley de Seguridad Interior, que legitima a las fuerzas armadas y policiales y multiplicará por miles los casos como el de Marco Antonio.

Es indignante ver la zozobra y el dolor de una ciudad inmersa en la violencia, en medio del juego político de Mancera y su policía y sus ministerios públicos, mientras la rectoría priísta de la UNAM posa de democrática, aparentando que le importa la vida de un universitario, cuando es responsable de la exclusión educativa de al menos 300.000 cada año, de la violencia y el espionaje, con casos pendientes por resolver en las instalaciones de la UNAM.

Mancera no debe renunciar, lo debemos tirar, con la movilización en las calles y la organización democrática e independiente de los miles de trabajadores, estudiantes, jóvenes, y mujeres que vivimos su violencia policial, laboral y gubernamental.

Por ello debemos luchar por acabar con este régimen que con Peña Nieto al frente ha mantenido a México en un baño de sangre, con miles de desaparecidos y feminicidios.