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Red Internacional
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RESISTENCIA MAPUCHE. María Isabel Huala: "¿Quién le pone el cascabel al gato? Si el Estado está con el gato"

La Izquierda Diario entrevistó a la mamá del lonko Facundo Jones Huala, quien da una visión histórica de la represión a los mapuches y de los latifundios que aun existen en el sur. Se pregunta también: ¿dónde está Santiago Maldonado?

Alan Gerónimo @Gero_chamorro

Viernes 15 de septiembre de 2017

El camino sinuoso que nos dirigía a la casa de María Isabel es una ruta provincial sin pavimentar que esconde un paisaje hermoso: montañas, bosques, un espejo de agua enorme en el cual cualquier persona se puede quedar mirando la belleza del día y la belleza de la noche, en ese momento donde las estrellas iluminan con todo su esplendor. Dos paisajes inimaginados y dignos de envidia para cualquiera que estemos ubicados en las grandes urbes.

El día no acompañaba, en el transcurso del viaje empezó a llover, lo que complicó el llegar, además de habernos perdido por esos caminos que resultaron indescifrables para nosotros y para el GPS que nos guiaba.

Llegamos una hora más tarde de lo pautado, María Isabel nos esperaba junto a su hija, en la entrada de su casa ubicada en el pie de una montaña. Entrando en ella, se podía ver todo tipo de vegetación, arboles Alerces y un sinfín de cantares de pájaros. Dudamos de tanta variedad de sonidos, por momentos pensamos que era una calandria jugándonos alguna una treta.

Los saludos fueron de una agradable calidez humana hasta que un integrante del equipo de La Izquierda Diario tuvo un dialogo de esos que no se olvidan:

  •  Que feo día ¿no?
  •  ¿Feo? ¿Por qué?
  •  Por la lluvia, digo.
  •  Me parece que a vos te educaron de una forma muy occidental, la lluvia es hermosa. Acá nos permite plantar nuestra comida, hace crecer la vegetación para que se alimenten los animales, la lluvia acá nos da todo.

    Las risas de los otros dos integrantes no se hicieron esperar. María había clavado la primera estocada mientras plantaba semillas de rosas que le habían regalado. Esa fue la primera estocada de muchas que se fueron dando en el transcurso de la entrevista.

    María: su recuperación ancestral y la historia de sus antepasados

    María Isabel Huala vive en San Carlos de Bariloche, camino a la Colonia Suiza. Su presentación siempre incluye orgullosamente la frase: “Soy madre del lonko weichafe Francisco Facundo Jones Huala”. Tiene seis hijos, tres nacidos en Bariloche y tres nacidos en Comodoro Rivadavia y Rada Tilly.

    Isabel comienza: “En este lugar estoy porque estoy en una recuperación territorial ancestral, en estas zonas vivieron mis bisabuelos. En el 1884/85 empezaron a venir cuando ya la conquista del desierto entra en estos territorios. Mi abuelo viene como ‘carrero’ y empieza a viajar desde el otro lado de la cordillera. Ya la pacificación de la Araucanía en conjunto con la conquista habían doblegado a nuestro pueblo. Después de unos cuantos años le dan las tierras, con una aspiración al progreso. Esa era la idea, apostar al progreso de una nación. A otra gente que no apostaba al progreso las empezaron a sacar o a meterle otra gente de otras comunidades para hacer una pelea del pobre contra el pobre, como es ahora”.

    María vuelve un paso atrás para contar la historia de su bisabuelo: “Él empieza como leñador. Tenía que salir de la casa varios días para internarse en estos lugares en los cuales no había caminos, había huellas, ahí es donde llegan los forajidos. Foster Rojas masacra a gran parte de mi familia, se roba a una de mis tías abuelas que tenía 13 años, la hace su mujer y tienen un hijo con el tiempo. Toda mi familia está sepultada acá a unos 7 kilómetros”.

    “En proceso de saber mi identidad, de las historias que contaba mi padre de cómo fue el desarraigo, de cómo fue el querer borrar la historia del ser mapuche, hace dos años mas o menos tomé la conciencia o la responsabilidad de buscar este lugar que llega hasta la primera parte de la altura del lago para hacer una recuperación ancestral territorial y poder volver a ser mapuche. También para poder traer los restos de mi padre” prosigue Isabel.

    “En un tiempo cuando el Ejército se hace de las tierras de toda la zona de acá, empiezan a sacar a la gente. Un coronel que nunca me acuerdo el apellido como tenía un buen vehículo se encargaba de trasladar a la gente y llevarla a otros lados. Gran parte de mi familia fue llevada a distintos lugares, mi papá nace en Cascada los Alerces, en esos lugares luego se forma el Parque Nacional Nahuel Huapi, ahí es donde matan a mi abuelo cuando mi papá tenia 5 años; luego fueron desarraigados nuevamente. A mi papá lo cría mi tío abuelo José Cretton, en ‘El Tronador’ y otro poco acá en Colonia Suiza por que quedaban tíos viviendo en la Colonia”.

  •  ¿Cómo lo matan a tu abuelo?
  •  Con un tiro por la espalda por que lo confunden con un ladrón. Mi abuelo era conocido por que cada vez que cobraba hacía las compras todas las semanas para llevarle a la abuela que vivía en Cascada los Alerces. Eso es lo que dijeron, pero una saca muchas conclusiones y yo creo que lo mataron por que él no quería salir del territorio, ya parques lo quería sacar y tal vez por eso lo “confunden” con un ladrón.

    María Isabel: sus seis hijos, su trabajo y su vida

    “Mi hijo Facundo es mi primer hijo, el buscado, el esperado, el que más busqué de todos mi hijos ¿lo que es hoy mi hijo, no? Después tuve a Fernando, él nace en Comodoro Rivadavia, después tuve a Fiorella, ella también nace en Comodoro. Sigue Fausto que nace en Comodoro, me separo de Ramón Jones y me vengo a vivir de nuevo a Bariloche. Después de vivir un tiempo en Buenos Aires, tengo otra pareja donde tengo a Nicolás. Después de un tiempo largo de no poder convivir con el padre de mi hijo, la vida me mandó una niña, la más chiquita que nació acá en Bariloche, los crié yo a todos. Me dediqué mucho tiempo a criar hijos, a acompañarlos en todo lo que ellos decidieran en su vida. Así me crió mi padre a mí, acompañándolos, hablándoles de la vida y siempre leyendo, debatiendo, buscando el porqué a las cosas, por que todo tiene un por qué en esta vida ” detalla María.

    Cuando las cámaras están apagadas Isabel cuenta de su año viviendo en Buenos Aires, ahí estaba ella con Facundo. Cuenta de manera graciosa: “Una vez cuando llegamos a Buenos Aires, Facundo quería conocer los lagos de Palermo, iba preguntándole a la gente y lo miraban raro hasta que uno le dice ‘los lagos los tenés delante de tus ojos’, la tentación de risa que le dio a Facundo de ver eso, se descostillaba de la risa, uno se espera otra cosa cuando hablan de esos lagos, pero bueno acá los lagos son otra cosa, por eso también los defendemos tanto”.

    “Cuando estuve afligida por dinero salí a trabajar asalariada, tenía trabajos temporarios o por horas, pero nunca me gustó esa parte, siempre me gustó ser autónoma. Desde muy chica tejía gorros de esos que dicen ‘Bariloche’, hacía 50 o 100 gorros por día, los entregaba para comprarme ropa o salir a bailar en aquella época. Cuando ya tuve a mis hijos, tuve la suerte de que mi madre me enseñara a tejer, a bordar, a hacer crochet, a coser las ropas a mis muñecas. Cuando tuve a mis hijos me dediqué a hacerles la ropa y hacer ropa para vender” cuenta María.

    “Desde que nací me decían india salvaje” Las risas no se las puede contener, su padre adoptó ese apodo para decírselo cariñosamente y para que quizá “duela menos” esa forma despectiva a la cual periodistas como Lanata incurren varias veces para hablar de los pueblos originarios.

    Isabel cuenta: “Yo tuve una vida como cualquier otra persona dentro de un sistema al cual no encajamos. Por muchos años fui católica apostólica romana, hasta los 12 años me obligaron a ir a misa todos los domingos, sabía todo lo que decía el cura, todo lo que había que hacer en la Iglesia me lo sabía de memoria, después de esa edad dejé de participar por que nunca le encontré sentido. Siempre hacía preguntas que incomodaban al cura”

  •  ¿Por ejemplo?
  •  Por ejemplo ¿dónde esta Dios? ¿quién es Dios? Muchas veces me contestaban que era a “imagen y semejanza de nosotros, entonces yo decía ¿Cómo va a hacer a imagen y semejanza de nosotros, es hombre o es mujer? Esas cosas no le gustaban al cura y me mandaban a rezar. Al principio rezaba por que uno no lo entiende o le enseñan a tener miedo, pero después de un tiempo yo iba me arrodillaba ahí y me quedaba pensando en cualquier otra cosa y jamás me pasó nada.

    La dictadura cívico-militar en la Patagonia

    María Isabel Huala entre los mates con el agua calentada a leña y con una casa humilde pero sin que le falte nada a lo que pensaría el común de la gente empieza a recordar lo que fue vivir bajo la dictadura militar en la Patagonia: “Pasé cosas feas dentro de la dictadura. Tenía que salir a buscar a mi hermano por que se iba a jugar al fútbol a un kilómetro de donde vivíamos, muchas veces pasaba el Ejercito. Agarraba a los chicos, los tiraban al piso, les preguntaban qué andaban haciendo y les decían que no se podía estar a esas horas. Eso fue bastante fuerte, siempre estaba con miedo de que le pase algo a mi hermano”

    Mientras las banderas de colores celestes y blancas vitoreaban una guerra con el país hermano Chile por el canal de Beagle María recuerda: “ A muchos vecinos los subieron a camiones y los fueron a dejar a la frontera, los fueron a tirar a la frontera”

    “Mi padre fue uno de los que cruzó gente por la cordillera. Él a los 15 años encontró el ‘Paso de los Vuriloches’. En la época esa que había que sacar gente de acá, el fue uno de los que se iba tres o cuatro días, yo no sabía donde se iba, sabia que se iba al Tronador y nada más, después volvía con gente a los que uno los conocía como ‘tíos’ pero no los podía nombrar” detalla María Isabel.

    “Esas cosas de aquella época marcan y yo creo que uno se compromete a luchar ¿no?. El compromiso que tuvo mi padre es el compromiso que tengo yo y mis hijos. Hay un Huala que es, que está y que lucha. Mi papá también luchó pero nunca fue nombrado” sentencia María.

    “Yo no sé si Benetton conoce parte de lo que tiene"

    “Hay muchos peones de esa estancia que llegan con sus animales y se tienen que ir con lo puesto cuando ya no les sirven más al administrador de Benetton, porque Benetton no viene. Yo no sé si conoce parte de lo que él tiene” sospecha.

    María Isabel empieza contar la recuperación de tierras por parte de la comunidad mapuche, cuenta la historia del Pu Lof en Resistencia de Cushamen.

    “Mucha gente ve como violento a Facundo y a la gente que está en la comunidad porque se defienden con piedras y palos, pero no es violento para ellos el Estado que manda a reprimir con todo el aparataje y el armamento que tiene” manifiesta.

  •  ¿Por qué crees que sobre la Pu Lof se descarga tanta violencia estatal?
  •  Porque no se le esta recuperando a cualquier vecino. Si se le hubiese ido a recuperar a cualquier paisano no hubiese pasado nada, se le esta recuperando a Benetton. Ahí queda marcado que Benetton manda, la Policía es de él. Nos tiene como piezas de museo, tiene un museo propio con partes de nuestras cosas.

    La persecución a Facundo

    “La persecución a Facundo empieza en un momento donde empiezan los cateos mineros en la zona. Se dice que hay un cordón minero desde la línea sur hasta Esquel y un poco mas allá. Desde esos tiempos es donde se empieza a mostrar a Facundo como violento porque no permitía que se deje violentar a nuestra gente en las comunidades. La persecución no empieza solamente a él, la persecución empieza con los dirigentes de las organizaciones sociales, los sindicalistas. Empezaron investigaciones y dentro de eso después empezaron con los mapuches. Todo aquel que esté en contra pasa a ser terrorista y es investigado. Se recrudece más a medida que los extranjeros empiezan a comprar tierras y a meterse en distintos lugares. Es así como empieza la persecución” explica la madre de los Huala.

    “Cuando Facundo cae preso en Chile, empiezan a vender esto de que él estaba con el ISIS, las FARC. Lo saca ‘El Mercurio’ junto no sé con qué medio de acá. Se empieza a ver una persecución política de los dos Estados” agrega.

    “Das Neves salió a vender humo también. Cuando son los incendios en Cholila y en la Araucanía sale un artículo donde dice que Facundo fue llevado por un avión del ISIS a la Araucanía, prendió fuego allá, es traído de nuevo acá por un avión del ISIS y prende fuego acá también, en Cholila” resulta inverosímil para el lector lo contado por María Isabel sobre las vinculaciones entre el ISIS, las FARC y el financiamiento inglés, pero en verdad pasaron todas estas maniobras por parte de los Gobiernos de Argentina y Chile con sus medios de comunicación afines a sus intereses.

    Hay cientos de mitos alrededor de la figura del lonko Facundo Jones Huala, de todo tipo y color. La descripción de este último hecho, nos deja escapar una sonrisa por lo inverosímil y estúpido que suena. Inmediatamente aparece la indignación por la estigmatización a un pueblo que defiende sus tierras que fueron usurpadas a fuerza de coimas y balas por multimillonarios, algunos de ellos ingleses como Lewis, el gran amigo de Mauricio Macri.

    María prosigue: “Cuando Facundo queda en libertad es ahí cuando Das Neves arremete a dos manos. Ellos estaban haciendo su negocio inmobiliario en Cholila, cuando estaba el bosque protegido no se podía vender ese territorio porque había bosque autóctono, al desaparecer el bosque queda la tierra apta para la inmobiliaria, entonces ahí sale a vender todo lo que le queda fuera de Benetton. Es obvio, Facundo empieza a ser un grano donde termina la camiseta por que les rompe los negociados. Es ahí donde se empiezan a usar las fuerzas de (in)seguridad del Estado contra el oprimido y no sólo contra los mapuches, acá van por todo. Ya lo hemos visto, han despedido a un montón de gente y lo primero que hacen en vez de llegar a una solución, ellos mandan la represión”.

    Antecedentes y consecuencias de la represión estatal

    En Enero querían hacer pasar el tren “La Trochita” por las estancias de Benetton, tierra ancestrales de los mapuches, María Isabel explica: “fue todo un tramoyado de papeles que hoy está en una causa. Pretendían pasar ‘La Trochita’ a los talleres del Maiten para arreglar la locomotora o algo similar. La gente de la comunidad les dijo que iban a pasar pero pidiéndoles permiso porque las vías pasan por dentro de la Pu Lof. Ellos se pusieron porfiados ¿y qué hicieron? mandaron a Gendarmería, hubo detenidos, heridos con balas de goma y plomo, uno de ellos es mi hijo Fausto y tres lamien detenidos de forma ilegal”.

    31 de julio y 1° de agosto

    Después de cumplirse un nuevo aniversario de la detención de su hijo hubo una gran manifestación en Bariloche que fue brutalmente reprimida con 9 detenidos, donde estuvo a cargo Pablo Noceti ministro de Seguridad de Patricia Bulrrich sospechado de participar en la desaparición forzada de Maldonado con la Gendarmería como su brazo armado. Ante esta situación María Isabel cuenta: “Al otro día se vuelve a otro corte de ruta donde llega Santiago, se hace un corte parcial, se paraba a los autos un rato, se panfleteaba, se explicaba lo que estaba pasando y se los dejaba ir, pero llega Gendarmería, hace cortes de ruta en distintos lugares y según el Juez Otranto mandó la orden de despejar la ruta. Gendarmería entró porque estaba el día anterior el ministro Noceti hablando un montón de pavadas acá en Bariloche, hablando de la RAM, de los violentos, que todos los que habían apresado eran de la RAM. Ya ahí habían apresado a una chica militante de derechos humanos. La tuvieron presa tres días la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) en el aeropuerto. Yo los llamo los campos de concentración que están armando, los otros están en Gendarmería, no es casualidad lo que pasó con Santiago”.

    El relato sigue: “Habían despejado la ruta, quemaron las casas, las cosas, había tres mujeres desaparecidas en ese momento y no las encontraban, había dos detenidos en la comisaría de Benetton en Leleque. A las 18:30 h. nos dicen ‘apareció Soraya, Nicolás está bien’ porque yo estaba preocupada por mi hijo Nicolás. A Fausto lo tenía preso acá y a las dos horas llega un mensaje diciendo ‘no encontramos a un cumpita’ nadie sabía cómo se llamaba, pero se empezó a buscar enseguida”.

  •  El brujo le decían ¿no?
  •  Un cumpita me decían. Decir un cumpita es decir un “no mapuche”, después dijeron “le dicen ‘El brujo’” en el Bolsón. Ahí sale que se llama Santiago, que su apellido era Pelozo que es el apellido de la mamá. Ya al otro día dicen ‘no, es Maldonado. Es Santiago Maldonado, no lo encuentran, hay gente que lo vio que se lo llevó Gendarmería’.

    El relato sigue pero como demuestra María Isabel queda claro que al día siguiente se sabía que Santiago Maldonado se lo llevó Gendarmería Nacional y el poder judicial lo avaló: “Había gente de Derechos Humanos que había hecho la denuncia, habían presentado el Habeas Corpus y todos lo trámites que se hacen esos momentos. Pero la gente de la comunidad no quería ir por que era el mismo Otranto que había mandado a reprimir y a quemar”.

    Isabel da cuenta que: “A destiempo han hecho un montón de piruetas pero no han hecho nada. Los que sí hicieron fueron los organismos de derechos humanos y la gente de la comunidad que lo buscaron por todos lados a caballo por todo el campo. No sabemos qué puede llegar a pasar con toda la impunidad que tiene este gobierno. Sé que en la estancia de Benetton hubo campos de concentración en la época de la conquista del desierto, hay lugares donde hubo cárceles ahí, tal vez lo tengan ahí adentro pero ¿quién le pone el cascabel al gato? Si el Estado está con el gato. Ósea hay un montón de cosas acá que no encajan y el rompecabezas se va armando igual, ahora falta la pieza principal: ¿Dónde está Santiago? ¿Dónde lo tienen a Santiago?”.

    “Por algo se juntaron Bachelet y Macri, estaban buscando un muerto mapuche, se equivocaron con Santiago, pensaron que era un mapuche y no lo era. Era un chico que es anarquista que ha estado en otras luchas y simpatizó con la nuestra. Es triste que haya sido a él al que hayan atrapado” declara María Isabel.

  •  ¿Vos pensás que si Santiago hubiese sido mapuche habría tenido la misma repercusión que tuvo el caso?

    La mamá del lonko responde segura: “No, no hubiese sido lo mismo, lo hubiesen tratado de tapar metiendo presos a más mapuches”

    “Si los mapuches venimos resistiendo ancestralmente tal vez todos seamos de la RAM, algunos no lo quieren aceptar, pero si hablamos de ‘Resistencia Ancestral Mapuche’ yo estoy haciendo una recuperación ancestral. Estas tierras eran de mis bisabuelos entonces estaría resistiendo también ancestralmente, no sé tal vez la palabra asuste, pero más asusta la palabra ‘desaparición forzada’, más asusta la palabra ‘chupado’, más asusta la palabra ‘muerte’” sentencia María.

    Para finalizar María Isabel deja un mensaje: “A nuestra gente mapuche, de los pueblos originarios. Todos venimos de pueblos originarios, sean o no sean de acá de Argentina, de algún pueblo originario salieron, busquen de dónde vienen sus antepasados, quiénes fueron sus abuelos, sus bisabuelos, sus tatarabuelos, hasta dónde puedan llegar para saber dónde están parados y hacia donde deben ir. Nosotros como mapuches defendemos la tierra, a toda esa gente que se quiera defender y quiera un futuro para sus hijos y sus nietos o sus futuras generaciones les digo que la pelee, tienen que empezar a luchar. Hay que salir a las calles a pedir la aparición con vida de Santiago Maldonado por que hay una madre atrás, una familia”.

    Entrevista realizada por: Daniel Satur, Alan Gerónimo. Fotos: Joaquin Diaz Reck