lid bot

El Círculo Rojo. María del Mar Ramón: “Quería encontrar palabras del universo masculino que es muy silencioso”

El Círculo Rojo conversó con la autora de la novela La manada.

Viernes 25 de marzo de 2022 10:17

María del Mar Ramón es escritora. Nació en Bogotá (Colombia), vive en Buenos Aires desde 2012. Escribe en diferentes medios y portales argentinos y de América latina. Es autora de Coger y comer sin culpa. El placer es feminista. En 2021, publicó su primera novela, La manada, en Colombia. En febrero de 2022, Planeta la editó en Argentina.

Escuchá la entrevista completa acá

En La manada, Hache empieza el último año de secundaria en un colegio nuevo, su vida no es perfecta pero tampoco especialmente difícil. En la primera página un grupo de adolescentes muele a golpes a otro. No terminamos de recuperarnos y empieza el verdadero viaje hacia los lazos que construyen los varones entre sí, de qué hablan, qué piensan y cómo funciona el andamiaje de la masculinidad en la sociedad en que vivimos. ¿Son así? ¿Los educaron mal? ¿Hay algo que explique la violencia? ¿Cómo hace un grupo de varones para ponerse de acuerdo antes de hacer algo así?

“Creo que la ficción, a mí como mujer, con mi trayectoria de militancia feminista, me permitió acercarme a un universo más sensible y menos moral. Fue la única manera de construir esas escenas desde la verosimilitud, sacándole la carga del juicio”.

"No estar juzgándolos ni estar diciendo permanentemente ’esto está mal, esto está bien’, sino tratar de entender el código, qué pasa. Y tratar de desandar ese momento justamente desde la hipótesis en la que ellos no son malas personas, si tal cosa existe. Sino que son sujetos muy complejos puestos en situaciones también muy complejas, con una cantidad de sentimientos muy mezquinos y al mismo tiempo, bondadosos y al mismo tiempo inseguros, con muchísimo miedo de la humillación, como creo que es cualquier adolescente. Pero algo sucede que los articula y que los aglutina, y que solo se puede deshilachar con la ficción, si una se corre del lugar del juicio y les concede la duda, no de que lo que hicieron está mal porque por supuesto está mal, sino que lo hicieron porque son malos”.

“Si partimos de la base en la que todos los hombres hetero cis son malos y son mal intencionados, es muy difícil explicar por qué hay tal masividad de esas formas de violencia”.

“Yo quería encontrar palabras. Pude observar del universo masculino, algo que en la vida siempre fue muy silencioso. Me empezó a obsesionar este tema, de que cómo se hablan, cómo se construyen, y fue imposible. Me encontré un vacío del lenguaje”.

“Me pasaba que la escritura de los momentos de ellos se volvía medio asfixiante, y tener esa ventana, esa perspectiva de las mamás es una pregunta que se hace la gente con muchos casos, yo creo que es mala suerte”.
“Contarlo así fue una forma de exculpar a las madres. No creo que al violencia patriarcal venga del hogar. Tener un hijo que hace actos inmorales no tiene mucho que ver con la familia”.