En todos los programas de televisión se difunde una y otra vez el asesinato a quema ropa de Franco Moreira. Mientras Berni se pasea en los medios justificándolo en nombre de la “legítima defensa”, el intendente de Ensenada se suma a la cruzada reclamando más presupuesto para las fuerzas represivas.

Laura Champeau Delegada Suteba Ensenada
Jueves 23 de julio de 2020 19:22
Conocemos al ministro de seguridad de Kicillof, Sergio Berni. Lo vimos en la represión a los trabajadores del frigorífico Penta, agitando a las Fuerzas Armadas y en distintos operativos, siempre bravucón y defendiendo una política represiva.
Desplegó un gran operativo en el barrio José Luis Cabezas de Ensenada. Allí había más uniformados que asistencia alimentaria y la propia población trans y migrante del barrio, los más afectados por los contagios por las condiciones de precariedad, temían el ingreso de la policía. En esa oportunidad hubo fotos y abrazos junto a los intendentes de Ensenada y Berisso, pero esta semana trascendieron en los medios ciertas discusiones entre Berni, la “progresista” Frederic y Mario Secco.
Mientras tanto, Facundo Astullido Castro lleva desaparecido 82 días. Fue visto por última vez en un patrullero de la bonaerense. Más de 70 días demoró el gobierno “nacional y popular” en separar a esta fuerza de la investigación, cuando están gravemente implicados en la desaparición de Facundo. La Comisión por la Memoria denuncia continuidades represivas entre Kicillof y Vidal y afirma que en junio hubo una muerte cada 40 horas a manos de las fuerzas estatales.
Queda claro que, aunque en el Gobierno se expresen internas sobre la política de seguridad, en los hechos todos acuerdan fortalecer el aparato represivo del Estado para contener el descontento social. Un problema para quienes se visten de progresistas, repudian a Berni, pero al mismo tiempo apoyan al gobierno nacional, provincial y municipal que clama seguridad.
Prioridades: plata para la deuda, los empresarios y las fuerzas represivas
En este marco, Kicillof anunció un plan de inversión de $11.100 millones de pesos para seguridad, para la compra de 2.000 patrulleros, la incorporación de 8.000 mil efectivos y 2.000 choferes, además de logística y equipamiento. En la reunión junto al gobernador y el secretario de seguridad bonaerense, Mario Secco reclamó más presupuesto para seguridad: "estamos pidiendo que el Gobernador y el Presidente hagan una inversión en Seguridad como hicieron en Salud" dijo y agregó "quiero que el Gobierno provincial y el nacional me den un mimo ahora que tenemos un Gobierno nacional y popular".
Está claro que lo que van a aumentar son los casos de gatillo fácil y violencia institucional, como vimos con asesinatos, detenciones arbitrarias y torturas en barrios y comisarías de todo el país.
En Ensenada, a fines del 2019, jóvenes estudiantes fueron torturados y golpeados por la policía de Punta Lara. Los pasearon en un móvil, los esposaron y amenazaron de muerte. Damián Graña fue perseguido y pasó meses en la cárcel por cultivar marihuana para uso medicinal mientras reina la complicidad e impunidad para los grandes delitos, como el narcotráfico, que no podrían realizarse sin la implicación directa de la policía.
El diputado bonaerense por el PTS en el FIT Unidad, Claudio Dellecarbonara, presentó esta semana en la Legislatura provincial un pedido de interpelación al ministro Berni, a fin de que dé cuenta de las responsabilidades de la Policía que conduce tanto en la desaparición de Facundo Astudillo Castro como también del crecimiento inaudito de los casos de gatillo fácil y violencia policial.
Una salida propia de los trabajadores
Mientras la derecha realiza movilizaciones uniendo reclamos anti cuarentena, pro aborto clandestino y de mano dura, el gobierno cede a las presiones de los sectores más conservadores y concentrados de la economía.
Los docentes de Suteba Ensenada hemos denunciado la insuficiencia de la asistencia alimentaria para nuestros estudiantes y sus familias, reclamamos insumos de higiene, un plan de obras para los barrios más carenciados y rechazamos la política de mano dura que criminaliza a la juventud y sectores que salen a la lucha.
Los trabajadores tenemos que ganar las calles como están haciendo los aeronáuticos de Latam, para imponer una salida en defensa de nuestras necesidades, uniéndonos con los sectores populares y reclamando a los grandes sindicatos que dejen sus cómodos sillones desde donde sirven a las políticas de ajuste. Impulsemos una gran movilización por el salario y la salud del pueblo trabajador y contra los despidos, la precarización, la mano dura y el gatillo fácil, para que la crisis la paguen los capitalistas y no el pueblo trabajador.

Laura Champeau
Delegada Suteba Ensenada