De cara a las elecciones del próximo 18 de marzo, el líder opositor Alexei Navalny organizó una serie de protestas en varias ciudades este domingo. El gobierno de Putin reprimió las manifestaciones y encarceló a cientos de manifestantes.
Lunes 29 de enero de 2018 11:06

Cientos de simpatizantes del líder de la oposición rusa, Alexei Navalny, iniciaron el domingo un día de protestas contra las autoridades en todo el país, pidiendo a los votantes que boicoteen el próximo 18 de marzo las que consideran unas elecciones presidenciales arregladas.
Pero más de 350 personas fueron detenidas en varias ciudades de Rusia por alentar o participar en las manifestaciones convocadas por Navalny, según datos del medio OVD-Info. El propio Navalny fue detenido en el centro de Moscú cuando se preparaba a participar en un mitin no autorizado, aunque horas más tarde fue liberado.
Centenares de jóvenes se reunieron en la plaza principal del puerto de Vladivostok en el extremo oriente ruso. Para los oradores de la manifestación las elecciones, que según las encuestas ganará con facilidad el actual presidente Vladimir Putin, son una farsa.
“Iré a las elecciones cuando haya una opción”, decía una bandera en Vladivostok, en referencia a la prohibición de que Navalny se presente en las elecciones por una sentencia de prisión que estaba suspendida y que él dice que fue armada a propósito.
Otras protestas tuvieron lugar en Novosibirsk, Kurgan, Omsk, Magadan, Kemerovo y Yakutsk. Los partidarios de Navalny dijeron que esperaban que miles de personas participaran en manifestaciones similares en 118 pueblos y ciudades.
“Tu propia vida está en juego”, dijo Navalny, organizador de las protestas, en un video previo a las mismas. Y agregó: “¿Cuántos años más queres vivir con estos ladrones, intolerantes y rastreros?”.
Para el Kremlin las acciones de protesta no representan ninguna amenaza para el liderazgo "absoluto" del presidente ruso. El vocero de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, explicó que "cuesta creer que alguien pueda poner en duda que Putin es el líder absoluto para la opinión pública, el líder del Olimpo político, con quien en esta etapa difícilmente alguien pueda competir".
En Moscú la policía entró a la fuerza en la oficina de Navalny y comenzó a interrogar y registrar a varias personas, citando denuncias de bomba, según mostró un canal online gestionado por partidarios de Navalny.
La policía detuvo a seis partidarios de Navalny en un estudio de televisión opositor en Moscú y alrededor de 16 manifestantes en otras partes de Rusia, dijo OVD-Info, un grupo de monitorización independiente.
La policía advirtió de antemano que reprimiría con dureza cualquier protesta ilegal y las autoridades se negaron a autorizar los eventos en Moscú y San Petersburgo, las dos ciudades más grandes del país.
Navalny, un abogado opositor, no puede participar en las elecciones por una decisión de la comisión electoral central adoptada en diciembre que fue criticada por Estados Unidos y la Unión Europea, hecho que Putin calificó de “burda interferencia en los asuntos internos de Rusia” y sugirió que Navalny era la elección de Washington para la presidencia.
Las encuestas muestran que Navalny tenía pocas posibilidades de vencer a Putin, pero el opositor dice que el sistema está manipulado contra oponentes políticos como él, lo que hace que las encuestas carezcan de sentido.
Aunque apenas hay misterio sobre el resultado de las elecciones, sí hay un gran interés en la participación, ya que los medios informan que el Kremlin quiere asegurarse de que Putin sea reelegido con una participación de alrededor del 70 por ciento o más, en pos de lograr mayor legitimidad. Y es ahí adonde apunta Navalny, quien, al no competir, intenta reducir la participación electoral.
Navalny es el líder opositor a Putin de mayor ascenso en los últimos años. Sus denuncias contra la corrupción y las arbitrariedades del gobierno ruso se combinan con alianzas políticas con grupos de derecha xenófoba y pactos con movimientos más liberales y cercanos a la UE o Estados Unidos, que aspira a que Navalny pueda suceder a Putin.