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Red Internacional
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Historia. “Más allá del hogar”: doscientos años de periodismo hecho por mujeres en México

Dolores Jiménez y Muro, periodista e ideóloga de la Revolución Mexicana, proclamó la llegada del tiempo en que las mujeres “reconozcan que sus derechos y obligaciones van más allá del hogar”. A más de doscientos años de periodismo hecho por mujeres en México, actualmente enfrentan dobles condiciones de riesgo por género y profesión.

Nancy Cázares

Nancy Cázares @nancynan.cazares

Martes 22 de febrero de 2022

La industrialización de la prensa en nuestro país trajo consigo nuevas oportunidades para las plumas de mujeres que, hasta el siglo XIX, escribían principalmente sobre la casa y la familia, temas que, como señala Josefina Hernández Téllez, se consideraba que “eran los que dominaban” y a los que daban cabida las publicaciones de la época. Una de las excepciones más destacadas es la mismísima Leona Vicario, considerada la primera mujer periodista de nuestro país, activa entre 1813 y 1814 en periódicos insurgentes.

Las Hijas del Anáhuac, El álbum de la mujer, El correo de las señoras y Violetas del Anáhuac son consideradas las primeras publicaciones feministas del país, fundadas, escritas y dirigidas por mujeres a finales del siglo XIX. Trataban temas tanto del hogar como de la mujer en la vida pública y anticiparon la emergencia de decenas de mujeres que ejercieron el periodismo en un mundo donde el ámbito de la información general les estaba negado.

Leona Vicario, considerada la primera mujer periodista de México

En los albores de la Revolución Mexicana, durante el conflicto y en años posteriores destacaron periodistas, revolucionarias y feministas como Elisa Acuña y Juana Gutiérrez y su semanario Vésper, crítico del porfirismo y la Iglesia católica y por cuyas publicaciones fueron perseguidas y encarceladas. La guillotina y La voz de Juárez son otras publicaciones fundadas por mujeres con una perspectiva crítica del gobierno.

Las hermanas Colín, Silvina Rembao, Sara Estela Ramírez, Susana Barrios, Manuela Peláez, María de Jesús Jaso, Esperanza Velázquez Bringas, Elvira Vargas y Dolores Jiménez y Muro son los nombres de otras audaces periodistas que dejaron su huella en la historia de nuestro país y que han sido rescatadas gracias al trabajo de académicas como Elvira Hernández Carballido.

La académica Rosa María Valles Ruiz en su artículo "Mujeres periodistas: empoderamiento restringido" habla sobre las reglas del juego del periodismo en el siglo XX en donde los varones cubrían fuentes políticas y económicas y las mujeres debían enfocarse en las páginas de sociales.

A pesar de las restricciones, en los setenta destacó Margarita García en el género de la entrevista, mientras que María Luisa Mendoza, Sara Lovera y Sara Moirón marcaron diferencia desde el diario El día, en donde las mujeres cubrían fuentes políticas y económicas, además de ocupar cargos de dirección.

Adelina Zendejas

Casos como el de Magdalena Mondragón, que dirigió por seis años el Sólo para ellas (fundado por el PRI en 1952) y se convirtió en la primera mujer en dirigir un diario en nuestro país, la fundación por Sara Lovera de "Doble Jornada" (suplemento del diario La Jornada que hablaba sobre las condiciones sociales de las mujeres) o como la entrega del Premio Nacional de Periodismo de 1988 a la periodista sufragista Adelina Zendejas, fueron vistos como ejemplos de "empoderamiento" de las mujeres en el gremio. En términos de publicaciones de mujeres no queremos dejar de mencionar la revista Fem, ideada a mediados de los setenta por Alaíde Foppa y Margarita García Flores y que se publicó de 1976 a 2005.

Aunque actualmente las mujeres ya conquistaron la cobertura de todo tipo de fuentes, los artículos de fondo, las columnas políticas o puestos directivos son ocupados por varones, mientras que apenas el 26% de noticias en América Latina tienen a las mujeres como sujeto, según el Proyecto de Monitoreo Mundial de Medios.

Mujeres al frente de diarios y agencias como Carmen Lira en La Jornada—cuya otrora línea editorial crítica raya actualmente en el oficialismo— o la repudiada Sanjuana Martínez, en la Agencia de Noticias del Estado mexicano NOTIMEX, demuestran los límites del "empoderamiento" no de un género, sino de los distintos intereses que financian los medios de comunicación.

En este panorama, un sinnúmero de trabajadoras del sector ejercen su labor sin derechos laborales. Factores como el crimen organizado, la corrupción y la impunidad (sólo 2% de los delitos en contra de la libertad de expresión han recibido algún tipo de resolución judicial) son algunos de los elementos que rodean los ataques contra comunicadores.

A 209 años de periodismo hecho por mujeres en México, las comunicadoras enfrentan dobles condiciones de riesgo por género y profesión. Es urgente que el movimiento feminista rodee de solidaridad luchas como la de las trabajadoras del Sutnotimex, prueba viva de que la participación y reconocimiento en el gremio para las mujeres están lejos de significar el fin de la violencia o la precarización laboral.