Según datos de la Federación de Funcionarios/as de la Universidad de Chile (FENAFUCH), más de mil funcionarios/as de dicha casa de estudios reciben sueldos que bordean los $309.000 pesos mensuales por una jornada de trabajo de 45 horas semanales, es decir, muy por debajo de la línea de la pobreza.
Jueves 5 de mayo de 2022
Las cifras de precariedad laboral que revelan los bajos salarios son alarmantes, pues sólo consideran a aquellos trabajadores/as que están “a contrata” -con contratos a plazo fijo en que se evalúa año a año su renovación-, es decir, no da cuenta de la realidad salarial de tod@s, ya que aquellos funcionarios a honorarios ni subcontratados están incorporados en estas cifras.
Toda esta situación, se vive en un momento en que la inflación viene golpeando fuertemente a las familias trabajadoras, donde es imposible llegar a fin de mes con sueldos que están por debajo de la línea de la pobreza. Por ello muchos trabajadores/as se ven obligados a realizar horas extras, llevando al límite sus condiciones de vida para pagar arriendos y costear una canasta familiar básica.
Ante esta realidad, los y las funcionarios del campus Juan Gómez Millas de la U. de Chile vienen poniendo al centro de sus demandas, la necesidad urgente de un salario que alcance como mínimo los $500.000 pesos líquidos mensuales. Además de condiciones de trabajo dignas y por el paso a planta.
Desde la agrupación de estudiantes anticapitalistas “Vencer” hacemos un llamado a organizarnos en asambleas de base resolutivas, en que apostemos por la máxima unidad con las y los trabajadores de la Universidad por la conquista de nuestras demandas, pues sabemos que las diferentes problemáticas que tanto estudiantes como funcionarios/as vienen denunciando tienen una matriz común: la crisis de una educación desigual, que hoy sigue siendo un negocio que descarga los costos de la crisis económica y social sobre las condiciones de estudiantes y funcionarios/as.
Por todo lo anterior, creemos que es clave que en nuestras asambleas discutamos un pliego único de demandas, bajo la perspectiva de fortalecer nuestra movilización con un plan de lucha ascendente hacia un Paro Nacional Educativo, donde nos encontremos tanto estudiantes universitarios/as, secundari@s y trabajadores/as de la educación.

Melisa Rodríguez
Estudiante Derecho U.Chile