En el marco de las manifestaciones desatadas por el alza del pasaje, más de cinco mil personas se concentraron en la intersección de la rotonda Tucapel en la ciudad de Arica. Lo que comenzó con un rechazo al alza del pasaje, se trasformó en toda una crítica al régimen en su conjunto.

Camilo Jofré Profesor, militante del PTR e integrante de la agrupación de trabajadores de la educación Nuestra Clase.
Domingo 20 de octubre de 2019
Las distintas jornadas de protestas que el gobierno de Sebastián Piñera y la fuerza militar quieren apagar no se detienen, y las muestras de apoyo a las comunas que enfrentan la medida represiva de la ‘Ley de Seguridad del Estado’ y el decreto de ‘Estado de Emergencia’ se siguen extendiendo a nivel nacional.
En todo momento la juventud se ha puesto al frente, alentado por la rebeldía de miles de estudiantes que desataron las protestas mediante la evasión del metro en contra del alza del pasaje. Mientras un amplio apoyo de trabajadoras, trabajadores y pobladores incrementa la fuerza de un descontento que se veía venir.
En la ciudad de Arica, las fuerzas militares se pasearon por la ciudad con tanquetas y camiones durante la tarde, sin embargo, esto no amedrentó a la población que se quería movilizar. Cerca de las 19:00 hrs. inició el cacerolazo en distintos puntos de la ciudad con jóvenes, familias y tercera edad. La concentración en la rotonda Tucapel que comenzaba a las 21 horas, se comenzó a llenar una hora antes.
Hubieron 4 detenidos dentro de la joranda por parte de carabineros.
Esta ha sido una de las más grandes movilizaciones que ha habido en la ciudad desde los 90´, y es que mientras los medios de comunicaciones pertenecientes a los grandes empresarios han salido con la línea de reforzar la idea de los saqueos, una causa más profunda esta puesta al centro de toda esta movilización, y es la posibilidad de cambiar las condiciones de vida de las y los trabajadores, las mujeres y la juventud en todo Chile. El llamado que actualmente hacen los trabajadores portuarios hacia una huelga general, se hace una necesidad urgente que discutir.
Las más importantes organizaciones de trabajadores y de estudiantes, como también la coordinadora NO+AFP, deben hacer un llamado y plantear la necesidad de una huelga general para derrotar el estado represivo de excepción del Gobierno, que mantiene a militares custodiando las calles, y conquistar la estatización del trasporte público, siendo estos gestionado por sus trabajadores y usuarios, para acabar con el negocio de unos pocos, la reducción de las extenuantes jordanas laborales que alejan a miles de trabajadores de sus familias y le quitan horas de sus vidas por salarios que de promedio no sobrepasan los sueldos de miseria, el fin a las AFP, y terminar con toda la herencia de precarización que dejo la dictadura.
Se pone a la orden del día impulsar una asamblea libre y soberana basada en la movilización, con la perspectiva de conquistar un gobierno que pertenezca a las grandes mayorías, de los trabajadores, y el pueblo. Un gobierno de ruptura con todo un sistema que transforma nuestras vidas en meras mercancías de la clase empresarial.
Esta perspectiva hoy está más que vigente.