El intendente se vio obligado a recibir a los vecinos. Indignación por el aumento en la factura de servicios, que en algunos casos llegan al cien por ciento. Testimonios de los damnificados y del gobierno municipal.
Iván Marín Trabajador de prensa de diario El Chubut
Sábado 9 de enero de 2016
Una importante cantidad de vecinos se autoconvocaron para ayer a las diecinueve horas en la glorieta ubicada en el centro de la plaza Independencia de nuestra localidad. Allí distintos oradores discutieron sobre el aumento percibido en la última boleta de la Cooperativa Eléctrica.
A medida que pasaban los minutos se iban acercando más gente mostrando indignación. Desde familias trabajadoras de los barrios populares más carenciados de la ciudad, hasta profesionales, clase media y comerciantes, la bronca por el tarifazo se hacía notar en sus rostros.
Luego de aproximadamente media hora de debate se decide ir a las instalaciones del municipio, ubicado a cincuenta metros del lugar. Para ese entonces ya había más de seiscientas personas manifestándose. Una vez en el lugar se intentó tener una entrevista con el intendente Adrián Maderna, quien no se encontraba en el lugar. Un grupo de vecinos fue recibido por secretarios del mandatario local para acordar una reunión para la semana próxima.
Mientras todo esto ocurría los manifestantes hacían escuchar su voz. Fernando García nos mostró la boleta que le llegó este mes. Nos dijo que la misma le llegó dos días tarde y con un monto total de 833 pesos, de los cuales 330 son de agua. La última vez vino casi 600 pesos de monto total”.
Recordemos que pocos días antes de finalizar el anterior mandato, a comienzos de diciembre, el Concejo Deliberante saliente aprobó por mayoría un aumento en la tarifa de la Cooperativa, que según se indicó en su momento sería de aproximadamente un 23 por ciento sobre el monto total de la misma. También se aclaró que ese importe se debería anexar al ítem agua, ya que se corría el riesgo de perder el subido nacional si el aumento recaía sobre energía eléctrica.
Pablo Morejón, uno de los vecinos convocantes a la manifestación, y que expresó no pertenecer a ninguna fuerza política, señaló que “la intención nuestra es regular lo que está pasando en la Cooperativa, que es vergonzoso, que no viene solamente de este gobierno sino de gobiernos anteriores. Pero que con este nuevo tarifazo están desesperados los vecinos.
Se aprobó en la última sesión del anterior Concejo un 23 por ciento, pero la Cooperativa no implementó ese 23 por ciento sino que implementó un porcentaje que no es el acertado, nos cobraron mucho más. La verdad que las clase trabajadora no da abasto”. Recordó que “lo que pagábamos de enero de 2013 a lo que se paga en enero de 2016 hay un de un 350 a un 400 por ciento de aumento. Yo pagaba en ese entonces 400 pesos y hoy pago casi 1600. Y como me pasa a mi le pasa a un montón de vecinos. Hay vecinos a los que le aumentó el 100 por ciento”.
Finalizó planteando que “lo que estamos pidiendo es que se cobre lo que se tiene que cobrar, que se devuelva a aquellos que ya han pagado y que a partir de ahora esto quede para advertencia de que no vamos a dejar que hagan con nuestra cooperativa los que ellos quieren”.
Maderna: “Si yo les fallo les dejo la renuncia por escrito”
Cuando los manifestantes habían recorrido casi una cuadra marchando en dirección a la Cooperativa Eléctrica llegó el aviso de que el intendente estaba llegando al lugar para recibirlos. La marcha se detiene y vuelven todos a la sede municipal.
Aproximadamente a las veinte ahora llega Maderna. En las escalinatas de la municipalidad se dirigió a los presentes diciéndoles que “soy intendente a partir del 11 de diciembre, me voy hacer cargo de todo lo que se haga a partir del 11 de diciembre.
Y no tengo problemas de hablar con cada uno de los que están acá”. Luego de un intercambio acalorado durante aproximadamente diez minutos con los vecinos que no ocultaban su indignación, el intendente propuso que un grupo ingrese al Salón Histórico del municipio para escuchar las explicaciones que tenía para dar y recibir las opiniones al respecto. Agregó que lo iban a acompañar integrantes de Organismo Regulador de Servicios Públicos. (OMRESP), concejales y el secretario de Gobierno.
Una vez en el Salón Histórico y ante más de setenta vecinos, y con escasa presencia de la prensa local, se desarrolló el intercambio durante casi una hora entre los funcionarios y los manifestantes. Antes que comenzara a exponer el gobierno municipal, una vecina tomó la palabra y le dijo al intendente: “para evitar todo esto por qué no volvemos atrás con el aumento y ahí dialogamos, porque así no se puede dialogar porque las facturas ya están con aumentos”. Esta intervención contó con la aprobación de la mayoría de las personas que estaban en el lugar.
Luego Juan Aguilar, secretario de Gobierno, comenzó a dar las explicaciones oficiales sobre la situación. Señaló que “recién acabamos de tener una reunión con la Cooperativa Eléctrica y con el OMRESP analizando la facturación de la última boleta que ustedes recibieron en sus domicilios. Nosotros teníamos un primer punto para despejar una duda, si lo que se cobró se cobró bien o se cobró mal”.
Luego de ser interrumpido con muestras de bronca e impotencia de los vecinos, prosiguió: “A partir de todos los ejemplos que vio el organismo regulador y de los cien ejemplos que nos trajo la Cooperativa Eléctrica, lo que se votó en el Concejo Deliberante fue bien aplicado por la Cooperativa. Contemplen que siempre puede haber una excepción. Si hay excepciones, si hubo alguna mala facturación en algún caso, para eso tenemos el organismo regulador, que los invitamos a que si alguien tiene una duda que concurra para ver si se aplicó bien o no el incremento”.
Obviamente, esto volvió a despertar la indignación de los vecinos, ya que no dijo nada nuevo. Durante los últimos días la voz oficial del gobierno municipal ya había manifestado que en caso de alguna facturación indebida por parte de la Cooperativa, los vecinos debían concurrir al OMRESP.
La situación se volvió a caldear cuando Aguilar comunicó que iban a llamar a sesión extraordinaria del Concejo Deliberante para febrero. Los vecinos reclamaron que esa sesión debía realizarse cuando antes y no esperar un mes. Mientras transcurría esta discusión, varias personas le reclamaban al intendente que sea él quien tome la palabra.
Maderna se vio obligado a hablar, pero sin embargo no hizo otra cosa que echar más leña al fuego, ya que se dirigió amenazante contra un vecino y le dijo: “vamos a hablar solos también ya que tenés tantos problemas”. Luego de varios minutos se disculpó. El tiempo parecía suspendido, decenas de discusiones se superponían una a otra, ante la mirada atónita de Maderna y Aguilar.
Frente al abrumador reclamo el intendente adelantó que “a fines de enero se va a convocar a extraordinaria para rever este aumento, el Fondo de Sustentabilidad, que también ha aumentado, la tarifa de referencia”. También dijo que “No va haber aumento de la luz nuevamente de la Cooperativa”, sin embargo los vecinos fueron claros y contundentes al expresar que están reclamando por este aumento, y que sobre ello el mandatario no se pronunciaba: “queremos irnos de acá con una pequeña solución, qué sucede con esta factura que nos vino hoy”, indicó uno de ellos.
Otros vecinos llamaban a no pagar la boleta hasta no tener una respuesta. Otra voz denunció que el aumento le afecta el 20 por ciento del sueldo, a la que se sumó una más que dijo: “el 35 por ciento de aumento en la tarifa es un robo porque ningún sueldo aumentó el 35 por ciento”.
Maderna, claramente desbordado por la situación, respondió entre otras cosas que “voy a tomar decisiones, les pido que me banquen también”, luego “no me pidan soluciones mágicas”, también que “en quince días no voy a resolver lo que no se resolvió en quince años. Si yo les fallo les dejo la renuncia por escrito, yo estoy del lado de la gente, no vengo en contra de los vecinos, no tengo ningún tipo de condicionamiento, estoy más limpio que nunca (sic)”.
Ya exhausto dijo algo que el pueblo trelewense debe tener presente para los próximos cuatro años: “No va a haber aumento en esta gestión, grábenme, tomen nota”. Aunque a los vecinos esas respuestas tampoco les conformaron, y uno de ellos preguntó nuevamente: “¿Pero con la boleta de ahora qué va a pasar”.
Desde La Izquierda Diario le consultamos al intendente: ¿qué fue lo que se cobró mal, por qué a algunos le aumentaron el 20 por ciento y a otros el 70? A lo que el mandatario respondió que “el 70 por ciento está mal. Está la parte técnica, el organismo regulador te va a dar las especificaciones”.
En el mismo sentido también se expresó Aguilar, como si la mala facturación fuera una excepción a unas decenas de vecinos de los casi treinta mil medidores que tiene la Cooperativa.
La realidad es que son cientos los casos de mala facturación. Pero además, no solo se reclama eso, sino también contra el aumento del supuesto 23 por ciento.
Cuando terminó la reunión con el equipo municipal, algunos vecinos volvieron a discutir cómo continuar con las medidas de lucha. Nuevamente en les escalinatas del municipio se acordó realizar una marcha a la Cooperativa Eléctrica el próximo miércoles 13 de enero a las doce horas.
Allí irán a pedirles explicaciones al presidente de la misma, Fabián Gómez Lozano. Mientras esto transcurría, el secretario de Gobierno se acercó a comunicar que la sesión extraordinaria del Concejo Deliberante se realizará el 25 de enero.
La Cooperativa Eléctrica y una crisis de larga data
La situación de la prestadora de servicios local no es nueva para los trelewenses. Vox populi es que la misma históricamente ha sido la caja recaudadora de los distintos partidos de turno que estuvieron al frente del municipio. En los años ochenta y noventa se la repartieron entre radicales y peronista, a partir del 2003 en distintas agrupaciones del PJ local.
También es conocida la liviandad con que las distintas fuerzas políticas discuten soluciones posibles a esta situación. Por ejemplo, en las pasadas elecciones de octubre ninguno de los candidatos presentó un programa para dar una solución de fondo a este escenario.
Cabría preguntarse por qué ninguna de las fuerzas políticas del régimen se plantea qué hacer con Hidroeléctrica Ameghino, que se encuentra en manos privadas, o con el Complejo Hidroeléctrico Futaleufú, cuyo uso exclusivo es para Aluar. O por qué ninguna de las fuerzas políticas que se presentaron en octubre plantearon que sean los grandes consumidores de la provincia, como la propia Aluar y las petroleras, las que aporten mediante impuestos para solventar los costos de la Cooperativa.
Frente a las salidas privatizadoras, por qué no discutir una estatización de la entidad, ya sea municipal o provincial, articulada con un comité de usuarios que se elegido de manera democrática, donde no sean solo los partidos políticos del régimen con su aparato puenteril y clientelar los únicos que tenga acceso al mismo.
Otra cuestión que se transformó en sentido común en lo que hace a la Cooperativa es responsabilizar a sus trabajadores por la situación de la misma. Desde ya, en esto los principales responsables son los partidos políticos del régimen, en particular el PJ, la UCR, el PACH y ahora el PRO, pero con particular protagonismo de los medios de comunicación locales.
En una ciudad donde la canasta básica supera los 15 mil pesos, se quiere hacerle creer a los trabajadores y el pueblo que de lo que se trata es de nivelar para abajo, y con ello atacar las conquistas de los trabajadores de las Cooperativa, que fueron ganadas mediante la lucha. Para ello, se recurre al falso artilugio de identificar, es decir poner en un mismo plano de responsabilidad a la conducción del Sindicato Luz y Fuerza con el resto de los trabajadores.
La conducción del sindicato es también responsable de esta situación, no solo por tener sus propios negociados y chanchullos internos, sino por apoyar a cuanto partido político de turno quiso usar a la institución cooperativa como caja propia.
Este despertar de la población trelewense tiene que servir, entre otras cosas, para discutir amplia y democráticamente el rumbo de los servicios públicos en profundidad, siendo concientes que es un problema no solo de una ciudad, sino estructural, que atraviesa a la provincia y el país.
La perspectiva de nacionalización de los servicios, bajo gestión de los trabajadores y usuarios, en última instancia es la que puede comenzar a darle una salida, al menos en un comienzo.