El primer trimestre del año registró un aumento de la conflictividad laboral con respecto al primer trimestre del 2016. Aumentó la cantidad de huelguistas y días de huelgas, al tiempo que descendió el número de conflictos.

Facundo Aguirre @facuaguirre1917
Jueves 22 de junio de 2017 09:00
En enero, febrero y marzo de 2017 se registraron "213 conflictos con paro, que involucraron alrededor de 920 mil huelguistas y 5.412.000 jornadas individuales no trabajadas". Así lo indican las conclusiones del estudio realizado por la Dirección de Estudios de Relaciones del Trabajo, pertenecientes a la Subsecretaría de Políticas, Estadísticas y Estudios Laborales del Ministerio de Trabajo. El informe compara con el primer trimestre del 2016 la cantidad de conflictos, los días de huelga y los trabajadores involucrados.
El estudio muestra que en el ámbito privado las causas centrales del enfrentamiento obrero patronal tuvieron como motivación "los reclamos por despidos o renovación contractual y pagos adeudados. En términos sectoriales, las actividades económicas que tuvieron mayor conflictividad fueron: Transporte, Industria y Enseñanza. En estos sectores en particular, los conflictos se localizaron tanto en el nivel de empresa como de rama actividad, y fueron impulsados principalmente por reclamos de despidos o renovación contractual y aumento salarial en el sector de la Enseñanza".
Frente al discurso oficial del Gobierno de Cambiemos se rebela su propia estadística y desnuda que existe una ofensiva patronal contra el empleo y las relaciones contractuales que provoca la acción defensiva de los trabajadores.
El documento de la Dirección de Estudios de Relaciones del Trabajo dio a conocer que se redujeron la cantidad de conflictos entre trabajo y capital, pero aumentaron los trabajadores y jornadas involucradas en el conflicto: "En el ámbito privado se registraron 69 conflictos laborales con paro que involucraron alrededor de 99 mil huelguistas y 300 mil jornadas individuales no trabajadas. La cantidad de conflictos con paro descendió cerca de un 45% con respecto al primer trimestre de 2016, mientras que los huelguistas y las jornadas de paro aumentaron, dando cuenta de una mayor cantidad de trabajadores involucrados en huelgas que, a su vez, fueron más extensas".
La publicación revela que la lucha de los docentes contra el gobierno de María Eugenia Vidal fue el principal actor de la lucha de clases. El primer trimestre del año registra 232 mil jornadas individuales no trabajadas en la enseñanza y 68 mil en el resto de las ramas. Mientras que los trabajadores del Estado protagonizaron "147 conflictos laborales con paro que involucraron 820 mil huelguistas y alrededor de 5 millones de jornadas individuales no trabajadas". En este sector, golpeado por los despidos del 2016 a inicios de la gestión de Cambiemos, fueron lo preponderante "los reclamos por mejoras salariales, seguidos por pagos adeudados y despidos o renovación contractual".
Recordemos que el 7 de marzo fue la multitudinaria marcha de la CGT, donde en una mezcla de interna y desborde de la base, fueron expulsados del palco los dirigentes del triunvirato de la CGT acusados, entonces y ahora, de haberle dado tregua al gobierno mientras descargaba un ajuste contra los trabajadores. La exigencia generalizada aquel día era que se le pusiera fecha a un paro nacional, que se concretaria el 6 de abril.
El trabajo destaca que en el ámbito privado el sector del Transporte concentró "la mayor cantidad de conflictos (38%) aunque involucró escasa cantidad de huelguistas (7%) y jornadas de paro (3%). Mientras que en los trabajadores industriales fueron los protagonistas del "17% de los conflictos laborales del ámbito privado que involucraron un 22% de huelguistas y un 9% de jornadas de paro. Con respecto al primer trimestre de 2016, si bien los conflictos de la actividad
industrial descendieron a la mitad, los huelguistas se duplicaron", siendo muy importante el paro de 24 horas de la Federación Gráfica Bonaerense en defensa de los trabajadores de AGR, a principios de año.
El trabajo realizado por la Dirección perteneciente a la Subsecretaria de Políticas, Estadísticas y Estudios Laborales expone un crecimiento de dos de los tres indicadores que miden la conflictividad laboral: la cantidad de trabajadores y jornadas individuales involucradas, mientras que desciende la cantidad de conflictos con respecto al primer trimestre del 2016.
En este sentido se pone de manifiesto que las demandas de los trabajadores fueron fundamentalmente defensivas ante una ofensiva patronal y estatal contra el empleo, el salario y las condiciones de empleo.
Pero también que en el primer trimestre del 2017 la clase trabajadora mostró tener disposición de combate e impuso en la agenda la realización de un paro nacional. Sin embargo, después del paro general del 6 de abril, la burocracia sindical impuso una tregua que tuvo la función de blindar al Gobierno macrista y descomprimir la bronca de la clase trabajadora, permitiéndole a la patronal y al oficialismo continuar con su ofensiva.

Facundo Aguirre
Militante del PTS, colaborador de La Izquierda Diario. Co-autor junto a Ruth Werner de Insurgencia obrera en Argentina 1969/1976 sobre el proceso de lucha de clases y política de la clase obrera en el período setentista. Autor de numerosos artículos y polémicas sobre la revolución cubana, el guevarismo, el peronismo y otros tantos temas políticos e históricos.