La policía de Alemania ha detenido a 62 personas y ha impedido la entrada en el país a otras 350 en el gran operativo desplegado en las fronteras con motivo de la cumbre del G7, que comenzará el domingo en el castillo bávaro de Elmau.
Sábado 6 de junio de 2015
Foto: EFE / Michael Kappeler
Los controles en fronteras terrestres, aeropuertos y estaciones de tren intentan evitar que personas "potencialmente violentas" entren en Alemania o se acerquen a la zona de la reunión, aunque la inmensa mayoría de las irregularidades detectadas está vinculada a violaciones de la legislación de extranjería, según informó en un comunicado la dirección de la policía federal.
Por los controles han pasado desde hace diez días más de 200.000 personas, de las que 2.110 fueron retenidas y 62 detenidas, mientras que 355 fueron rechazadas en la frontera.
Sólo en la frontera con Austria, cercana al castillo de Elmau, se rechazó la entrada al país a 260 personas que habían presentado una solicitud de asilo en otro país de la UE.
Además, 2.100 extranjeros fueron remitidos a la Dirección Federal de Migraciones para iniciar el eventual proceso de petición de asilo.
Al margen de los controles en las fronteras, las medidas de seguridad son extremas en la región alpina que acogerá la cumbre de los líderes de Alemania, Estados Unidos, Japón, el Reino Unido, Francia, Italia y Canadá, con más de 22.000 agentes desplegados en la zona.
El jueves hubo masivas movilizaciones, con más de 35.000 personas en Munich. Se preparan acciones de protesta en varias ciudades para este fin de semana en Alemania.
El domingo se esperan las movilizaciones más grandes contra la cumbre.