El viernes 17 de febrero, desconocidos acabaron con la vida de José de los Santos Sevilla, dirigente tolupán de la comunidad de La Ceiba, en Montaña La Flor. Este nuevo asesinato se enmarca en un ataque sistemático contra los pueblos originarios hondureños.
Miércoles 22 de febrero de 2017 01:02
El activista José de los Santos Sevilla, fue atacado -según las primeras declaraciones de las autoridades que investigan el caso- por cinco desconocidos en su vivienda localizada en la comunidad La Ceiba, municipio de Orica.
El asesinato reitera que Honduras se ha convertido en uno de los países más violentos para activistas y luchadores que defienden su territorio y recursos naturales. José de los Santos Sevilla fue presidente de la Asociación de Comunidades Indígenas Tolupanes de la Montaña de la Flor y maestro de primaria.
Cabe señalar, que la comunidad a la que pertenecía José de los Santos, se encuentra entre los departamentos de Yoro y Francisco Morazán. El pueblo Tolupán es uno de los 9 grupos étnicos en Honduras que representa aproximadamente el 10 % de los 8,7 millones de habitantes en Honduras.
A la luz de este lamentable hecho, agrupaciones sociales como la Organización Fraternal Negra Hondureña (Ofraneh) declararon que: “Desde hace dos décadas han sido asesinados más de un centenar de tolupanes por la defensa de sus territorios y bienes comunes. La persecución a la que se han visto expuestos los más de 20 mil tolupanes que viven en Honduras está relacionada con el manejo del bosque y la minería ilegal”, explica la Ofraneh.
Por su parte las autoridades hondureñas han declarado que conformaran un equipo especial para investigar la muerte del indígena, que se inscribe a la lista de ataques contra el pueblo de Tolupán como uno de los más asolados por la violencia.
“En el caso de homicidio del líder tolupán ya se tienen avances para su esclarecimiento”, indicó la Policía Nacional de Honduras en un comunicado. En las investigaciones participan también la Agencia Técnica de Investigación Criminal, la Dirección de Inteligencia del Estado y el Ministerio Público.
A pesar de las declaraciones oficiales de la policía y autoridades hondureñas para trazar las “líneas de investigación”, diferentes organizaciones sociales muestran su repudio contra este asesinato, pues la muerte de José se da en el marco de cumplirse un año del asesinato de la ambientalista e indígena Berta Cáceres el pasado 3 de marzo de 2016.