El Concejo del Salario entre el gobierno, el empresariado y los sindicatos oficialistas fijó el mínimo en $ 4.400 ahora y 4700 para el 2015. Muy por debajo de la inflación: ningún gremio pide menos del 40 % de ajuste en los salarios.
Martes 2 de septiembre de 2014
El nuevo mínimo es menos de la mitad de la canasta familiar calculada en 10 mil pesos. Tan sólo 1 de cada 10 cobra esa cifra. El Salario Mínimo Vital y Móvil estaba en $3600. La CGT oficial pedía un 35% de aumento para llegar a 4.860. La decisión oficial fue llevarlo, en dos cuotas, a $4.716, 4000 en septiembre y el resto desde enero de 2015. El aumento afecta directamente a más de 300 mil trabajadores formales que cobran debajo de ese monto, pero lo más importante es que es un marco de referencia para más de 5 millones de trabajadores no registrados. Según los datos del propio Indec la mitad de la población gana menos de $4.500, y un 10% de los trabajadores cobran menos de $1.500.
El gobierno y los empresarios quieren utilizar el miedo a los despidos, en especial en la industria por el inicio de la recesión, para cerrar con estos montos las paritarias hacia el 2015. Esto pondrá en problemas a los gremios oficialistas que, si bien no llamaron al paro del 28A, han declarado que “el gobierno tiene que controlar la inflación” y en las bases afiliadas suena el reclamo de re-apertura de las paritarias que cerraron en abril-mayo por debajo de los índices actuales de inflación.
El nuevo aumento de un 4 % en las naftas, y sus efectos multiplicadores en la formación de precios, se agrega a la escalada inflacionaria de los alimentos. Es otro golpe al bolsillo. El gobierno echa “nafta al fuego” del malestar popular que motorizó la concurrencia espontánea al reciente paro nacional en el cual, a pesar del servicio garantizado de la UTA, los colectivos y las calles estuvieron vacías el pasado jueves.
A su vez, en un reconocimiento de la realidad que mostró las demandas del paro nacional, el gobierno impulsará, con el entusiasta apoyo de Hugo Yasky, la creación de un Observatorio del Empleo, una iniciativa para seguir de cerca la preocupación por la creciente pérdida de puestos de trabajo en la industria.