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Red Internacional
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Francia. Masiva huelga en Francia: los ferroviarios enfrentan a Macron

Este martes comenzó la huelga ferroviaria, estipulada en dos días por semana hasta junio, con un alto acatamiento que, en algunos lugares, llegó al 90%. El gobierno reprimió la movilización, de la que participaron otros sectores de trabajadores y estudiantes. Trabajadores 1-Macron 0 en el primer round de la lucha ferroviaria.

Miércoles 4 de abril de 2018

Este martes 3 de abril marcó el comienzo de la huelga de los sindicatos ferroviarios, una huelga sumamente importante y masiva. Pocos trenes han circulado, sólo un TGV (tren de alta velocidad) sobre ocho ha salido. En París, el RER (red de trenes urbanos) también se vio afectado. El acatamiento fue del 48 % entre los empleados imprescindibles para que los trenes circulen, y del 77 % entre los conductores, lo que deja en el aire los intentos gubernamentales por quitarle importancia a la medida de lucha. En algunas regiones, la tasa de huelguistas rondó el 90%.
También, hubo paro en la aerolínea Air France, que obligó a la compañía aérea a cancelar un 25 % de su programa de vuelos.

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En numerosas estaciones, los ferroviarios tenían sus primeras asambleas generales de esta primavera. En algunas de esas asambleas, como en la de París Nord, la inmensa mayoría votó extender la huelga para este miércoles. Los trabajadores discutían diferentes estrategias de lucha: huelgas aisladas y puntuales o huelgas permanentes.

En estaciones como Austerliz y Toulouse, el centro de la discusión era la necesidad de converger con otros sectores en lucha, sobre todo con los estudiantes. Esta unidad entre el movimiento estudiantil y los ferroviarios inquieta a las más altas esferas del gobierno. Y tiene razones para preocuparse. Este martes, numerosas facultades estuvieron bloqueadas y varias de ellas tomadas. Los ejemplos de Mirail (Toulouse), Tolbiac (París), Montepellier, y muchas otras universidades, asambleas masivas votaron la huelga y los bloqueos. En muchas ciudades, como París, Bordeaux, Toulouse, los estudiantes y los ferroviarios se manifestaron juntos contra los ataques del gobierno de Macron.

También, los trabajadores de la electricidad y del gas, el personal hospitalario y trabajadores de la educación se sumaron a las manifestaciones.

Fue una primera jornada de huelga ferroviaria que el gobierno busca a todo precio aislar y deslegitimarla, al igual que la dirección de la SNCF y los medios de comunicación, intentando limitar el impacto de la huelga. Llegaron a ofrecer 150 euros a los trabajadores que aceptaran reemplazar a los huelguistas, lo que habla, a su vez, de la desesperación de la patronal. A estas “estrategias” se le sumó la represión directa para evitar la radicalización de un movimiento huelguístico masivo.

#JeSoutiensLaGreveDesCheminots (#YoApoyoLaHuelgaDe LosFerroviarios) fue uno de los hashtags del día más populares, marcando la enorme solidaridad que tiene la lucha ferroviaria, clave para marcar un muy buen comienzo de la lucha ferroviaria contra la privatización del servicio público y contra el ataque de las conquistas del sector.