Fotografìa:REUTERS/Francois Lenoir
Más de 120.000 personas participaron en una masiva manifestación en Bruselas contra las políticas sociales y laborales de austeridad del nuevo Gobierno federal belga. La jornada de protesta se realizó en el marco de una huelga convocada por las tres centrales sindicales. La policía antidisturbios reprimió a los manifestantes.
Viernes 7 de noviembre de 2014
As usual in #Brussels too, front row of the demo targeted by police
#manif6nov
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— 15MBcn_int (@15MBcn_int) noviembre 6, 2014
El frente sindical formado las tres centrales sindicales (CSC, FGTB y CGSL) convocó la marcha en Bruselas y otras protestas. Los sindicatos convocaron la manifestación a mediados de octubre, en contra del acuerdo alcanzado por los partidos que hace un mes formaron la nueva coalición de gobierno de centroderecha, que dirige el liberal Charles Michel.
Los trabajadores se oponen al retraso de la edad de jubilación, a las reformas en las pensiones o a suspender la indexación salarial anual, medidas incluidas en el nuevo pacto gubernamental.
Para los dirigentes sindicales el paro de este jueves es un "acto de resistencia" contra el Gobierno federal de Michel, que incluye a los nacionalistas y separatistas flamencos de la N-VA, y contra un acuerdo que consideran "antisocial, desequilibrado e injusto", según han indicado en varias ocasiones.
De acuerdo con las estimaciones convocantes a la huelga, alrededor de 120.000 personas se manifestaron en las calles, entre ellos trabajadores portuarios, metalúrgicos y estudiantes.
#Belgium: Mass protest in #Brussels against new government's austerity policies http://t.co/tAuBEdd8nk pic.twitter.com/pp32FerVuc
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El primer ministro de Bélgica, el liberal francófono Charles Michel, dijo hoy en el Parlamento belga que entiende las dudas y "la rabia" que sienten los manifestantes, pero destacó la necesidad de las reformas.
Los manifestantes recorrieron el centro de la capital belga, lo que paralizó la circulación. La manifestación comenzó en la estación de trenes el norte de la capital y se dirigió a la que está ubicada al sur de Bruselas, travesando gran parte de la ciudad.
Los altercados se produjeron en el tramo final de la manifestación, cuando varios centenares de manifestantes se enfrentaron a la policía antidisturbios con adoquines, piedras y huevos. Se incendiaron algunos vehículos, incluidas varias motos de la policía.
Hoy nos dan otra lección desde Bruselas #Brussels pic.twitter.com/l7gEXV5viJ
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La policía atacó a los manifestantes con gases lacrimógenos y agua a presión para dispersarlos. Los choques produjeron una veintena de heridos, incluidos manifestantes y policías, según un portavoz de la Cruz Roja de Bélgica.
Las acciones convocadas hoy afectaron al transporte público, incluidos autobuses, tranvías y el metro de Bruselas, al igual que al servicio de taxis, y también a la administración y a los sectores comercial e industrial, donde las protestas obligaron a la suspensión de la actividad.
El secretario general del sindicato CGSLB, Oliver Valentin, dijo a EFE que el objetivo era transmitir al nuevo Gobierno el mensaje de que "hay medidas inaceptables para los trabajadores y para los interlocutores sociales".
"El Gobierno ha decidido aplicar una política de austeridad y todos los países europeos han visto que ese tipo de políticas no funcionan; lo que hace falta es relanzar el empleo y el crecimiento", apuntó.
El primer ministro ha publicado un comunicado en el indica que el Consejo de Ministros invitaba a los representantes sindicales para "continuar el diálogo".
Por su parte, los sindicatos afirmaron que aceptaban la invitación del Gobierno porque "nunca vamos a rechazar el diálogo", según dijo el presidente del CSC, Marc Leemans, al diario "Le Soir".
Los trabajadores belgas protagonizaron otras dos manifestaciones nacionales en diciembre de 2011 y en febrero de 2013 en protesta contra las medidas de austeridad adoptadas por el anterior Gobierno del ex primer ministro socialista Elio Di Rupo.
A la manifestación de este jueves le seguirán una serie de huelgas que se celebrarán en las provincias del país empezando el 24 de noviembre por las convocadas en Lieja, Luxemburgo, Limburgo y Amberes, para seguir en diciembre en Namur, Hainaut, Flandes Oriental y Occidental, Bruselas y los dos Brabantes, hasta desembocar el 15 de diciembre en una huelga general.