El domingo por la tarde se realizaron numerosas protestas “anticorrupción” convocadas por el líder opositor Alexéi Navalny. Hubo centenares de detenidos. EE.UU. y la UE reclaman a Putin su liberación.
Lunes 27 de marzo de 2017 09:52
Foto: Manifestantes en San Petersburgo (EFE)
Decenas de miles de rusos, en su mayoría jóvenes, participaron el domingo en la jornada nacional de protesta contra la corrupción convocada por Alexéi Navalny, aspirante a la Presidencia, con mítines y manifestaciones en todo el país, que en Moscú se saldaron con más de 700 detenidos.
Navalny detenido por la policía (EFE)
Navalny, quien está en libertad provisional por una condena por estafa, se ha convertido en el principal detractor de Vladimir Putin, y también fue detenido durante las manifestaciones.
La jornada nacional de protesta se convocó bajo el lema "Dimón (diminutivo despectivo de Dmitri) las pagará", que alude al primer ministro ruso, Dmitri Medvédev, a quien el líder opositor acusa de ser el hombre más corrupto de Rusia. Ciudades como San Petersburgo, Novosibirsk, en Siberia, y Vladivostok fueron colmadas por manifestantes, pese a no contar con los permisos oficiales.
El líder opositor hizo esta denuncia a comienzos de mes en un vídeo publicado en Youtube, resultado de una investigación de varios meses, que ya ha sido visto más de diez millones de veces.
Navalny es el líder opositor a Putin de mayor ascenso en los últimos años. Sus denuncias contra la corrupción y las arbitrariedades del gobierno ruso se combinan con una retórica liberal y alianzas políticas con grupos de derecha xenófoba. Esto no le impide otros pactos con movimientos más liberales y cercanos a la UE o Estados Unidos. Justamente, Navalny, es visto por los gobiernos de las principales potencias como el candidato ideal para de disputar la autoridad de Putin, no es casual que haya recibido una beca del Yale World Fellows Program de la prestigiosa universidad, cuyo objetivo explícito es "crear una red global de líderes emergentes y facilitar el entendimiento internacional".
En el video, de 59 minutos, titulado “Él para ustedes no es Dimón”, se afirma que el primer ministro ha acumulado un imperio con activos que rondan los 70,000 millones de rublos (cerca de 1.200 millones de dólares) en dinero y propiedades.
Por su parte, el Kremlin defendió la actuación de la policía rusa a la hora de dispersar a los manifestantes opositores. "Las fuerzas del orden actuaron de manera absolutamente correcta, altamente profesional, y de acuerdo con la ley", dijo Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, a la prensa local.
Peskov recordó que la protesta en Moscú, en la que fueron detenidos cientos de personas, no estaba autorizada y que los manifestantes se concentraron en el centro de la ciudad, lo que obstaculizó el tráfico y amenazó "la seguridad de una gran cantidad de transeúntes".
Peskov sugirió que los opositores habrían pagado dinero a los jóvenes para que participaran en la manifestación contra la corrupción.
Condena internacional
El Gobierno de Estados Unidos y la Unión Europea condenaron la detención de "cientos de manifestantes pacíficos", entre ellos el líder Navalni.
"Estados Unidos condena contundentemente la detención de cientos de manifestantes pacíficos en Rusia el domingo", afirmó este lunes el portavoz del Departamento de Estado, Mark Toner, en un comunicado divulgado por medios estadounidenses.
La Unión Europea, por su parte, también reclamó la liberación "sin demoras" de los manifestantes "pacíficos" que fueron detenidos en la protesta. "Hacemos un llamamiento a las autoridades rusas a cumplir sus compromisos internacionales, incluidos los del Consejo de Europa y la OSCE, hacer valer esos valores, y liberar sin demora a los manifestantes pacíficos detenidos", señaló en un comunicado la jefa de la diplomacia comunitaria, Federica Mogherini.
La UE critica que la policía rusa, "en un intento de dispersar a los manifestantes y con la detención de centenares de ciudadanos, incluido el líder opositor, haya impedido el ejercicio de la libertad básica de expresión, asociación y asamblea pacífica, que son derechos fundamentales de la Constitución rusa".
Las críticas de la UE y del Departamento de Estado estadounidense a la represión contra los manifestantes en Rusia, responden a los intereses de las principales potencias por deslegitimar al gobierno ruso, que en el último tiempo ha tomado una relevancia geopolítica especialmente en el conflicto en Siria.
Estas críticas al accionar policial represivo en Rusia no pueden ser más cínicas. Toman, las repudiables, medidas autoritarias del gobierno ruso para atacarlo, mientras ocultan que en los últimos años, bajo el discurso de la lucha contra "el terrorismo", en los principales países europeos y en Estados Unidos ha crecido la represión y medidas cada vez más autoritarias y antidemocráticas.