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Red Internacional
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Antofagasta. Mataderos: Minería y pandemia en la Región de Antofagasta

La Minería se ha convertido en el centro de todas las atenciones las últimas semanas: con el salto de contagios, casos nuevos y fallecidos en la zona de Antofagasta cada vez cobra mas sentido un paro regional que acabe con la desidia empresarial. Mientras el gobierno continúa con su estrategia del "contagio progresivo" viene a demostrar nuevamente que solo actúa en beneficio de las ganancias y no de la salud de las y los trabajadores.

Sebastián Castro

Sebastián Castro Director Colegio de Periodistas Antofagasta

Domingo 28 de junio de 2020

La Región de Antofagasta como zona de sacrificio

“El aeropuerto es un verdadero matadero”. Con estas palabras el alcalde de Calama, Daniel Agusto, sentenciaba la situación que se vive con la pandemia en la Región de Antofagasta y particularmente en la ciudad de Calama.

Esta zona minera, mantiene la mayor tasa de contagios cada 100 mil habitantes por sobre incluso la Región Metropolitana. Es así que son 41 casos por día en relación a los 40 que tiene la RM en su totalidad. Particularmente en la capital Loína, Calama, ya se registran 3.665 casos y la situación va de mal en peor.

Solo basta comparar la población entre Antofagasta (425.725 hab.) y Calama (190.336 hab.) para comparar la cantidad de contagios a nivel regional: la capital regional tiene 3.291 casos confirmados versus los 3.665 de la capital provincial. Si uno va a la población esta cifra se vuelve preocupante.

Son 142 los fallecidos que hoy tiene la región completa: de estos 75 son de Calama y 54 de Antofagasta.

Este sábado 27 de junio CODELCO división Chuquicamata indicó que paralizaría todas las tareas de construcción tanto de Chuquicamata subterránea como de otras operaciones divisionales. De esto 400 trabajadores hoy entraron a suspensión en el marco de la pandemia por CoV Sars 2.

A esto se le suma el récord que adquirió la región con la mayor cantidad de muertos por día, por sobre incluso la región metropolitana completa. Las aglomeraciones ha sido una los problemas más complejos que ha tenido que enfrentar Calama, que incluye el gran problema de la vivienda que mantiene a miles de familias condenadas al hacinamiento.

Esta marco se sitúa en una de las peores crisis sanitarias que han desnudado profundas diferencias sociales al alero de la desidia empresarial que golpea junto al gobierno mediante despidos y mayor precarización de la fuerza laboral.

La Minería hoy también es un matadero. Diego Hernández, Presidente de la Sociedad Nacional de Minería (SONAMI), manifestó que la minería “ha podido enfrentar de manera satisfactoria este complejo periodo” en una región con una tasa de contagio del 64%.

“En este lapso de tiempo, de acuerdo a información del Banco Central, el PIB minero creció 5,1% y la producción minera se elevó en 4,2% respecto a igual período de 2019”, aseguró.

En Calama CODELCO manifestó buscar reducir la dotación (que ya la había bajado en un 30% anteriormente) y que esto significara una medida para reducir la trazabilidad disparada a nivel comunal. Esto iría acompañado del fin a los vuelos interregionales que han funcionado principalmente de exportador de casos positivos. Todo desmentido por el propio alcalde de Calama.

Hoy se mantienen de 15 a 20 vuelos diarios, esto sin contabilizar los numerosos buses que vienen desde otras regiones. El 95% de la producción de Chuquicamata es de Calama, tal como aseguró a un medio de televisión local el presidente del Colegio Médico de Calama. Y en la minería privada ya están ordenando a sus trabajadores a estar un mes en hoteles de Antofagasta con el fin de no reducir los niveles de producción.

El no cierre del aeropuerto solo ha significado que trabaja para la minería y no otro fin. Bien lo describen desde Sonami donde en palabras de su presidente “lo anterior (el desarrollo del PIB minero) ha sido posible gracias al enorme y permanente esfuerzo de nuestros trabajadores [...] quienes han demostrado ser una fuerza laboral madura, como quedó también en evidencia durante el estallido social”. Y es que la cuarentena trucha del Gobierno hoy sobrepone la ganancia capitalista por sobre la salud de millones de personas de miles de familias.

Tras los dichos del gremialista, queda en evidencia que la actual situación de la minería ha significado la aplicación de la estrategia del gobierno del denominado “contagio progresivo”. Esta, poniendo al centro la vuelta a la “normalidad” económica, levantando “cuarentenas dinámicas” que solo ha significado mayor militarización y castigo pecuniario; todo para que el empresario pueda hacer y deshacer en términos de productividad.

Pero ¿cuál es la situación de la Minería en el marco de la pandemia? ¿Qué se esconde detrás del discurso de “reactivación económica”?

Los dólares vs las familias del norte

Pese a los repetitivos anuncios de contracción económica del país, que han sido acompañados de despidos y suspensiones, así como de una falsa preocupación de las autoridades de gobierno frente a los problemas del hambre, la salud y la cesantía, los millones en los bolsillos de los grandes empresarios no sólo abundan, sino que aumentan exponencialmente.

Por dar un ejemplo; Minera Escondida Limitada, una de las principales mineras del país, incrementó su producción en un 11%, pese a la pandemia y contar con menor dotación de turnos de 14 días. En este último tiempo la empresa privada reportó utilidades por US$1.116 millones de dólares. Esta cifra traducida a pesos chilenos corresponde aproximadamente a $916.794 millones, con lo que se podrían construir 4 hospitales como el Hospital Regional de Antofagasta, considerando que su costo de inversión fue de 247 millones de dólares.

Es así que la minera, a través de la producción de 297.219 toneladas de cobre fino, ha obtenido un total de ganancias de unos US$ 191 millones. Es decir, $156.906.500.000, con lo que se podrían pagar rentas básicas de emergencia de $500.000 a más de 52.300 personas por seis meses.

Sin embargo, no todo es Minera Escondida. Uno de los grupos de magnates dueños del país, como el grupo Luksic se ha beneficiado profundamente del robo que significan las AFP, recibiendo inversiones por $5.656 millones de dólares de los fondos de pensiones de sus trabajadores de 8 de sus empresas, como CCU, Banco de Chile, Quiñenco, entre otras. Esta cifra corresponde aproximadamente a $4.646.404 millones de pesos, con lo que se podrían financiar a su vez estas rentas por 6 meses a más de 1.548.800 familias. Es decir, se podrían realizar rentas para el conjunto de las y los trabajadores mineros, que, según el Ministerio de Minería, corresponden a 225 mil trabajadores.

Es decir, se trata de una situación en la que la plata abunda, y se la llevan los empresarios extranjeros, como los de BHP Billiton, o se los llevan magnates como el grupo Luksic, cuando con estas toneladas de dinero se podrían financiar una serie de elementos que garantice la seguridad del pueblo trabajador y pobre. Es así que su discurso de mantener en pie la minería -que tiene ritmos productivos de 24horas al día, los 7 días de la semana- sólo está orientado para beneficiar a los ricos y poderosos. De otra forma, se construirían hospitales, para que la gente no tenga que “hospitalizarse” en carpas en medio de la calle porque los hospitales están colapsados, como es el caso del Hospital San José de Santiago.

Es de esta forma que el gobierno y sus amigos los empresarios transforman el norte del país en un laboratorio, en una verdadera zona de sacrificio, para así beneficiarse al abultar sus bolsillos y chequeras, mientras el pueblo el pueblo se contagia y ve a sus familiares fallecer producto de los contagios.

Luchar por lo verdaderamente esencial

Hoy el gobierno y los empresarios del país se llenan la boca hablando de las cuarentenas, del quedarse en casa y de la importancia de los trabajos esenciales. Sin embargo, nada dicen de cerrar un enorme foco de concentración de gente y de contagio como lo es la minería. O incluso como lo podrían ser las forestales o las salmoneras en otro sector del país. ¿A qué se debe esto? A lo que es verdaderamente esencial para el gobierno: Los billetes en los bolsillos de sus amigos, y en de ellos, para así, de vez en cuando, comer algún caviar con algún paté de jabalí para despejar la mente, mientras el pueblo es víctima del contagio, la cesantía, el hambre y la muerte que ellos mismos provocaron.

Lo verdaderamente esencial para ellos son sus billeteras. Para nosotros es la vida de nuestras familias, de nuestros compañeros y amigos. Hoy más que nunca nuestra vida es más esencial que sus dólares.

Es por eso que las mineras deben cerrarse. No son un trabajo esencial y todo el dinero que están generando no se ha traducido en la construcción de hospitales, ni de rentas para la población ni de insumos médicos para paliar la pandemia. Las mineras deben cerrarse y todas las utilidades de los empresarios mineros deben expropiarse y ponerse a disposición de las necesidades del pueblo: Pan, salud, techo y trabajo.

¨Y cómo podría conseguirse esto” Se preguntará usted. Justamente a través de un paro regional de la minería. Si para ellos aumentar sus billetes es más importante que las vidas del pueblo, entonces golpiémosles en donde más les duele, y paremos la minería para poner sus recursos para las necesidades de las amplias mayorías. Para esto se requerirá la más amplia unidad, así como el llamado de las principales centrales sindicales y sindicatos para llevar adelante este paro regional, como la Central Unitaria del Cobre (CUT), el Sindicato Nº1 de Minera Escondida, la Confederación de Trabajadores del Cobre, el Sindicato Minero de Trabajadores CODELCO, entre otros. Hoy más que nunca los sindicatos y las centrales de trabajadores deben ponerse en movimiento para defender nuestra vida y la de nuestras familias frente al ataque de los empresarios y el Gobierno.


Sebastián Castro

Periodista Audiovisual

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