La alcaldesa de la comuna de Providencia, que no cree en el matrimonio igualitario, izó la bandera de la diversidad sexual tras el día internacional contra la discriminación hacia los grupos LGTBI.
Lunes 15 de mayo de 2017
La ceremonia se llevó a cabo en el frontis del Municipio donde la mandataria dijo que seguirá trabajando por implementar un departamento de la diversidad y no discriminación. Esto, a pesar de que en sus primeros días de Alcaldesa, cerró la única oficina donde se trataban estos temas.
En el acto, Matthei dijo: "Nos hemos sumado a esta iniciativa con mucha alegría y también con una fuerte convicción de que en Providencia valoramos y respetamos la diversidad sexual, racial y cultural. Queremos además reiterar nuestro compromiso de transformar nuestra oficina de la Diversidad Sexual en un Departamento, que trabaje fuertemente por estas y otras causas que aún generan discriminación".
Jaime Parada, reconocido activista de la diversidad sexual y concejal de Providencia, dejó claro que esta “iniciativa no tiene color político”. Parece que se le olvida quién es la Alcaldesa, y que en su candidatura presidencial dijo:
"Si nosotros aceptáramos el matrimonio homosexual, ¿tendríamos que aceptar que dos mujeres convivan con un hombre y se casen los tres? Tengo amigos homosexuales, todo el respeto y el cariño para ellos, si quieren tener un nuevo estado lo tendrán. Pero el matrimonio es entre un hombre y una mujer".
No es paradójico que hoy Matthei alce la bandera de 6 colores, que representa los diferentes momentos, luchas, e incluso matanzas que han tenido gay, lesbianas y trans. No se trasforma en un simple saludo a la bandera. Tampoco se puede esperar algo de una Alcaldesa de la UDI, que han discriminado históricamente y boicoteado todo intento de avances hacia las personas LGTBI.
Es necesario poner en pie un gran movimiento de la diversidad sexual, que surja desde los lugares de trabajo, colegios y universidades, para hacer frente a los casos de discriminación. También para poder conquistar todas nuestras demandas arrebatándoselas a un parlamento que solo nos ocupa para posicionarse como "pro derechos", lavándose la cara, utilizando a la diversidad sexual como moneda de cambio para eslogan de campañas políticas.

Cristóbal Espinoza
Estudiante de Periodismo