Mientras circulaban las fotos de la represión salvaje sufrida por los trabajadores de Cresta Roja, Mauricio Macri se paseaba en lancha por la zona de la Isla Talavera (Campana) para visitar “la escuelita”.

Brenda Reymundo La Marrón. Secretaria de Actas de SUTEBA Tigre
Sábado 15 de diciembre de 2018 10:01
El Presidente Mauricio Macri, aterrizo su helicóptero en la Isla Talavera, para presenciar la entrega de diplomas de la EP 25. Esta visita “sorpresa”, con un fuerte operativo de seguridad detrás se da a días de que se conocieran los alarmantes índices de pobreza en nuestro país, producto de que la economía está directamente intervenida por el FMI. Por más de que en el video publicado en su fan page, Macri muestre algún interés por los niños, niñas y adolescentes de la escuela pública, sabemos que es una farsa.
La UCA dió a conocer dramáticos números del aumento de la pobreza e indigencia, que fueron del 33,6 % y 6,1 % respectivamente.
Esto marca un aumento muy fuerte respecto de un año atrás, cuando se informó un 28,2 % de pobreza y 5,7 % de indigencia. Por su parte UNICEF informó, que el 48% de los niños vive en la pobreza, dentro de ese porcentaje casi la mitad implica a niños y niñas que viven en condiciones de “privaciones severas”. Esto involucra a quienes viven en una zona inundable y cerca de un basural o no haber ido nunca a la escuela entre los 7 y los 17 años.
Vidal y Macri, responsabilizan a los docentes de los días de clases que se pierden, pero ocultan, que ellos son los responsables de que en las comunidades isleñas (quienes fueron blanco del ajuste a comienzo del ciclo lectivo) no se realicen las obras necesarias, ni se brinden los recursos suficientes, para que estos niños y jóvenes no pierdan días de clase por crecida del río o fuertes inundaciones, etc.
Estos establecimientos tienen dificultades para acceder a un servicio médico propio, y a cuestiones elementales, como dársena de ingreso o puente peatonal desde el continente. Quienes trabajan en la zona, si no cuentan con movilidad propia deben llegar a dedo o coincidir con un transporte privado que pasa pocas veces al día. Si hablamos de cinismo, el ministro de Desarrollo Social provincial no quiso “ser menos” y anunció, que van a “inundar de alimentos secos a todos los comedores en los barrios más recónditos del cordón bonaerense”.
En este marco, las escuelas están lejos de mejorar: el presupuesto recientemente aprobado para el 2019 en la provincia de Buenos Aires, gracias a la colaboración de un sector del PJ y del Massismo, prevé un endeudamiento de 68.500 millones de pesos. Esto quiere decir, que los millones se van al pago de la deuda, mientras que las migajas se las destinan a la educación.
Más allá de los bonitos discursos y los paseos en lancha, el futuro de nuestras generaciones está gravemente comprometido: debemos exigirles a nuestros sindicatos y a todas las organizaciones populares que peleen para romper con el acuerdo del FMI y que dejar de pagar la deuda externa, que es ilegítima y fraudulenta.
La medalla al hipócrita del año y mejor alumno del FMI, ya sabemos para quien va…