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ELECCIONES ANDALUZAS. Mayoría derechista después de años de recortes del PSOE

Se han cumplido los pronósticos más radicales: el bipartidismo ha caído en picado y las posiciones más extremas de derecha se han hecho más fuerte

Guillermo Ferrari Barcelona | @LLegui1968

Lunes 3 de diciembre de 2018

Lo primero que enseñan los resultados electorales andaluces es el hundimiento del PSOE. Susana Díaz obtuvo lo que se llama una victoria pírrica. Ha pasado de 47 escaños a 33 y se aleja enormemente de los 55 que dan la mayoría absoluta. El “socialismo” andaluz está pagando años de recortes sociales y de la corrupción generalizada.

Con el hundimiento del PSOE en Andalucía se cae también uno de los dos graneros histórico de sus votantes. Hace ya varios años perdió más de la mitad de sus votantes en Catalunya, el otro feudo. Y, ahora lo hace en Andalucía. Esto significa un momento de peligro a nivel de todo el Estado y, probablemente, un golpe durísimo a las aspiraciones presidenciales de Pedro Sánchez.

No se puede descartar que también sea un golpe al mismo Partido Socialista. No hay que olvidar que el PSOE evitó una caída mayor con el aparente recambio que le daba Pedro Sánchez al ser elegido en las primarias, a pesar de la cúpula en la trastienda del PSOE. En cualquier momento se reinicia el incendio de Ferraz, de aquellas brasas de octubre de 2016.

Adelante Andalucía ha pagado caro el apoyo de Unidos Podemos a la “legislatura” Sánchez. También le ha costado caro el apoyo que dio al PSOE durante los casi tres años de apoyo a Susana Díaz. La coalición electoral liderada por Teresa Rodríguez cayó en votos y perdió tres escaños. Esta caída expresa la impotencia de una izquierda domesticada por el poder y que se adecúa al mismo.

Las fuerzas de “izquierda” como el PSOE durante los años de crisis hicieron una gestión que benefició al Ibex35 en detrimento de los trabajadores y el pueblo. Uno de cuatro andaluces están en el paro, y una importante porción de los que trabajan los hacen subvencionados con el PIRMI y en condiciones desastrosas. Pero los “ayuntamientos del cambio”, como el de Cádiz, tampoco han dado resolución alguna a estos graves problemas, sino que se han dedicado a administrar el pobre presupuesto de la ciudad.

Esta situación llevó a que sectores de trabajadores voten a la derecha y a los ultras o sencillamente no vayan a votar. La abstención superó el 40% y sumando los votos en blanco ascendió a casi 3 millones de votos ¡Más que la suma del PSOE-A, PP y Ciudadanos! Hay que sumar los votos de AA para superar la abstención y votos en blanco registrados.

Los 36 años del PSOE en la Junta andaluza fueron de un saqueo desmesurado. Del cual solo conocemos una parte, que son los ERE’s. La corrupción generalizada en la comunidad más grande del Estado ha dado el caso de corrupción más multi millonario de los conocidos hasta ahora. Y, de ahí se fortalece la derecha con sus “miniyo” de Ciudadanos y Vox.

El irresistible ascenso de Santiago Abascal

El segundo aspecto va ligado a la derecha, como no podía ser de otro modo. El bloque de la derecha aumenta en varios puntos y logra tener mayoría propia en Andalucía por primera vez desde la Transición a esta parte. Y, junto con ello tenemos el ascenso meteórico de la ultraderecha de Vox. Entran por primera vez en un parlamento autonómico con nada menos que 12 escaños y más de 400.000 votos.

Esta mayoría de la derecha (PP, Ciudadanos, Vox), estuvo a punto de realizarse apenas 6 años atrás cuando el PP sacó más votos que el PSOE pero no tuvo suficientes escaños, puesto que entre PSOE e IU obtenían más. Ahora tenemos una reedición de aquello pero mucho más escorada a la derecha, no solo por el ingreso de los filofascistas de Vox, sino porque la política del PP y de Ciudadanos ha virado a la derecha al mismo nivel que Abascal.

La derecha se ha subido durante estos meses al caballo del anticatalanismo y la unidad de “España”. Con el lema “A por ellos” han sido parte del 155, el auge de grupos fascistas en las calles y la ofensiva judicial contra el pueblo catalán. Las elecciones andaluzas han sido otro escenario de esa ofensiva y con las posturas aún más radicalizadas.

Aún no es claro si la derecha logrará unirse para formar un nuevo gobierno. No obstante, sí que tienen escaños suficientes (59, cuatro más de los necesarios), y, de hecho, es la forma más probable de organizar el recambio en San Telmo. Aunque las peleas para ver quién será el presidente entre el PP y Cs ya se han hecho notar. Y, es probable que Vox venda un poco caro su apoyo.

Proyección a nivel nacional

En primer lugar, el proyecto de Sánchez de acabar la legislatura queda gravemente herido. El “efecto Sánchez” no parece que sume votos. Y, por otra parte, difícilmente pueda sumar los diputados necesarios para votar sus presupuestos (que han sido rechazados por la UE). Las fuerzas independentistas difícilmente den su apoyo a Pedro Sánchez, menos ahora que hay una huelga de hambre en curso.

Los populares de Casado y los naranjitos de Rivera han salido embravecidos a pedir elecciones anticipadas. Quieren aprovecha la ola andaluza para luchar por las poltronas de La Moncloa. La derecha ha cogido coraje y quiere acabar de aplastar el movimiento democrático catalán y los conflictos obreros que están surgiendo junto a los referéndums contra la monarquía. Depende como resuelvan las negociaciones para ocupar el Palacio de San Telmo.

Este lunes, apenas 24hs después de las elecciones, miles de personas se han movilizado en diversas ciudades sevillanas en reacción a la entrada de la ultraderecha de Vox en el Parlamento andaluz. Estas movilizaciones muestra el camino en el cual se debe luchar contra las ideas xenófobas y racistas: en las calles mediante la lucha y la movilización.

Cada vez más hace falta que los sindicatos sumen a las movilizaciones a los trabajadores, mediante paros y huelgas. Deben aunar la enorme fuerza social del proletariado junto al pueblo empobrecido por la crisis para imponer un plan de emergencia que comience por acabar con el paro, la precariedad y la ofensiva antidemocrática del régimen.

Cada vez será más necesario poner en pie una organización política de clase que sirva para organizar a la vanguardia de los trabajadores y la juventud en una perspectiva socialista y anticapitalista. Una herramienta que sirva para torcer el brazo del capitalismo, el ajuste del Ibex 35, la Monarquía y el Régimen del 78, en la perspectiva de construir una federación libre y voluntaria de repúblicas obreras en toda la península ibérica.