El Consejo Provincial del PJ rechazó el intento de reforma de la Constitución provincial que impulsa el gobernador Cornejo, quien busca incluir la posibilidad de su reelección. Cruces y chicanas
Martes 21 de marzo de 2017 12:01
Foto: Marcelo Sivera - Diario Los Andes
El Consejo Provincial del PJ, integrado por 31 dirigentes partidarios, entre intendentes y legisladores y legisladoras provinciales y nacionales, rechazó el proyecto de reforma de la Constitución provincial, que impulsa desde hace meses el gobierno de Mendoza. Si bien, varios dirigentes peronistas se habían mostrado favorables a la reforma durante este tiempo, ayer se le cerraron las puertas.
"Siempre que se planteó la reforma y que se introdujo la reelección indudablemente no fue apoyada por los mendocinos y fracasó sistemáticamente", declaró Omar Felix, presidente del PJ provincial, haciendo eje en las aspiraciones reeleccionistas del actual gobernador. “Es de esperar un gesto de grandeza como el que tuvo el ex gobernador Iglesias, que se excluyó ante escribano público de una reelección”, concluyó.
Hace ya un tiempo que el gobernador Cornejo viene insistiendo en la reforma de la Constitución provincial. El objetivo de la misma, es incluir la reelección del gobernador y el apuro está puesto en reformarla en tiempos que le permitan, a Cornejo, volver a ser candidato en 2019. Esta discusión le valió distintas discusiones internas al gobernador, incluso con Laura Montero (Vicegobernadora de la provincia), quien se había manifestado a favor de reformar la carta magna provincial, pero no de incluir la reelección del gobernador, por lo menos hasta después de las próximas elecciones ejecutivas.
La reforma y los “problemas” de Mendoza
“Es una barbaridad hablar de reforma constitucional en una provincia que establece salarios por debajo de la inflación, que sufre la llegada de 40 millones de litros de vino importado a pesar de que tiene stock propio; en la que cierran 400 comercios porque los mendocinos deben ir a comprar más barato a Chile porque acá no llegan a fin de mes” dijo ante los medios presentes, el intendente Felix.
Sin embargo, si hubo sorpresa del lado radical, es porque justamente los dirigentes peronistas venían siendo parte de las “negociaciones informales” sobre la reforma. Incluso el Intendente de San Martin, el peronista Gimenez, se había manifestado públicamente a favor de la reelección del actual gobernador.
En su intento de “cerrar filas” de cara a las elecciones, el discurso de Felix no logra maquillar que detrás de cada avance del gobernador Cornejo, estuvo el acompañamiento del PJ.
Por su parte, la senadora provincial por el PTS-FIT, Noelia Barbeito, también cuestionó la oportunidad política de la reforma hoy. “Si se quiere reformar la Constitución que sea libre y soberana, sino es solo para que el gobernador se pueda atornillar... digo reelegir”, ironizó en Twiter la precandidata a diputada nacional por el FIT.
Sorpresa radical
Desde la UCR se mostraron sorprendidos por la decisión del peronismo, y la atribuyeron a la crisis interna que atraviesa el partido por las candidaturas para las elecciones próximas. “Nos sorprendió, veníamos con charlas informales. La sensación que nos queda es que se ha metido la interna del PJ”, dijo tras el anuncio el radical Nestor Pares. "No tiene sentido seguir en una charla en estas condiciones, cuando vos estas charlando y te pegan un portazo así, evidentemente no hay voluntad de reforma y está bien", continuó Pares, tratando de aminorar el golpe a un proyecto que desde el oficialismo venían fogoneando por diversos medios desde hace tiempo.
Por su parte, el senador provincial Jaliff, también puntualizó en las disputas internas del peronismo: "Cuando vos tenés un partido que no tiene un liderazgo claro, un norte claro, es muy difícil llegar a estos acuerdos".
Parte de la enorme sorpresa del radicalismo, radica justamente en que la mayor parte de las medidas tomadas por este gobierno se han visto acompañadas por un PJ que tanto en la cámara alta como en la cámara baja, justificó su accionar con el eslogan de la “oposición responsable”; tal como fue la posibilidad de endeudamiento histórico del gobierno radical en 4.000 millones, sólo en el presupuesto para el 2017.