En una conferencia de prensa el ministro de Trabajo, Normando Álvarez García, acompañado de su par de Hacienda, Carlos Sadir, manifestó su alegría por la baja en el desempleo informada por el Indec el jueves pasado. ¿Bajó el desempleo? Veamos.

Gastón Remy Economista, docente en la Facultad de Cs. Económicas de la UNJu. Diputado provincial del PTS - FITU en Jujuy, Argentina.
Sábado 27 de marzo de 2021 09:57
El ministro de Trabajo de la Provincia en conferencia de prensa en el día de ayer sostuvo que “ya habíamos visto con un poco de alegría que en diciembre la desocupación en Jujuy era una de las más bajas del país con 5,2%; y de acuerdo al último estudio, Jujuy está en el 4%. Nos alegra el muy bajo nivel de desocupación”.
Sin embargo, el informe del Indec muestra una realidad contraria a la que festeja el ministro de Trabajo. Veamos.
En términos interanuales comparando el último trimestre de 2020 con el último trimestre de 2019 lo que se observa es un salto en la desocupación provocada por la salida de trabajadores del mercado laboral por el hecho que dejan directamente de buscar empleo y las estadísticas no los registran como desocupados. Recordemos que un desocupado para el Indec es aquel que durante la semana previa a la realización de la encuesta buscó activamente un empleo.
Los datos del Indec lo corroboran. En diciembre 2019 la población económica activa era de 161 mil personas (ocupados y desocupados) a fin del año pasado había caído a 150 mil, una caída en total de 11 mil personas que salieron del mercado laboral. De estos 11 mil, 5 mil dejaron de buscar empleo directamente, lo que se llama “efecto desaliento”.
Esto se corrobora al considerar que el empleo por un lado bajó de 150 mil en diciembre de 2019 a 144 mil en diciembre de 2020, la caída de 16 mil puestos tiene además una caída del desempleo de 11 mil a 6 mil, o sea, ahí aparecen los 5 mil trabajadores que dejaron de buscar empleo y salieron del mercado laboral. De aquí que la tasa de desocupación que se mide como un cociente entre el total de ocupados (en este caso 144 mil) y el total de desocupados (6 mil) baje en términos interanuales y respecto al tercer trimestre de 2020.
Más allá del exabrupto estadístico del ministro de Trabajo la cada vez más dura realidad de las mayorías trabajadoras no se puede tapar con una exclamación de alegría. El discurso “optimista” tiene patas cortas. Solo con la fuerza organizada de la clase trabajadora se puede pelear por defender el empleo, exigiendo a las direcciones sindicales que rompan la tregua con los gobiernos, y convoquen asambleas y un plan de lucha también por el salario y el conjunto de las condiciones laborales y de vida de las y los trabajadores.
Video. Gentileza de El Tribuno.

Gastón Remy
Economista, docente en la Facultad de Cs. Económicas de la UNJu. Diputado provincial del PTS - FITU en Jujuy, Argentina.