Libre comercio y “defensa del medio ambiente” temas de unión para los gobiernos alemán y mexicano. Un mensaje para Trump de cara a la reunión del G20.

La Izquierda Diario México @LaIzqDiarioMX
Sábado 10 de junio de 2017
Esta gira de la canciller Angela Merkel, primero por Argentina y luego por México tiene lugar una semana después de que el presidente estadounidense decretó la salida de su país del Acuerdo de París contra el cambio climático y a poco menos de dos meses antes del inicio de las renegociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.
A Merkel y Peña no los une el amor, sino el espanto. Ambos gobiernos fueron blanco de la verborragia amenazante del presidente estadounidense, Donald Trump.
Desde el inicio de su campaña electoral el magnate que hoy gobierna Estados Unidos, había hecho de México blanco de amenazas: ofensas contra el pueblo mexicano, salida del TLCAN, imposición de gravámenes sobre exportaciones de México y sobre remesas de los migrantes, la construcción del muro, deportaciones masivas. Con el paso de los meses, el silencio.
Mientras tanto, apuntó sus cañones verbales contra Alemania. Al final de mayo, Trump destacó el "enorme" déficit comercial estadounidense con Berlín. Vía twitter declaró "Además, ellos pagan mucho menos de lo que deberían a la OTAN. Muy mal para EE UU. Esto va a cambiar".
Durante la visita de Merkel al presidente Peña Nieto, la figura de Trump fue innombrable. No obstante, se multiplicaron las alusiones indirectas al mandatario estadounidense.
Afirmó la canciller alemana: “Ambos países tenemos un fuerte compromiso con el libre comercio y estamos muy unidos en la defensa del medio ambiente”. Por su parte, Peña Nieto declaró: “Es un momento crucial para el mundo. Es vital defender la democracia, el libre comercio como motor para el desarrollo, los derechos humanos, el respeto al medio ambiente. Y a la Organización Mundial del Comercio (OMC) como eje del sistema multilateral”.
Cínicas declaraciones de Peña Nieto -garante de los megaproyectos- en pleno operativo para asentar el fraude de las elecciones del Estado de México, mientras continúa la ola de violencia contra las mujeres, así como contra los periodistas.
Según analistas, Merkel, líder de la primera potencia europea, jefa de turno del G20 -el organismo de las 20 mayores economías del mundo, en el que también está México-, está tratando de afianzar relaciones con los principales países de América Latina.
En el caso de México en particular, responde al objetivo de afianzar los intereses de las trasnacionales alemanas. En los últimos 20 años, Alemania ha sido el sexto país de origen de la inversión extranjera en México, que cuenta con casi 2,000 empresas alemanas operando. El país germano es el cuarto destino de las exportaciones mexicanas, solo por detrás de EE.UU., Canadá, y la China.
Merkel señaló “El esfuerzo de México por diversificarse es una buena noticia, su marco jurídico mexicano es estable y estamos impresionados por las muchas reformas económicas". Claro: las aplicación de las reformas estructurales benefició cualitativamente a las trasnacionales: los salarios más bajos de los países que pertenecen a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), cada vez menos prestaciones y todo el favoritismo del gobierno para entregarles recursos y contratos de obra pública.
Antes de fin de año, la Unión Europea (UE) -que encabeza hoy Merkel- se cerrarán las negociaciones para la modernización del tratado comercial con México.