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Red Internacional
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Mundo Obrero. Mientras negocia migajas, la CGT respalda a la UTA y abandona a los trabajadores del Subte

A pesar de confirmarse un nuevo acuerdo con el FMI que profundizará el ajuste y el saqueo, la CGT privilegia mantener la tregua y negocia migajas. Fernández de la UTA, uno de los presentes en la reunión con el Gobierno. De la lucha del subte, ni una palabra.

Juan Manuel Astiazarán

Juan Manuel Astiazarán @juanmastiazaran

Viernes 8 de junio de 2018

Dujovne y Sturzenegger fueron los encargados de presentar la noticia tan esperada por el Gobierno de Cambiemos y el capital financiero. $50.000 millones de dólares serán desembolsados por el Fondo Monetario Internacional por el préstamo stand by de alto acceso que llegará al país a partir del 20 de junio. “Será un gran acuerdo para los argentinos” había asegurado el presidente Mauricio Macri en el brindis organizado en la Casa Rosada por el día del periodista durante la tarde.

Contento, verborrágico, el presidente tenía otro motivo para celebrar. La tapa de los diarios de este viernes tendrá como tema central y excluyente el acuerdo con el FMI y no deberá compartir espacio con la noticia de la convocatoria a un paro nacional por parte de la CGT, que una vez más volvió a morir en los amagues.

A días que empiece el mundial, las gambetas son de la central obrera que hace hasta lo imposible para no convocar a una medida de lucha contra las políticas de ajuste y entrega del Gobierno nacional. Por eso mismo, el anuncio que realizaron los dirigentes sindicales de pasar a un cuarto intermedio hasta el martes tras la reunión en la Rosada fue motivo de festejo en el oficialismo, que trabajó desde temprano para desactivar el posible llamado a un paro.

Ni el acuerdo de ajuste con el FMI, ni los tarifazos, ni el veto de Macri. Nada parece suficiente para que las cúpulas de la central obrera abandonen la tregua.

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El respaldo a la UTA y el abandono a los trabajadores del subte

El ofrecimiento por parte del Gobierno nacional de autorizar aumentos de hasta 5 % a lo firmado en paritarias resulta indignante frente al deterioro del nivel de vida de la gran mayoría de la población. Sin embargo, la conducción cegetista no sólo negocia mantener la tregua con el Gobierno por apenas migajas, sino que decide abandonar literalmente a su suerte a uno de los sindicatos más atacados por el macrismo en las últimas semanas, como lo es el sindicato del Subte (AGTSyP).

El documento difundido tras la reunión del Consejo Directivo de la central obrera, además de plantear una serie de reclamos puntuales, manifiesta “su solidaridad expresa para con los gremios en conflicto por diferentes razones”. Entre ellos, destaca al Sindicato de Camioneros, al de la Alimentación, al de los trabajadores de AFIP y de Aduanas y menciona en general a “los trabajadores de los diferentes gremios de la Patagonia”. De los trabajadores del Subte, que enfrentan despidos y más de 170 suspensiones tras un conflicto durísimo que incluyó la represión y las detenciones ilegales ordenadas por el Gobierno de la Ciudad días atrás, ni una sola palabra.

La “omisión” por parte del documento debe leerse como un apoyo implícito a la UTA que comanda Roberto Fernández, sindicato que a pesar de representar a una ínfima minoría de los trabajadores del subte es el único que el Ministerio de Trabajo reconoce para sentarse a negociar las paritarias del sector y firmar acuerdos a la baja como el que firmó, por un 12 % anualizado con una inflación que para fin de año rondará el 30 % según distintos analistas.

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Fernández, un colaborador inestimable en el ataque que el macrismo y Metrovías vienen realizando contra el derecho de huelga de los trabajadores del subte, fue de hecho uno de los integrantes de la comitiva cegetista que esta mañana fue recibida en la Rosada por el ministro Quintana y Ernesto Leguizamón, jefe de Gabinete del ministro Triaca.

Una vez más, la CGT antepone la defensa de sus “cuerpos orgánicos” y sus intereses de casta y los de sus integrantes como Fernández, por encima de un conflicto testigo para el movimiento como es la lucha de los trabajadores del subte al cual deja completamente aislado.

Por eso es necesario redoblar el apoyo y la solidaridad hacia la lucha que vienen llevando adelante en defensa de su representación gremial, del derecho de huelga, para pelear en defensa de empleo y el salario, por la calidad de un servicio desvastado gracias a las privatizadas como Metrovías y sindicalistas entreguistas como Fernández y contra la profundización del ajuste que vendrá de la mano del acuerdo anunciado con el FMI.