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Crisis en Venezuela. Mientras ya se vive una catástrofe, proyectan un mayor colapso económico para Venezuela

Las proyecciones son del Banco Mundial y el FMI, en el marco la injerencia de Estados unidos que agravan las calamidades económicas que golpean al pueblo.

Martes 9 de abril de 2019 15:15

En Venezuela hace varios años que los organismos oficiales no publican los indicadores económicos, ni sobre el comportamiento del producto bruto interno ni de los ritmos inflacionarios, así como de cualquier otro indicador que pueda ser utilizado para una mejor aproximación a los niveles catastróficos que en el plano económico y social se vive en el país.

Si bien es claro que la población no necesita de dichos números para sentir la brutal caída en el nivel de vida, ni para saber las calamidades que se arrastran de una catástrofe económica que no cesa y la dinámica es a empeorar.

Pero frente a esta ausencia de datos, el uso más recurrente son las proyecciones de organismos internacionales para dar un sondeo sobre las brutales caídas en los niveles de producción, las megas hiperinflaciones, así como los grandes niveles de las devaluaciones de la moneda que reducen a la nada en semanas su capacidad de compra.

Cuando no ha pasado ni una semana que el Banco Mundial publicó una revisión de sus proyecciones incluye una caída del 25% del PIB venezolano, que triplicó la proyección previa de la entidad multilateral. Mientras tanto, la catástrofe económica de Venezuela hará que el porcentaje de inflación alcance 10 millones en 2019, de acuerdo a sus proyecciones.

“Las perspectivas para este año no muestran una mejora real con respecto a 2018, como resultado del crecimiento débil o negativo en las tres economías más grandes de la región, Brasil, México y Argentina, y el colapso total en Venezuela”, según su último informe.

De igual manera, el Fondo Monetario Internacional (FMI) profundizó este martes las previsiones de contracción en Venezuela hasta el 25 % para 2019, frente al 18 % calculado hace tres meses, mientras que mantuvo su pronóstico de inflación en 10.000.000 %."Esperamos que la economía de Venezuela se contraiga una cuarta parte en 2019, y otro 10 % en 2020; un colapso mayor que el proyectado en octubre de 2018 y que genera un arrastre considerable en el crecimiento para la región", según se destaca en el informe de "Perspectivas Económicas Globales", publicado este martes.

Los acumulados ya superan más de 50% en los niveles de la caída de la producción, no se diga de la hiperinflación. Se trata de niveles de países en guerra con el agravante que Venezuela no vive ninguna situación bélica. Todo esto en largos años de la bancarrota de un capitalismo rentístico dependiente que tuvo su inicio en la fuerte caída de los precios del petróleo y profundizado con las medidas que fue adoptando el gobierno de Maduro. Situación agravada por la obscena intervención del imperialismo estadounidense ha llegando a sanciones en el campo petrolero y el bloqueo de activos extraterritoriales del país, así como de sus cuentas líquidas, entre otros tipos de medidas, junto a amenazas de todo tipo. Se trata de sanciones que solo aumentan las grandes calamidades que sufre el pueblo.

Las mediciones realizadas por estos organismos internacionales muestran la situación de crisis en la economía de varios países, omitiendo la responsabilidad que les cabe al imponer condiciones a los países que solicitan ayuda financiera agravando esas crisis.

Quien encabeza la avanzada golpista en el país, Juan Guaidó, declaró repetidas veces que se apoyará en el FMI para aplicar su "plan país". Solicitar la asistencia del Fondo Monetario incluye aplicar planes de austeridad, como se puede ver en nuestro continente con el ajuste que se aplica en Argentina

Más allá de la exactitud de las proyecciones de estos organismos internacionales, la realidad es que vivimos en país en total colapso, con las calamidades sufridas en gran parte por el pueblo trabajador y popular, las mujeres y la juventud sobre todo los más precarizados. Una situación que se torna insostenible. Donde se lucha a diario en condiciones de absoluta precariedad tan solo por tener agua, luz, alimentos y todas nuestras necesidades básicas, con hospitales en pésimas condiciones y sin insumos, y con ingresos de la clase obrera l masacrados legando el salario a valer los cinco dólares mensuales actualmente.

Cuando empezaba esta catástrofe Maduro tomó una clara opción sin que le temblara el pulso, cumplirle a los acreedores y buitres internacionales, es decir al capital financiero imperialista, y no al pueblo que afrontaba necesidades imperiosas en servicios elementales en el campo de la alimentación, salud y la educación. Al compás que continuó permitiendo el desfalco a la nación que se “fugaron” por los más múltiples mecanismos del que se beneficiaron empresarios ligados o no al gobierno, la podrida casta burocrática corrupta y hasta transnacionales de todo tipo.

A todo esto se ha sumado a ofensiva imperialista con su avanzada golpista que se ha desatado contra Venezuela, teniendo a la cabeza en el territorio nacional a Juan Guaidó y toda la derecha que se aprovecha del hartazgo de las masas con la política económica antiobrera, antipopular y represiva de Maduro.

Oponerse enérgicamente a esta descarada intervención imperialista no implica en modo alguno avalar ni apoyar al gobierno de Maduro. Se trata de un accionar elemental frente a un imperialismo que solo busca la recolonización del país. Como escriben los integrantes de la Fracción Trotskista por la Cuarta Internacional (FT-CI) en una reciente declaración, “La alternativa es la movilización obrera y popular contra la intentona golpista y cualquier tipo de injerencia imperialista y contra los planes de ajuste, ya sea el que implementa el gobierno de Maduro o el “Plan País” de Guaidó.”

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