Organizaciones migrantes denuncian las condiciones de trabajo precario, inestable e irregular en que viven miles de personas que han llegado a vivir al país desde otros lugares.
Lunes 12 de febrero de 2018

El Movimiento de Acción Migrante (MAM) señala, a raíz de la muerte del trabajador colombiano Sergio Hurtado Ponce de 58 años, quien falleció en un accidente laboral en la construcción, que este hecho “nos exige pensar quiénes son las personas extranjeras irregulares, a las cuales se las criminaliza por haber entrado al país por donde no debían, después de algún rebote en fronteras”.
Indican que se trata de “esforzados trabajadores como los(as) compañeros(as) de trabajo chilenos(as) que debían laborar en esas inseguras condiciones, sólo que con un poco menos de abuso porque tenían contratos de trabajo, pagaban sus imposiciones y la ley se les respetaba un poco más”.
Asimismo, se muestran preocupados por la brutal “vulneración de derechos laborales de las personas migrantes. Estos hechos de violencia e indolencia enorme pretenden esconderlos como un "accidente", sin mostrar la realidad de las precarias condiciones de trabajo, las inexistentes medidas de seguridad, la falta de contratos y no pago de cotizaciones, entre otras”.
Como sabemos, los últimos años ha aumentado fuertemente el trabajo precario e inestable, lo que en el caso de los trabajadores migrantes es “crítico”, ya que no cuentan con una situación migratoria regular “al no tener contrato y el temor a perder el trabajo -que tanto les costó obtener- son especialmente violentados sus derechos”.
Sólo en el año 2017 se presentaron 8.192 denuncias laborales de parte de trabajadores extranjeros, un 382% más que en el año 2014, estas denuncias se refieren sobre todo a temas de salarios o remuneraciones, contratos de trabajo, cotizaciones previsionales, entre otras cosas. En general, estas denuncias no son consideradas, salvo en algunos casos.
La dura realidad que viven hoy quienes han migrado al país se evidencia en la precariedad, la inestabilidad laboral, los abusos y malos tratos, pero también en una sociedad en la que el racismo y la xenofobia vienen aumentando considerablemente.