Un grupo de 545 inmigrantes rescatados en las aguas del canal de Sicilia llegó este miércoles al puerto de Salerno (sur de Italia). Otros 446 inmigrantes que viajaban en un pesquero a 80 millas de las costas de Calabria pidieron socorro el martes, cuando su embarcación estaba por hundirse. Fueron rescatados y trasladados a la costa italiana.
Miércoles 22 de abril de 2015
Fotografía: EFE ORIETTA SCARDINO
En un comunicado, los guardacostas explicaron que los inmigrantes, entre ellos 59 niños y 95 mujeres, se encontraban bien y fueron trasladados a una embarcación de la Marina italiana que les llevó a puerto.
La llegada de barcazas con inmigrantes es incesante en los últimos días debido al buen tiempo y en dos días, los guardacostas italianos asistieron a miles de inmigrantes mediante operaciones diferentes.
En una de ellas, los inmigrantes viajaban a bordo de seis barcos en aguas libias y recibieron la asistencia de la nave "Fiorillo" de los guardacostas, de un buque mercante y de la Marina italiana.
Las organizaciones humanitarias y el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los refugiados (ACNUR) han denunciado que en lo que va de año 1.650 inmigrantes han muerto en el Canal de Sicilia y la cifra está destinada a aumentar debido al buen tiempo y la falta de medios.
Según los testimonios de los últimos naufragios, 400 personas murieron hace una semana y podrían ser más de 800 las que perdieron la vida al volcarse el pesquero en el que viajaban el pasado domingo.
Los dos presuntos traficantes de personas que se encontraban entre los supervivientes del naufragio del domingo en el canal de Sicilia y que han sido arrestados serán interrogados en las próximas horas por la Fiscalía de Catania (sur de Italia).
Los detenidos son Mohammed Alì Malek, de 27 años y nacionalidad tunecina, que presuntamente llevaba el timón de la embarcación, y su asistente sirio de 25 años, Mahmud Bikhit. Ambos han sido acusados de los delitos de homicidio culposo múltiple, naufragio e instigación a la inmigración clandestina.
La Fiscalía de Catania confirmó que el próximo día 24 escuchará los testimonios de cinco de los 28 supervivientes para intentar esclarecer lo ocurrido en la madrugada del pasado domingo.
De los testimonios de los rescatados escuchados hasta ahora, apuntó la Fiscalía, se deduce que la embarcación en la que viajaban con destino a Italia partió el 16 de abril de un puerto cercano a Trípoli.
Los inmigrantes habían permanecido durante varios días, algunos incluso durante un mes, en una granja situada cerca del lugar de partida a la espera de poder embarcar hacia Italia.
El día de la partida, describió la Fiscalía, fueron trasladados en grupos de treinta personas en furgonetas hasta el puerto desde donde partiría el pesquero, en el que algunos supervivientes cuentan que iban entre 700 y 950 personas.
"El coste del transporte, de acuerdo con los testimonios de los rescatados, rondó los 500-1.000 dinares libios por persona", según la Fiscalía.
La tragedia se produjo durante la madrugada del domingo, cuando los Guardacostas italianos recibieron una llamada de socorro en la que les avisaron de que un barco en el que viajaban centenares de personas se encontraba en situación de peligro.
Al encontrarse lejos del lugar, los Guardacostas pidieron al barco mercante portugués "King Jacob", que navegaba en las cercanías, que se desviara hasta el lugar del suceso.
Pero cuando este buque se aproximaba a la embarcación, los inmigrantes "se colocaron todos en el mismo lado de la nave y provocaron su hundimiento", según relató la portavoz del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en Italia, Carlotta Sami.
El barco portugués comenzó entonces las labores de rescate, mientras se desplazaban al lugar unidades de la Guardia Costera italiana, la Guardia de Finanza y la Marina Militar y de la Armada de Malta, pues el suceso se produjo en aguas cercanas a la isla, pero solo pudieron salvar a 28 personas.
Los ministros y representantes de la Unión Europea apuntan las denuncias contra las redes de tráfico de personas, como un intento de eludir la responsabilidad política de Europa en las tragedias migratorias de los últimos años.
Este jueves se realizará una cumbre extraordinaria de los líderes de la UE para discutir la crisis migratoria y tomar medidas para afrontarla.
Las operaciones de “vigilancia” y rescate Tritón y Poseidón, bajo el mandato de la Agencia de Control de Fronteras Exteriores de la Unión Europea (Frontex), son mecanismos de control y persecución de los inmigrantes. Con el aumento de las leyes restrictivas y xenófobas en los últimos años, miles de inmigrantes se ven obligados a recurrir a las redes de traficantes y arriesgar la vida en embarcaciones inseguras.
Fuente: La izquierda Diario/agencias