A 42 años del Golpe Militar en Chile, miles de personas junto a organizaciones políticas y de Derechos Humanos marcharon por la capital, conmemorando un nuevo año desde aquel 11 de septiembre que dio inicio a la brutal dictadura que se extendió por 17 años. La movilización pasó por afuera de La Moneda y se desarrolló en medio del debate sobre el cierre de Punta Peuco y la reapertura de procesos judiciales contra militares.
Lunes 14 de septiembre de 2015
42 años han pasado desde el fatídico Golpe Militar del 11 de septiembre de 1973, fecha que dio inicio a más de una década de Dictadura Cívico-Militar, donde las Fuerzas Armadas, la Derecha, Democracia Cristiana y la clase empresarial, gestaron las bases para una brutal ofensiva reaccionaria contra la clase trabajadora, sectores populares, organizaciones políticas de izquierda, organismos estudiantiles, pueblo-nación mapuche.
Debido a lo anterior, y teniendo en consideración la reapertura en la discusión sobre las múltiples violaciones a los Derechos Humanos, miles de personas se congregaron a las 10 horas en Plaza Los Héroes, para dar comienzo a una nueva marcha que recorrió las calles de Santiago Centro, hasta llegar al Cementerio General. En el lugar, desde las afueras del Memorial de Derechos Humanos, organizaciones como la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, exigieron el cierre de Punta Peuco para avanzar en Verdad y Justicia.
La movilización se desarrolló en el marco de la reapertura de causas judiciales contra militares de la Dictadura, como el Caso Quemados y la reciente muerte del torturador “Mamo” Contreras, quien vivía en la cárcel militar Punta Peuco rodeado de diversos privilegios y beneficios.
La manifestación fue convocada por la Asamblea Nacional de Derechos Humanos y contó con la participación de organizaciones políticas como partidos de la Nueva Mayoría (Partido Socialista y Partido Comunista), Partido Progresista (PRO), Izquierda Libertaria, Ukamau, Izquierda Autónoma y Unión Nacional Estudiantil. También se hicieron presentes grupos como Somos Usach y Juventudes Guevaristas.
Además, el Partido de Trabajadores Revolucionarios junto a Alternativa Obrera, marchó con más de 200 trabajadores y estudiantes, y también fueron parte de la movilización en Antofagasta y Valparaíso. Al calor de la batucada Ritmo Combativo, finalizaron en un acto al interior del Cementerio, en la tumba de Humberto Valenzuela, organizador del movimiento obrero y de una izquierda clasista de los trabajadores, en las convulsivas décadas del 50´, 60´ y durante el ascenso revolucionario que culminó con el Golpe.
Con intervención artística y palabras se denunció la vigencia de las herencias de la Dictadura, tanto en la educación, salud, precarización laboral y salarios de hambre. Además, se dio cuenta de la represión e impunidad de ayer y hoy, por lo que se homenajeó a Nelson Quichillao, minero asesinado por la policía durante las protestas de los subcontratistas de Codelco, hace más de un mes y bajo el gobierno de Michelle Bachelet, hecho idéntico a lo sucedido con Rodrigo Cisterna, trabajador forestal asesinado en proceso de huelga, bajo el primer mandato de Bachelet.
Finalmente, los asistentes plantearon la necesidad de luchar para terminar con toda la herencia de la Dictadura, conquistando cada uno de los derechos que fueron arrebatados en dicha época. Para esto, la unidad, organización y movilización de trabajadores, estudiantes y pueblo mapuche, se vuelven fundamentales a la hora de querer recuperar derechos y demandas como la re-nacionalización de las riquezas básicas bajo control de los trabajadores, educación, salud y vivienda pública y gratuita, derecho al aborto legal, entre otros.