La Marcha por la Dignidad y la Justicia convocada por organizaciones de derechos humanos, familiares de víctimas y sindicatos colmó las calles al grito de ¡No olvidamos! ¡No perdonamos! No faltó la represión policial.
Domingo 19 de marzo de 2017 18:01
El domingo por la tarde se realizó la Marcha por la Dignidad y la Justicia en París, convocada por numerosas organizaciones, colectivos de familiares víctimas de la violencia policial, sindicatos y diversas asociaciones. La movilización, de la que formó parte la juventud del NPA (Nuevo Partido Anticapitalista) y su candidato a presidente, Philippe Poutou, se dirigió hacia la emblemática Plaza de la Bastilla, escenario de las enormes movilizaciones contra la reforma laboral en 2016.
Allí, aunque pareciera un chiste, se encontraba un fuerte operativo policial que, armado hasta los dientes, requisaba a todo aquel que participara de la marcha. Y eso incluía al candidato del NPA, Poutou. También reprimió con gases lacrimógenos a los manifestantes, junto a las familias de jóvenes víctimas de esa violencia estatal.
Miles de jóvenes, trabajadores, familiares y amigos de víctimas de la brutalidad policial, que ya es moneda corriente en las calles francesas, se dieron cita contra el racismo que estructura la sociedad francesa, contra la violencia policial que se cobra cada día más víctimas.
Las palabras que más se oyeron entre la multitud fueron ""Zyed, Bouna, Théo et Adama on n’oublie pas ! On ne pardonne pas!" (¡Zyed, Bouna, Théo y Adama, víctimas de la violencia policial, No los olvidamos! ¡No perdonamos!).
Discurso de Philippe Poutou en la marcha
El caso más resonante fue el del joven Théo, violado por la policía durante un “control” en los barrios periféricos, donde vive la mayor parte de la población inmigrante, en el mes de febrero. Este caso expresó tal nivel de brutalidad que se transformó en un escándalo nacional, saliendo a las calles miles y miles de personas para protestar contra esta violencia institucional que no tiene fin, y hasta obligó al propio François Hollande a visitar al joven mientras estuvo internado en el hospital. Todo un gesto de cinismo, lleno de hipocresía, ya que el Partido Socialista minó las calles de fuerza policial con la excusa de la “amenaza terrorista”.
La lucha contra el racismo y la violencia policial, contra la política imperialista de Francia, contra todos los candidatos que pretenden fortalecer esa fuerza represiva, tuvo el domingo una fuerte presencia en las calles de París, defendiendo la dignidad y la justicia.