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Red Internacional
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BREXIT. Miles marcharon en Londres contra la salida de la Unión Europea

Al cumplirse el segundo aniversario del plebiscito sobre la salida del Reino Unido de la Unión Europea, el día sábado más de 100 mil personas portando banderas comunitarias recorrieron lugares emblemáticos de la capital británica exigiendo una nueva votación sobre el acuerdo final que alcance la primera ministra, Theresa May con el bloque europeo.

Alejandra Ríos

Alejandra Ríos Londres | @ally_jericho

Domingo 24 de junio de 2018 19:22

Foto: Left Voice

La campaña “People’s Voto” (Voto Popular) es el principal convocante de la protesta. Esta, junto a una amplia gama de organizaciones procomunitarias, exigen principalmente que se conserve el máximo nivel de vínculo y la posibilidad de someterlo a un nuevo referendo.

La alianza por el Voto Popular fue lanzada en abril de 2018 y está conformada por representantes de un amplio arco político: laboristas, conservadores, demócratas-liberales, nacionalista escocés y nacionalista de Gales al que se sumaron varias personalidades de la cultura y organizaciones científicas, de investigación y de negocios.

Al mediodía del sábado y bajo un sol radiante empezaron a sumarse cerca de las proximidades del Palacio de Buckingham los diferentes contingentes portando banderas y pancartas comunitarias para manifestar su enfado con la manera en la que el gobierno está gestionando la salida del Reino Unido de la UE. De allí, en un ambiente festivo y familiar la columna se dirigió a la plaza del Parlamento de Westminster.

En las vecindades un grupo de varios centenares de personas referenciadas en el xenófobo Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP) que hegemonizó la campaña por el “Leave EU” (Abandonar la Unión Europea) y en la ultraderechista English Defence League (Liga para la defensa Inglesa), se convocaron para demandar una separación completa y definitiva del Reino Unido de la UE a la vez que agitan el odio contra los inmigrantes.

Desde la consulta del 2016 en el 51,9% votó a favor de abandonar la UE mientras que el 48.1% por permanecer han aumentado las incertidumbres. Una franja importante de trabajadores comunitarios teme por su situación de residencia y el panorama de separación familiar que implicaría. Otros temen por su futuro laboral, su contrato de empleo y la posible pérdida de puestos de trabajo con la huida de empresas. Por ello exigen que un acuerdo que mantenga el máximo nivel de vínculo con sus ex socios europeos y la posibilidad de someterlo a un nuevo referendo.

Unilever, Easy Jet, Barclays, Goldman Sachs y Diageo, esta última líder mundial en el segmento de bebidas alcohólicas son algunas de las empresas que amenazaron con abandonar el país luego del brexit. ¿La razón? Si no se logra un acuerdo comercial con la UE – opción conocida como “brexit duro” – las empresas deberían someterse a las reglas tarifarias de importación y exportación de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Este fin de semana Airbus, que cuenta con 14,000 empleados en 25 plantas británicas, confirmó que está considerando recortar miles de puestos de trabajo a causa del brexit.

A dos años de la crisis abierta por el brexit crece el enfado sobre cómo el gobierno conduce las negociaciones. El gobierno conservador se encuentra completamente dividido: David Davis, el secretario de Estado para la salida del Reino Unido de la Unión Europea, Boris Johnson, Secretario de Asuntos Exteriores, y Liam Fox, ministro de comercio están a favor de salir de la UE aunque sea sin acuerdo (se contentan con un hard brexit) mientras Theresa May y el ministro de hacienda y otros miembros del gabinete quieren que la salida sea con un acuerdo comercial.

La base partidaria del Laborismo está a favor de permanecer en la Unión Europea, mientras su dirección bajo Jeremy Corbyn se niega a tomar una posición clara de permanecer dentro del mercado único europeo. En su lugar sigue insistiendo que debe respetar el resultado del referéndum, generado también sus propias tensiones internas.

Los reclamos de miles de simpatizantes por la permanencia en la Unión Europea, temerosos por su situación de residencia, familiar y laboral no serán saldados por la misma fortaleza europea que niega la entrada a miles de migrantes de zonas de conflictos y ha convertido al Mediterráneo en la mayor fosa común del mundo. La misma Unión Europea que ahoga económicamente a los países del sur y se muestra impotente para solucionar el problema del desempleo tampoco podrá satisfacer los reclamos de la masa desempleada afectada por la globalización y atraída por un discurso populista nacionalista.