El responsable de “Operaciones Sur” y militante de RN, Octavio Araneda asumirá la presidencia ejecutiva a partir del 1 de septiembre. El nuevo representante de CODELCO es llamado a continuar el “plan estratégico” de Nelson Pizarro.
Domingo 14 de julio de 2019
Un hombre de confianza para los empresarios y el gobierno.
Con la venia del Ministerio de Minería, y el gremio patronal de la SONAMI asumirá Octavio Araneda a la presidencia ejecutiva de CODELCO, luego de semanas de incertidumbre respecto a quien sería el suceso de Nelson Pizarro, el “hombre manos de tijera”, como se le conoció entre los trabajadores de la minería nacional.
Para la SONAMI (Sociedad Nacional de Minería), el nombre de Araneda causa confianza, para enfrentar un momento difícil para la minería, donde habiendo destrabado el conflicto en Chuquicamata y habiendo logrado doblegar los sindicatos, la apuesta esta en llevar hasta el final el Plan Nacional de Desarrollo, y avanzar en las lógicas de mercado para mantener la “eficiencia y competitividad” en momentos complejos para la minería nacional.
Octavio Araneda, ingeniero en minas y militante del partido de Piñera, ingreso el año 86, en plena Dictadura a la compañía; éste no solo tiene trayectoria en Operaciones Sur, donde CODELCO venia golpeando con despidos e intransigencia a los mineros del Teniente echando por tierra el Acuerdo Marco, también fue parte de operaciones Norte, un sector clave donde la administración de CODELCO busco pasar un golpe aleccionador, con las transformaciones a Chuquicamata subterránea donde se preparan miles de despidos.
Continua y profundizar el legado de Nelson Pizarro, plan estratégico neoliberal.
Desde la administración Bachelet, se viene imponiendo un plan de austeridad, basado en “recorte de costos” y racionalización de proyectos, la receta neoliberal contra los trabajadores que se ha traducido en despidos, el rechazo a negociar el acuerdo marco con los miles de mineros de Codelco bajo régimen de subcontrato. Adema de supervisar un plan de inversión de más de 20.800 millones que incluye importantes actualizaciones “estructurales”, diseñadas para mantener los niveles de producción en las divisiones claves de la compañía, Chuquicamata y Teniente.
En ese sentido, algo que se jugaba la administración de Nelson Pizarro y el gobierno de Piñera era doblegar a las organizaciones sindicales de Chuquicamata, con el objetivo de bajar los costos de producción recortando los beneficios y salarios de las y los trabajadores de Chuquicamata, asimismo esta negociación cimentaba el camino a los 1.700 despidos en Codelco y 3.400 despidos en contratistas que serán efectuados por la transformación a la mina subterránea, centro de tensión desde la llegada de Nelson Pizarro a Codelco, y parte fundamental del ”plan de negocios y desarrollo”, que además contempla cerca de 8 mil despidos en la cuprífera al año 2028, que aseguraría el mantenimiento de las ganancias, es por esto que Araneda viene a dar continuidad y profundizar el “plan de ahorro” en la estatal, plan que Nelson Pizarro anuncio antes de dejar la gerencia, que implicará un ajuste de cinturón de US$500 millones, que la nueva administración querrá descargar bajo los hombros de las y los trabajadores de Codelco.
Austeridad empresarial y complicidad de la burocracia sindical de la FTC.
Hace tan solo dos años, en el primer trimestre del 2017 CODELCO reporto la segunda mejor producción de su Historia. Actualmente produce el 11% de la producción mundial de cobre, y que con su aporte, Chile produce casi un tercio de la producción mundial con más de 5,6 millones de toneladas anuales, en ese sentido sigue siendo la empresa estatal más importante del país, el llamado “sueldo de Chile”.
A pesar del gran acuerdo de austeridad que tiene la burguesía sobre CODELCO, donde apuestan a que sean los mineros y sus familias los que paguen los costos del Plan, los recursos de la compañía siguen siendo fugados para sueldos millonarios de las gerencias, como los deNelson Pizarro que se llevaba más de 26 millones al mes, y más escandaloso aun fue la noticia sobre cómo el 75% de los excedentes de la cuprífera se iba a parar a las FFAA, gracias a la ley reservada del cobre que dejo la dictadura, millones de recursos terminan en mano de la casta militar, que con el caso MilicoGate se hizo público el robo de más de 4.500 millones de pesos solo a expensas del ex General en Jefe del ejército Humberto Oviedo.
Pero nada de esto parece preocupar a los dirigentes sindicales de la gran minería nacional. Juan Olguín presidente de la FTC señaló al DF (12-07-19), que espera que la nueva administración siga teniendo “un dialogo fluido con el mundo sindical”. Sobre el balance de la gestión de Nelson Pizarro, el “dirigente sindical”, tal cual discursean los economistas de la burguesía, solo hablo de número, y se remitió a señalar que cuando ingreso Nelson, había una proyección de crecimiento de 2.5 millones de toneladas de cobre y en su salida, hay 1.7 millones de toneladas; planteando finalmente, que los resultados no pueden verse en lo inmediato.
Para Olguín la primera prioridad es fortalecer el “pacto estratégico” entre la administración y el mundo sindical. El mismo “dirigente sindical” que el año pasado se jugó a desactivar el paro contra los despidos antisindicales y la vulneración de derechos laborales que corrían en Chuquicamata.
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A su vez Rolando Milla presidente del N°3 de Chuquicamata, ante el cambio en la administración declaró para el medio regional, como un cambio negativo, y cree que la relación con los sindicatos empeorara.
Pero más allá de la retórica, la burocracia sindical de la estatal, acostumbrada a ser la pata izquierda de la administración patronal que impone CODELCO, terminó alineada a los planes de la compañía, aceptando los despidos, y limitándose a negociar indemnizaciones. En la negociación colectiva de Chuquicamata se negaron a impulsar una movilización unitaria en Antofagasta y terminaron adaptándose a las condiciones que impuso Codelco, dividiendo la votación de cada sindicato.
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A derogar la ley reservada del Cobre, nacionalizar toda la minería y a terminar con los sueldos millonarios y la gobernanza empresarial de CODELCO.
Mientras se les cierra la puerta a los profesores, y en Codelco se preparan los despidos, sale a luz todo el escándalo del Milico-Gate y como los recursos del país terminan alimentando la vida de millonarios que tiene la alta casta militar.
Terminar con toda la herencia de la dictadura, como la ley reservada del Cobre, junto con terminar el saqueo de los recursos estratégicos, nacionalizando los principales recursos naturales del país se vuelve indispensable una tarea indispensable para poder garantizar, pensiones, salud, vivienda y educación gratuita y de calidad que el Chile de la Derecha y la Concertación le ha negado a los trabajadores y todo el pueblo pobre, durante décadas.
El carácter público que supuestamente tiene CODELCO se diluye en el control que hacen los administradores del gobierno de turno, el sistema de jefaturas y gobernanza interna que reproduce el formato del sector privado. Hay que terminar con los sueldos millonarios, todo funcionario debe ganar lo mismo que un trabajador calificado.
Hay que terminar con el modelo sindical de la cogestión pacifica de la empresa que esta enquistado en la FTC, promovido históricamente por el Partido Socialista y el Partido Comunista, por el contrario es necesario un sindicato que defienda a los trabajadores enfrentado los intereses neoliberales de sus gerentes y administradores. Los trabajadores debemos pelear para poner al servicio de la población toda la riqueza de la nación, para eso es necesario que sean los propios trabajadores y las comunidades las que tomen las decisiones claves en las empresas estratégicas del país, incluyendo la elección de sus cargos de responsabilidad, es por esa perspectiva, que los revolucionarios del PTR peleamos en los sindicatos, y luchamos para poner en pie un partido revolucionario de los trabajadores.