×
×
Red Internacional
lid bot

Jornada laboral. Ministro de Hacienda de Bachelet y escudero de Piñera

Rodrigo Valdés (PPD) ex ministro de hacienda de Bachelet, blinda al gobierno y rechaza cualquier proyecto de reducción de la jornada laboral

Martes 30 de julio de 2019

Hace varios meses viene abriéndose camino que tiene que ver con la sobrecarga laboral, demostrada en la enorme cantidad de horas de trabajo promedio diarias, la cuales superan las 10 horas. Pero el debate se reabrió luego que la semana pasada fuera aprobado el proyecto de ley presentado por Camila vallejos (PC) en la comisión del trabajo de la cámara baja

Desde el oficialismo, el presidente RN advirtió que le preocupan los efectos en las pymes que podría tener el proyecto presentado por la oposición, por su parte la diputada del PC Karol Cariola planteo que “esto tiene que ver con distribuir de mejor manera la riqueza”

Desde el ejecutivo, Piñera y el ministro del trabajo están obstinados a avanzar en mayor precarización para la juventud, despidos masivos, y poner al centro el protagonismo del multifuncionamiento, pero bueno todo esto encubierto de una fraseología pomposa que la podríamos sintetizar con la siguiente frase: “Chile debe aspirar a una mayor adaptabilidad”.

Valdés, el ex ministro de Hacienda de Bachelet, ante la discusión de rebaja de las horas de trabajo dentro de otras cosas planteo en un encuentro en la UC que: “La propuesta de rebaja de horas de trabajo de 45 a 40 sin cambio en el salariales, equivale a un aumento del 11% del costo laboral”.

Pero esta frase no hace más que demostrar 2 cosas, que hacen al mismo problema, pero de todos modos es importante definirlas. Bueno una cosa que demuestra es el carácter neoliberal del gobierno de Bachelet con un tipo como Valdés en la cartera de hacienda, (al igual como lo fue su primer gobierno con Velasco a la cabeza del mismo ministerio) y por otra parte no solo es un gesto político con el cual se alinea con el Ejecutivo, sino que demuestra que su posición política y estratégica (es decir el sentido profundo de sus intenciones) es negar bajo cualquier punto de vista la afectación de las ganancias del empresariado.

Desde el PTR, al igual que los compañeros del Frente de Izquierda Unidad de Argentina, planteamos repartir la jornada laboral en 6 horas por 5 días a la semana entre ocupados y desocupados sin reducción de sueldo sino estableciendo un sueldo mínimo igual a la canasta familiar para así no solo acabar con las jornadas extenuantes sino que poder avanzar a mejorar las condiciones de vida de las y los trabajadores activos pero como ya dijimos integrar la fuerza laboral del ejercito de desempleados, cuestión que la propuesta del PC no toma por ninguna parte.

Pero claro esto que parece utópico, es mucho mas realista que seguir engañando al pueblo de que los cambios necesarios para las grandes mayorías obreras vendrán de la mano con los grandes empresarios y sus políticos, lo cual si es totalmente utópico.

Atacar la concentración de la riqueza implica necesariamente afectar las ganancias de los capitalistas.

Solo es posible reducir la jornada laboral y distribuir los puestos de trabajo con la movilización de grandes masas obreras, de las mujeres y la juventud, es ahí donde depositamos nuestra confianza y energía, ya que esto no va a pasar como una demostración de buenas intenciones de los parlamentarios miembros de los partidos subordinados al sistema, esto se impondrá con fuerza activa y movilizada en las calles, ¿o acaso podríamos decir que la reducción a las 8 horas de trabajo fue fruto de una altruista iniciativa parlamentaria? Por supuesto que no, fue fruto de grandes batallas dadas por los y las trabajadoras durante el siglo 19 y comienzos del 20 tanto en Europa como en américa.

Te puede interesar: ¿Qué se resolvió en el Encuentro de Agrupaciones Clasistas y Antiburocráticas?

Seguramente los políticos moderados y burgueses en la época en que las jornadas de trabajo podían alcanzar las 15 horas incluido el trabajo infantil, planteaban que era una locura reducir casi a la mitad la jornada laboral, y plantearían apocalípticamente, al igual que lo hacen sus colegas de hoy que casi se desmoronaría la economía mundial. Al igual de que incluso reducir miserablemente de 45 a 40 horas sin dar respuesta al problema de la cesantía estructural con la que los capitalistas necesitan que funcione el sistema.

Desde nuestra perspectiva, afectar las ganancias de los capitalistas, es decir, la riqueza que acumulan fruto del trabajo de la clase trabajadora, en otra palabras es recuperar lo nuestro, pero para eso no basta una reformita aquí, un bono allá, no, para eso hay que darlo vuelta todo, hay que levantar un partido propio de las, los, les trabajadores, y plantear la necesidad de que los trabajadores seamos sujetas y sujetos políticos, con nuestro propio programa y propuesta de gobierno, es la única manera de transformar toda la fuerza social expresada en las calles una y otra vez, en fuerza política.