Solo duró unas horas después de jurar su cargo. Una ola de repudio en las redes sociales, por sus comentarios machistas y xenófobos, lo obligó a renunciar.
Sábado 26 de septiembre de 2015
FOTO: EFE - Alexander Vlachos
El nombramiento de Dimitris Kamenos como ministro de transporte fue una –nueva- concesión de Syriza a sus socios nacionalistas de Anel (Griegos Independientes). Según algunos medios, Tsipras prefería evitarlo, pero fue una condición de sus socios en el gobierno.
Kamenos es conocido entre los activistas sociales y la izquierda por ser un declarado homófobo, machista, racista y antisemita. Uno de los tuits polémicos del efímero ministro, sugería una conspiración judía en los atentados del 11S en Estados Unidos.
En el momento mismo en que juraba su cargo, una oleada de repudios se multiplicó en las redes sociales. Kamenos borró su cuenta de twitter poco después, tratando de ocultar sus dichos más polémicos. Pero en menos de 24 hs, más de 20.000 tuits se sumaron para pedir la renuncia de Kamenos, que aunque lleva el mismo apellido que el líder de Anel, no es familiar del líder del partido.
El nuevo ministro intentó justificar los tuits homófobos y antisemitas diciendo que su cuenta la manejaban hasta 15 asistentes, pero no pudo obviar los cuestionamientos y terminó dimitiendo.
Dimitris Kamenos, el nuevo Viceministro de Transportes del Gobierno de Tsipras, ha eliminado su cuenta de twitter para ocultar su homofobia
— Rubén López (@rubenlodi) septiembre 23, 2015
Ministro x 12h. Dimitris Kammenos, de ANEL, dimite x sus tuits homófobos-racistas-conspiranoicos. Ya empezamos. #Grecia
— Clara Palma (@palma_clara) septiembre 24, 2015
La coalición de Syriza-Anel, por segunda vez, mostró el “compromiso” de Syriza con un partido conocido por su conservadurismo, xenófobo y homófobo, y con buenas relaciones con la Iglesia ortodoxa griega.
En su primer gobierno, Tsipras aceptó retirar de su programa importantes reivindicaciones de los colectivos LGTB, como la adopción de niños por parte de parejas gay.
En estos días también generó mucha polémica la detención de dos integrantes de la administración de la ERT, televisión pública, acusados de haber transmitido “ilegalmente” desde ERT-Open, la radio que transmitió de forma autoorganizada durante dos años, después de que Nueva Democracia cerrara la radio y televisión pública.
La detención de estos miembros de la nueva administración fue considerada por algunos como un “golpe” contra sectores que se han mostrado críticos con el gobierno de Syriza y la firma del tercer memorandum.
Finalmente, el “affair” Kammenos como “apertura” del nuevo gobierno de Tsipras muestra que su pragmatismo y las concesiones a la derecha serán “marca” garantizada en la nueva administración.
Pero su renuncia también muestra otra cosa. Que el triunfo de Syriza en las elecciones del domingo no significa un “cheque en blanco”, y que muchos que lo votaron como “mal menor”, pueden cuestionar y enfrentar las medidas más reaccionarias del gobierno.