El informe respecto a las brechas de personal sanitario, señala que para 10.000 habitantes se registra que existen 16 médicos, lo que varía según zona.
Martes 18 de junio de 2019
Mientras la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sostiene que el promedio es de 34 médicos por dicha cantidad, un informe del Ministerio de Salud (MINSAL) respecto a las brechas de personal sanitario, señala que para 10.000 habitantes se registra que existen 16 médicos, lo que varía según zona de Chile.
Y aunque hubo un aumento de un 35% de médicos generales y de un 25% de especialistas entre el año 2014 al 2018, la problemática se profundiza en la distribución de las y los profesionales a lo largo del país. Considerando que cada 10 mil habitantes en regiones como Tarapacá y Maule hay en promedio 5 médicos; Coquimbo 6; Arica y Parinacota, y O´Higgins 7. Siendo los mas afectados principalmente la zona norte. Aunque en Santiago se revela que el ratio llega a los 14,93 médicos, por sobre la media, la cobertura sigue no llegando a un estándar que permita cubrir las necesidades de la población.
Mientras en la pasada cuenta pública Piñera señalÓ que entregaría 50 hospitales y 160 centros de salud primaria, hoy, los recintos asistenciales como hospitales, postas, se encuentran colapsados, ya que no da abasto por el alto déficit de profesionales. Siendo los lugares de la Salud Pública los más precarizados.
Una salud para cada clase
Sobre todo la diferencia se nota en la salud que reciben los ricos y el resto de la población, mientras unos gozan de una salud de lujo con clínicas que son verdaderos hoteles, para el resto de la población solo está al alcance una salud pauperizada, donde la posibilidad por ejemplo de tener una enfermedad catastrófica significa la muerte económica para cualquier familia.
La salud se ve totalmente vulnerada en un sistema que capitaliza la vida, que no solo afecta a nuestro cuerpo, sino también a nuestra mente. Y donde la salud es un negocio de privados que lucran con ella, dejando la salud de las personas en un segundo, tercer o cuarto lugar.
Una salud al alcance de todas y todos tiene que ser una salud pública masiva, de primera calidad, totalmente gratuita y de primera prioridad nacional en destinación de recursos, y que sea administrada por sus trabajadores, funcionaries y médicos, junto con la comunidad que se atiende.
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