Ocurrió en la localidad de Campo Viera. Trabajaron cuatro divisiones policiales. Los gobernadores siguen con la Doctrina Bullrich.
Ulises Valdez @CLAVe
Viernes 7 de febrero de 2020 14:44
Foto: Misiones Online
Olga Z. tiene 74 años. Es jubilada y vive en Campo Viera, una localidad de Misiones. Cuando vio el despliegue de policías y patrulleros no entendió nada.
Según cuentan las crónicas policiales, “luego de tareas de inteligencia y el trabajo conjunto la División Toxicomanía, en colaboración de la Comisaría local y las Divisiones Comando Radioeléctrico Campo Viera e Infantería Zona Centro Dependientes de la Unidad Regional II de Oberá, se llevó a cabo el procedimiento antidrogas en el barrio Oeste”.
La policía encontró entonces una “picadura” de 0,073 gramos. Cuando los oficiales le preguntaron la jubilada les contó que la había cosechado de una planta que tenía en su patio y utilizaba para fines medicinales.
Los efectivos salieron entonces raudamente hacia el fondo. Quizás con sus armas desenfundadas, no lo dicen las crónicas. Allí se encontraron con una planta de marihuana de 2,95 metros. Olga insistió en que la había plantado hacía seis meses para su uso medicinal.
El juez fue terminante. Decidió la detención de Olga y el secuestro de la marihuana. Las cuatro divisiones de la Policía de Misiones continuaron con su despliegue, sacaron fotos, ostentaron su “capacidad operativa” ante los medios y curiosos que se acercaron.
Según concluyen las crónicas misioneras, la mujer fue notificada de una causa en su contra, estuvo retenida durante el procedimiento y recuperó la libertad. Eso sí, imputada en una causa penal.
Sigue la doctrina Bullrich
El espectacular operativo de la Policía de Misiones y su escuadrón Oberá muestra cómo continúa la doctrina Bullrich de perseguir a quienes realizan autocultiva o son acusados de tenencia de drogas para uso personal.
No es que la persecución a las y los consumidores de marihuana la haya inventado el gobierno macrista, pero Bullrich la convirtió en uno de los caballitos de batalla de su gestión.
Los números son contundentes. A pesar de que el discurso de la ex ministra era contra la “mafia del narcotráfico” y se sacaba fotos ante inusuales operativos, lo cierto es que el 93% de las incautaciones de marihuana durante 2019 fue a consumidores o por narcomenudeo.
El dato fue revelado hace pocas semanas por el periodista Fernando Soriano, quien aseguró que en relación a la marihuana “durante 2019 en el 93% de las incautaciones se secuestraron menos de 100 gramos y en el resto se obtuvieron los mejores resultados en cuanto a grandes cantidades: la mayoría de los operativos apuntó contra vendedores barriales (narcomenudeo) o consumidores que tenían, en promedio, apenas 8 gramos (ocho “porros” aproximadamente), lo que entraría en la órbita de la tenencia para consumo personal”. Recordemos que “la criminalización de la tenencia para consumo fue considerada “inconstitucional” por la Corte Suprema de Justicia en 2009, con el célebre fallo Arriola”.
Uno de los casos más resonantes fue el de Damián Raña, que estuvo preso 8 meses por cultivar marihuana con fines medicinales: Damián tiene fuertes dolores tras un accidente de tránsito.
La contracara del caso de Olga Z. es la de los gendarmes Matías M. y Cristian C. Se trata de dos gendarmes justamente del departamento de Oberá, Misiones. Fueron detenidos en abril de 2019 acusados de tráfico de drogas tras el hallazgo de varios kilos de marihuana. Lo más grave es que uno de los gendarmes detenidos implicó al jefe del Escuadrón Oberá. Además dijeron a la justicia que compraron la droga para “afianzar vínculos” con un informante y que la superioridad avaló todas sus acciones. Ponele.
El caso de Olga Z. y los gendarmes desnuda el estado de la cuestión: el Estado sigue persiguiendo a los consumidores, por recreación o con fines medicinales, mientras las grandes bandas narcos actúa en connivencia con las fuerzas de seguridad.