Una marcha de neonazis que se dirigían hacia un centro de refugiados fue bloqueada este sábado por militantes antifascistas y de izquierda en la capital alemana. Fuerte represión policial.
Martes 5 de abril de 2016
La bandera del Reich ondea en el viento, al lado de muchas banderas alemanas y del partido fascista NPD. Pero a poca distancia cuelgan grandes pancartas de las ventanas de la universidad Alice Salomon: “Berlin contra los nazis”, dice una de ellas. En otra se lee: “Atacar y bloquear a los fascistas”. Esas pancartas no le gustan nada a la policía que entra a la universidad, saca la pancarta con violencia y prohíbe a los activistas antifascistas utilizar altavoces en la manifestación.
300 nazis marcharon el sábado por el barrio berlinés de Marzahn-Hellersdorf para poner en práctica su propaganda racista. Su recorrido incluía pasar por domicilios de refugiados, en un claro intento de meter miedo. La alianza “No a los domicilios de refugiados en Marzahn-Hellersdorf” había llamado a la manifestación. Ya antes de la marcha, desde esta alianza habían declarado que no se dejarían intimidar por los “extremistas de izquierda” y ejercerían violencia si era necesario. El partido fascista NPD los apoyó.
Pero cerca de 800 antifascistas se opusieron a los nazis bajo el lema “Ni un metro a los ‘incendiarios’ – impedir la marcha de los nazis”. Se convocaron protestas y bloqueos contra la marcha racista.
#Berlin: Derzeit mehrere Blockaden in der Zossener Strasse mit vielen Menschen. Stimmung ist gut. #mahe #mahe0204 pic.twitter.com/SWwLLnS50q
— PM Cheung (@pm_cheung) 2 de abril de 2016
Stendaler/Tangermünder etwa 40 linke werden festgehalten #mahe0204 pic.twitter.com/9BPn31Sn5o
— Thomas Kieschnick (@tomSkie11) 2 de abril de 2016
Desde las 11 horas, los antifascistas se juntaron en las estaciones de tren, frente a la universidad Alice Salomon y otros lugares cercanos al recorrido de los nazis.
Los antifascistas intentaron bloquear la ruta de los nazis en varias ocasiones, y en cada una de ellas se enfrentaron a la represión policial, que buscó dispersar la manifestación de forma muy brutal, con gas pimienta y perros. Muchos de los manifestantes antifascistas y de izquierda fueron rodeados durante largo tiempo por la policía, que les impedía llegar a los lugares legalmente registrados para esa contramanifestación. Se identificaron sus datos personales y fueron expulsados del área – supuestamente por “perturbación del orden público”.
La policía se comportó de manera extremadamente agresiva. Como los numerosos bloqueos desbordaron a los 550 policías presentes, “compensaron” la falta de más efectivos policiales con más perros.
1409 Polizei geht ohne ersichtlichen Grund mit Hunden auf #Antifa los#ZossenerStr #MittenwalderStr#mahe0204 #mahe pic.twitter.com/1Ii3qGkRTs
— Felix Herzog (@flecks) 2 de abril de 2016
Pero a pesar de la represión policial, los bloqueos se mantuvieron, generando tal situación que la marcha de los nazis tardó dos horas en comenzar y debió seguir un recorrido en un área despoblada, por lo que no pudieron pasar por los domicilios de refugiados. De este modo, los bloqueos lograron su objetivo y fueron exitosos.
Sin embargo, se puso en evidencia otra vez algo que es un lema conocido entre los manifestantes: “Policía alemana protege a los fascistas”. Solo gracias a la aplicación masiva de violencia por parte de la policía, los nazis pudieron marchar finalmente. Y mientras que algunos grupúsculos de hasta 50 fascistas se alejaron de la manifestación para cazar a activistas antifascistas, esto no le interesó a la policía. Por lo menos tres activistas de izquierda terminaron en el hospital.
¡La juventud contra el racismo!
Oponerse a la policía significa luchar también luchar contra los que financian y dirigen a esa policía, el Estado alemán. Para combatir la represión policial, la extrema derecha y el racismo, necesitamos un movimiento juvenil que busque la unidad con la clase obrera y que se organice en las escuelas, universidades y los lugares de trabajo.
La huelga estudiantil nacional del 27 de abril en apoyo de los refugiados es un primer paso muy importante hacia un gran movimiento juvenil contra el racismo que se haga cada vez más fuerte.