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Red Internacional
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Movimiento Estudiantil. Movilizaciones y la continua represión en el Liceo 7 de Santiago

Las estudiantes del Liceo 7 de Santiago se vienen movilizando desde marzo y así también se ha destacado la dirección del establecimiento en conjunto con la DEM y el actual alcalde de la comuna, con su política de represión, criminalización y persecución política contra quienes se movilizan.

Lunes 26 de junio de 2017

Durante las últimas semanas, el movimiento de estudiantes secundarios ha dado que hablar y dentro de este, el liceo 7 de Santiago Teresa Prats de Sarratea ha marcado la agenda con distintas movilizaciones desde marzo.

Las estudiantes del liceo se han manifestado a través de paros y tomas, exigiéndole fervientemente a la dirección del establecimiento y a la dirección de educación municipal (DEM) que se acepte y trabaje su petitorio interno, cuyos ejes centrales tratan puntos como: educación sexual, horarios protegidos asegurados, fin al trato discriminatorio a parejas de estudiantes dentro del liceo y que se cumpla efectivamente el manual existente para los casos de acoso que se presentan en el liceo.

La política represiva de la dirección del establecimiento

En este contexto, por parte de los directivos del liceo se ha levantado una política de represión, criminalización y persecución política, principalmente, dirigida a las estudiantes involucradas en procesos de movilización.

Esto se expresa, por señalar algunos casos, en que no se respetan las decisiones democráticas del estudiantado con respecto a las movilizaciones, habiendo estas siendo legitimadas por votaciones y el correspondiente TRICEL, estas no se legitiman por parte de dirección, y, al momento en que las estudiantes apuestan por la toma del establecimiento, no solo dirección se niega a que la movilización ocurra, si no que también se realiza un accionar utilitario y reaccionario de funcionarios y funcionarias del liceo, entregando la orden de no retirarse e incluso de que algunos deban posicionarse en las puertas del liceo impidiendo la movilización e imponiéndose como barrera.

Ahora bien, cuando la toma es efectiva, las estudiantes son desalojadas en un lapsus promedio de un día y dirección llama inmediatamente a clases regulares, sin brindar ningún espacio a las estudiantes a reorganizarse, y despreocupándose completamente por aquellas alumnas que son detenidas en el proceso de desalojo. Otro aspecto que se viene repitiendo desde marzo es la maniobra de dirección continua para obstaculizar la realización de asambleas y codecus. Se realizan anotaciones, amonestaciones y llamadas de atención a ciertas estudiantes, solo por movilizarse o llamar a la movilización.

Un fenómeno importante que también se viene desarrollando y denunciando por las estudiantes estos días es en relación directa a la lógica de amedrentar a quienes se movilizan. Es así como el día miércoles 21 del presente mes se notificó a través de correo electrónico aproximadamente a 21 apoderados/as del liceo de un "proceso de investigación" contra sus pupilas. Proceso que las estudiantes denuncian no ha seguido los conductos regulares correspondientes, además de no incluir las causales del mismo. Estudiantes también señalan que hay algunas compañeras con investigaciones sumarias cuya causal principal es directa y explicitamente llamar a la movilización, entre otros motivos.

Organización del estamento estudiantil en el liceo

El centro de estudiantes del liceo por su parte, sufrió una crisis profunda en el transcurso de lo que va del año. Ligada a la represión que se ejerció hacia el organismo, al inculpar a sus integrantes de daños supuestamente causados durante ciertas movilizaciones, que conjugado a problemáticas de desorganización interna del centro, provocaron la muerte del mismo, siendo inexistente a día de hoy.

Las estudiantes se han organizando transitoriamente mediante asambleas, reuniones y codecu, y, de esta forma, es como hoy se encuentran movilizadas, denunciando diferentes problemáticas, que van desde la infraestructura hasta casos de acoso sin solución dentro del liceo. Sin embargo, el no tener una organización estudiantil fuerte tiene sus costos.

Sabemos que la crisis educacional es estructural, transversal y se desarrolla en cada liceo, universidad, instituto, etc. Producto de un sistema educativo de mercado y en función de los intereses de los privados, herencia eterna de la dictadura. En este marco es que el movimiento estudiantil debe romper con el localismo y pensar con altura de miras y de forma estratégica como concretar sus demandas, cuestión que se vuelve compleja al no existir una organización del estamento estudiantil firme, que responda permanentemente a las bases de estudiantes que conforman el liceo, sirviendo como un organismo real para la lucha por la conquista de todas las demandas estudiantiles.