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Red Internacional
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Derechos Humanos. Mujeres embarazadas detenidas desaparecidas en dictadura (V)

Gloria Esther Lagos Nilsson era una joven de 28 años, que vivía en Santiago y trabajaba además como secretaria. Tenía tres hijos y un cuarto en camino, ya que estaba embarazada de tres meses cuando fue detenida por agentes de la dictadura, el 27 de agosto de 1974.

Natalia Cruces Santiago de Chile

Viernes 28 de agosto de 2015

Gloria vivía en Lo Espejo, lugar en el que fue detenida, luego que días atrás su pareja, militante del MIR también fuera detenido. Gloria también era mirista y había trabajado en la oficina de prensa de La Moneda.

Uno de sus hijos cuenta parte de su historia en el sitio memoria viva, donde recuerda como les cambió la vida ese día de agosto de 1974, cuando llegan a detenerla, su hija que entonces tenía 8 años tiene algunas imágenes grabadas del momento de la detención “Nos dicen que no nos preocupemos, que le harán unas preguntas y que al día siguiente en la mañana estaría de regreso en casa”, sin embargo, ese día se convirtió en semanas, meses y años, sin que Gloria apareciera.

"No se la lleven, no se la lleven"

Nuevamente su hija Marcela relata “en ese instante cuando vi que mi madre se alejaba, mi reacción desató en llanto, no entendía por qué esas personas a quienes nunca había visto, se llevaban a mi madre y por qué en la puerta de entrada del edificio estaban unos militares vestidos como para la guerra, no seguía entendiendo nada, sólo atinaba a llorar y gritar ‘no se la lleven, no se la lleven’. Mientras los niños quedaban solos en el hogar, Gloria se fue detenida.

Como muchos otros niños de la dictadura, que vivieron cercanamente la represión a sus familiares, sus padres o madres, abuelos, hermanos, el trauma de la detención y desaparición o ejecución de éstos generaron una marca de dura toda la vida. “Se habían llevado a mi madre quitándome el derecho de seguir compartiendo mi vida con ella, de desarrollarme como hija, me negaron el derecho de tener una amiga, una compañera, el ser humano más cercano a mi existencia, y a ella, junto con negarle el derecho de ser madre, le negaron el derecho de desarrollarse como un ser humano libre” (http://www.memoriaviva.com/Desaparecidos/D-L/1k.html).

La familia de Gloria vivió desde el momento mismo del golpe la persecución y la represión. Su domicilio allanado en varias oportunidades, los golpes y gritos, niños llorando y el temor. Parte de su familia, como fue el caso de su hermano Jorge Lagos Nilsson, salió al exilio mientras otros como Gloria eran detenidos. Desde su detención, comenzaría un largo camino de incertidumbre y trauma para los familiares de Gloria, que recorrieron uno tras otro lugar para tratar de dar con su paradero, incluyendo recursos de amparo, querellas y otros trámites en una justicia que cerraba los ojos o miraba con indiferencia, también actuando con complicidad en otros casos.
Su hermano Jorge murió en el año 2013, era un escritor, ensayista y periodista. Como cuenta una crónica de Ernesto Carmona uno de sus grandes dolores fue la pérdida de su hermana Gloria. Jorge escribió una crónica en el año 2007 “Osvaldo Romo: Los perros mueren sin amo” donde reseña lo que es Chile “una caja de complicidades. La sociedad chilena no quiere ver su tragedia. Compra caramelos para combatir el horror. Los vende la coalición de gobierno, los fabrica la oposición al gobierno. Ambos lo distribuyen: es el pacto”, relata además que “Gloria Esther Lagos Nilsson fue muerta por Romo. Es mi hermana. Alguna vez un tribunal militar dijo que no. Su cuerpo desapareció. También el del hijo que anidaba en su vientre. Esos ‘jueces’ caminan por las calles. Toman café”. Y sigue con dolor “Amé a mi hermana. Ella no querría que lo olvidara”.

La historia de Gloria

La pareja de Gloria, Julio Humberto Rodríguez Jorquera, fue detenido pocos días antes, el 16 de agosto de 1974, por lo que Gloria presentó un recurso de amparo y una denuncia al Comité Pro Paz. Julio fue detenido por el Servicio de Inteligencia Militar, los mismos que fueron tras Gloria y que se presentaron en su casa, con su esposo torturado, a realizar un allanamiento. Julio logró escapar y se asiló en una embajada, pero Gloria fue detenida. En uno de los recursos de amparo que alcanzó a presentar antes de ser detenida, había señalado que fueron agentes del estado llevando a su esposo, quién le indicó haber sido fuertemente torturado.

Patricia Loreto Mayorga estaba con Gloria esa noche en que llevaron a su marido, en el juicio indicó que “Esto sucedió dos días antes de la detención de Gloria, en agosto de 1974...El día anterior a que fuera a su casa me había llamado para contarme que su pareja “El Flaco”…estaba desaparecido, por esa razón yo había ido a acompañarla, porque además estaba embarazada de unos dos meses…Era un día sábado, aproximadamente 19/20 horas…estábamos solas en casa cuando se abre la puerta de la calle con la llave y entra “El Flaco”, con tres individuos, uno alto y macizo que reconocí como Osvaldo Romo…y otros dos, uno con un corte de pelo tipo “Príncipe Valiente”…y otro tipo insignificante…”.

En el libro “Todas íbamos a ser reinas” se indica que Gloria fue vista por Adriana Urrutia quién fue detenida por la dictadura y estuvo en varios lugares de detención, entre ellos en Cuatro Álamos, centro de detención clandestino al que llegó por haber sido denunciada por Marcia Merino. En ese lugar fue torturada junto a su esposo, posteriormente fue trasladada a Londres 38 y Villa Grimaldi, lugar en el que le pasaron arriba un vehículo sobre sus piernas para que confesara. De vuelta a Cuatro Álamos recuerda haber visto a fines de agosto a “una mujer alta, delgada, tez clara, pelo casi rubio, ojos muy lindos, posiblemente verdes. Se encontraba embarazada. Venía muy asustada, nerviosa, nos relató que la habían detenido en su hogar. Estaba desesperada porque sus tres lujos habían quedado solos llorando en su departamento. Nos dijo que se llamaba Gloria Esther Lagos Nilsson, nos reveló todo lo que con ella había pasado, de cómo entró de todos modos a su casa a pesar de la advertencia de sus vecinos, de cómo su conviviente se había fugado de la DINA...”. Adriana fue trasladada más tarde a Tres Álamos y nunca volvió a saber de Gloria.
Otra detenida, Patricia Eugenia Jorquera, indicó que recuerda haber visto a Gloria en José Domingo Cañas “esto debe haber sido a fines de agosto de 1974. Yo fui detenida el 16 de agosto de 1974, trasladada hasta Londres 38, lugar en el permanezco tres días, me trasladan hasta Cuatro Álamos y de ese lugar me llevaron tres veces hasta José Domingo Cañas…Creo que en el segundo viaje a José Domingo Cañas…me dejaron en una pieza donde había varios detenidos, todos sentados y con la vista vendada, y a mi lado se encontraba una señora que dijo llamarse Gloria Lagos, ella empezó la conversación, me comentó parte de su vida, especialmente que su pareja a la que le decían “Flaco”, que se había arrancado y que estaba contenta de aquello, que estaba esperando guagüita, estaba preocupada de sus hijos porque ellos habían quedado solos y no tenía a nadie que los cuidara…La conversación se suspende cuando soy llamada a interrogatorio, nunca supe más de ella..”. Lo mismo dijeron otros testigos.

En 1976 la justicia cerró el caso, señalando que no se había acreditado el hecho. En el 2000 Osvaldo Romo fue procesado por el secuestro de Gloria, pero más tarde fue absuelto, luego de haber sido condenado, también la justicia militar absolvió al torturador. Sin embargo en 2014 la Corte de Apelaciones condenó a Manuel Contreras, Miguel Krasnoff, Basclay Zapata y Orlando Manzo a diez años y un día por su responsabilidad en el secuestro de la militante del MIR.