Son mujeres. Son trabajadoras. Vienen luchando hace años en sus lugares de trabajo y este 13J salieron a la calle junto con miles más. Aquí algunas de sus historias.

Cecilia Rodríguez @cecilia.laura.r
Viernes 15 de junio de 2018
Dentro de los cientos de miles de personas, en su mayoría mujeres y jóvenes, que ganaron las calles este histórico 13J, hay trabajadoras que vienen peleando ejemplarmente en sus lugares de trabajo y sindicatos. Me encontré con ellas en varias de las diferentes columnas que Pan y Rosas sostuvo durante la enorme jornada de lucha del pasado miércoles. La agrupación de mujeres, impulsada por el Partido de Trabajadores Socialistas en el Frente de Izquierda, se destaca por poner especial atención en la organización de trabajadoras y en pelear por que los sindicatos tomen las demandas del movimiento de mujeres y las organicen. Aquí van algunas postales de esta lucha.
Ferroviarias: “No te dejan abortar, no dejan pedir licencia por maternidad, no hay opción”
Macarena Guzmán, es una joven despedida de Ferrobaires. Trabajaba en el Roca. Perdió el trabajo gracias a un decreto de la gobernadora María Eugenia Vida. Paola, esta despedida del ferrocarril Sarmiento, donde se encontraba tercerizada por la empresa Ci5.
¿Qué le dirían a los legisladores que tienen que votar hoy?
Maca: No hay mucho que pensar cuando se trata de la vida de las mujeres, acá lo que importa es la vida de las mujeres y que están muriendo.
Pao: Les diría que esto es una política de salud pública. Los abortos existen, necesitamos que no mueran más mujeres, es urgente que esto sea ley. No puede ser que una mujer por decidir interrumpir el embarazo tenga que caer presa o morir.
¿Qué importancia tiene el derecho al aborto para las mujeres trabajadoras?
Maca: Es clave. Venimos discutiendo en los lugares de trabajo toda la vida el tema del aborto, porque somos nosotras las que morimos por abortos clandestinos. ¿Cuántas veces entre nuestras compañeras ha habido una que tuvo que tomar la decisión de abortar?... que tenés que cubrirle los horarios de trabajo, que no le alcanza la guita, que tuvo que ir a laburar igual… para nosotras es super importante porque no tenemos acceso a la seguridad ni a un aborto pago, es imposible para nosotras acceder a eso.
¿En qué condiciones trabajan las mujeres ferroviarias?
Pao: Trabajamos en condiciones paupérrimas, en una precariedad absoluta, con los baños químicos saturados porque no se limpian, incluso hasta sin agua potable a veces. Entonces, lamentablemente, a nosotras nos despiden por reclamar contra eso y en esa estamos mujeres que somos cabeza de familia, que tenemos hijos y que en el caso de que vos pidas una licencia por enfermedad o por maternidad te descuentan un montón de guita o te sancionan. Y es un poco paradójico cuando ves los legisladores que no quieren votar la ley, onda que no te dejan abortar, no te dejan ser madre, y una no sabe tampoco que hacer, como que no hay opción.
En el Sarmiento despidieron a una trabajadora que fue víctima de violencia de género, ¿verdad?
Pao: Si, Gisela Herrera, que fue víctima de violencia de género y faltó muchas veces al trabajo por ese motivo y teniendo justificación y todo la despidieron igual. Y luego hay otras dos compañeras tercerizadas que estamos despedidas, nos echaron con otros tercerizados, que somos cabeza de familia y que estamos en lucha por la reincorporación. La política hacia la mujer en el ferrocarril es bastante escasa, en el Sarmiento quizá es un poco más que en el Roca porque lo dirige la oposición pero igual hay muchas cosas por hacer que no se hacen, incluso nosotras que estamos despedidas no tenemos apoyo de nadie.
Hay un contraste muy grande entre esta movilización, la fuerza que muestra y la escasa política de los sindicatos hacia las mujeres, ¿no?
Pao: Para mi esta movilización es super importante porque demuestra que las mujeres estamos dispuestas a pelear por nuestros derechos, que ya venimos luchando por años y es por eso por lo que se está discutiendo en el congreso esta ley, esto es algo que ganamos en las calles y no vamos a permitir que se pasen nuestros derechos por alto.
Maca: Paradójicamente, nuestro sindicato de la línea Roca está dirigido por una mujer y no solamente no defiende a las trabajadoras cuando quedan en la calle sino que además nunca tuvo ningún tipo de política hacia las mujeres en el sindicato, si no fuese por nosotras que nos organizamos desde abajo, que el 19 de octubre paramos en el hall de constitución, que desde la Naranja y Pan y Rosas peleamos porque haya una Secretaría de la mujer, no existiría. Entonces es la bronca de ver que hay mujeres que tienen otros intereses que no son los mismos que los de las trabajadoras.
Bueno, vos estás despedida por la decisión de una mujer, de Vidal
Maca: Si, se se siente mucha bronca y lo que queda claro acá es una frase que siempre decimos desde Pan y Rosas que el género nos une, pero la clase nos separa. Claramente hay mujeres que tienen otros intereses que no tienen nada que ver con el derecho y la vida de las mujeres. Tenemos compañeras que con 5 hijos han quedado en la calle y eso qué tiene que ver. Vidal no nos representa en absoluto, es una insensibilidad total que de todos modos no sorprende porque es parte de los intereses que ella representa.
Subte y telefónicas: “Que la marea verde inunde los sindicatos”
Agustina Chaves es trabajadora del Subte, parte de la agrupación Bordó. Divide su tiempo entre la organización junto con sus compañeros y compañeras de trabajo y la participación en el movimiento de mujeres, especialmente en las asambleas por el Ni Una Menos. Mariela Pozzi es telefónica, miembro de la agrupación Violeta que es oposición dentro del sindicato FOETRA.
¿Qué le dirían a los legisladores que tienen que votar hoy?
Agus: En principio, que miren un poco hacia afuera de lo que es el recinto. Esta movilización es enorme. La discusión es si hay aborto clandestino o legal.
Mariela: Les diría que dejen de lado sus creencias personales y religiosas, esto es un problema de salud pública, me parece que la demostración de fuerzas que está en las calles está justamente planteando que tiene que ser tomado como un problema de Estado.
¿Cómo se vive esta pelea por el derecho al aborto en los lugares de trabajo? ¿Qué hacen las conducciones sindicales
Mariela: En telefónicos el 50% somos mujeres, hay mujeres precarizadas en limpieza, miles de trabajadoras en call centers que en algunos casos también están en otros convenios, pero lamentablemente a pesar de contar con una Secretaría de género que se fundó alrededor de hace 4 años, todavía no pudimos establecer una real participación de todas las compañeras. Sobre el aborto, en FOETRA no se habla, porque tiene peso la Iglesia en algunos miembros de la comisión directiva y lamentablemente no hay un debate abierto para que todas las telefónicas tengan oportunidad de pronunciarse y organizarse. Así como en la sociedad se está expresando una clara mayoría a favor del derecho al aborto, en el gremio telefónico se expresaría lo mismo, así que es una pelea que damos desde la Violeta para que se abra esa discusión, para que se hagan asambleas, plenarios de delegados, para debatir esta cuestión que está en el tapete hace bastantes años.
Agus: Hoy estamos peleando por este reclamo tan sentido del derecho al aborto legal, seguro y gratuito, pero peleamos también por nuestras condiciones de vida, para que no sigan depreciando nuestro salario. Las mujeres somos las que primero padecemos esta crisis, porque somos las más precarizadas. Es importante los sindicatos y las organizaciones tomen nuestras demandas. En el Subte, tenemos una secretaria de género que, si bien convocó para el día de hoy a través de flyers, la realidad es que lo que desde Pan y Rosas y la Bordó planteamos es que se tiene que generar un movimiento desde abajo, que se tienen que hacer asambleas donde podamos debatir cómo intervenir en toda esta movida. Me imagino que, si el día de hoy se hubiera convocado a un paro con movilización y poniendo transporte para llegar, la fuerza que tendríamos sería mucho mayor, mucho mayor que la que es hoy, que ya es multitudinaria. Eso sería fundamental: que la marea verde inunde los sindicatos. Que podamos organizarnos en nuestros lugares de trabajo para pelear por las demandas de las mujeres, tanto las sindicalizadas como aquellas que están tercerizadas o sin trabajo.
¿Por qué el gobierno ataca tanto a los y las trabajadoras del Subte?
Agus: En el subte venimos dando una dura pelea contra el gobierno nacional y la empresa Metrovías, que lo que quieren es disciplinar al conjunto del movimiento obrero. Nuestro conflicto fue elegido testigo, para disciplinar a todos los que quieran luchar. Y por otro lado los trabajadores del Subte somos un sector que tiene una lucha muy importante, que tiene que ver con la organización en base a asambleas y plenarios donde los trabajadores decidimos. Gracias a eso se consiguieron la jornada de 6hs y el fin de la tercerización. Había muchísimas mujeres y compañeros tercerizados. Estas conquistas sirven no solo para estar más tiempo con nuestras familias, para tener tiempo de ocio o estudio, sino que además sirven para ser parte de jornadas como esta, para ser parte de la lucha del conjunto del movimiento de mujeres.
MadyGraf: “Si no sale ahora el aborto, va a seguir la lucha hasta lograrlo”
Lucrecia, Laura e Ingrid son trabajadoras de la gráfica ex Donelley, hoy MadyGraf. En una lucha histórica, los y las trabajadoras lograron resistir el cierre y desalojo y ponerla a producir bajo su control. Desde hace años, impulsan una Comisión de mujeres y dan la pelea dentro y fuera de la fábrica, para unirse varones y mujeres en una misma lucha.
¿Qué le dirían a los legisladores que tienen que votar hoy?
Laura: Que entiendan que hay un gran movimiento que está en las calles, que obviamente están exigiendo el derecho al aborto porque existe, porque es real, porque todas tenemos a alguien conocido que abortó, que son penalizadas, perseguidas, que la pasaron mal.
¿Qué pasa si no sale?
Ingrid: Si no sale va a seguir la lucha para lograrlo. No nos vamos a olvidar de todas esas mujeres que sufrieron, que murieron. No tenemos que pensar solo en lo que cada una necesita sino en las demás.
Ustedes tienen una larga pelea a cuestas desde la Comisión de mujeres, ¿cómo valoran eso para poder llegar a jornadas como la de hoy movilizadas junto a sus compañeros?
Laura: en sus comienzos, la Comisión de mujeres levantó todos los derechos de las mujeres, incluyendo el derecho al aborto. Como mujeres trabajadoras sabemos que en nuestra clase eso existe aún más y en condiciones paupérrimas. En nuestro caso, en la fábrica, cuando cerró, había compañeros que iban a formar familia y que frente al desalojo, frente al cierre, tuvieron que tomar la decisión difícil de abortar, porque uno piensa lo mejor para su hijo y en esas circunstancias alimentarlo, criarlo, cuidarlo implica obviamente una necesidad de tener un ingreso económico para poder darle lo mejor. Asi que es muy difícil tomar la decisión de formar familia cuando uno se queda en la calle y las mujeres trabajadoras lo entendemos porque es muy difícil salir adelante. Si no nos apoyamos entre nosotras es muy difícil. En la fábrica siempre fue levantar la bandera del aborto, discutir con cada compañero, comentarle, hay muchos prejuicios obviamente, que es cuestión de charlarlo y plantear todos los argumentos posibles para que entiendan que el aborto está y si sigue en la clandestinidad las mujeres van a seguir muriendo. Entonces uno no se puede abstener de esta realidad: es a favor del aborto clandestino o a favor del aborto legal.
Lucrecia: Quiero agregar que no solo discutimos sobre el aborto sino sobre todos los derechos que tiene la mujer, porque por ejemplo en nuestra fábrica conseguimos el día femenino que eso no pasa en ningún lado, conseguimos extender la licencia por maternidad. Una compañera que está transitando su embarazo propuso en la última asamblea de extender la licencia de 3 a 6 meses con goce de sueldo y es algo que es único.
Ingrid: Además la juegoteca donde pueden jugar los chicos mientras trabajamos. Como así también demandas contra el maltrato... bueno siempre hemos levantado todas esas banderas que tienen que ver con la realidad de la mujer.
¿Qué le dirían hoy a las conducciones de los sindicatos?
Laura: Los sindicatos tienen la posibilidad de organizar grandes movimientos de trabajadores que salgan a las calles para apoyarnos y salir de ese sectarismo de solo cubrir las demandas sindicales que están por fuera de la realidad de conjunto. Ese trabajador además de estar en un trabajo tiene una vida, y tiene una compañera y tiene familia. No es solo pensar las condiciones laborales sino la vida de conjunto: tienen la posibilidad de organizar grandes movilizaciones, paros generales, llevar esto a una lucha consecuente para conquistar todos los derechos. Pero bueno, son todos machos, son todos varones, Suteba, la CGT, que se yo, lo dicen continuamente en su práctica, son todos hombres, no entienden demasiado, pero bueno les vamos a tener que exigir seriamente que luchen por nuestras demandas.
Convengamos que por los trabajadores hombres tampoco luchan mucho
Laura: ¡No! ¡Ni eso!… Estamos a mitad de año y están discutiendo salarios sin hacer ni un solo paro, en el marco de que no se puede vivir así… Ni siquiera por los trabajadores hombres se mueven, pero bueno, se lo vamos a tener que exigir, nos vamos a tener que movilizar o por lo menos colgar a un burócrata, no sé (risas).

Cecilia Rodríguez
Militante del PTS-Frente de Izquierda. Escritora y parte del staff de La Izquierda Diario desde su fundación. Es autora de la novela "El triángulo" (El salmón, 2018) y de Los cuentos de la abuela loba (Hexágono, 2020)