En el día de ayer las murgas rosarinas, junto a partidos políticos y organizaciones sociales, salieron nuevamente a las calles, repudiando los hechos represivos de las últimas semanas, en simultáneo con movilizaciones en todo el país.
Viernes 19 de febrero de 2016
Balas y palos contra los redoblantes
La represión contra las murgas no para. A principios de mes, la Gendarmería reprimió a los niños murgeros de la villa 1-11-14 con balas de goma y plomo. Hace tan sólo dos semanas la murga “Los Sonadores del parque de Mayo”, en San Juan, sufrió la violencia de policial en pleno ensayo, con golpes, corridas y detenidos. Y hace apenas una semana, en Mendoza, las fuerzas represivas intervinieron el ensayo de la murga y se llevaron a dos detenidos.
No se trata de casos aislados, sino de una escalada represiva que viene avanzando día a día, y que se ve reflejada en los ataques al movimiento artístico callejero, la criminalización de la protesta con la detención de Milagros Sala y el nuevo protocolo represivo con el que Macri y Bullrich amenazan a los que quieran salir a las calles.
Murgueando contra la represión
Decenas de murgas rosarinas se hicieron presentes en la marcha. Las agrupaciones organizadas en “La Rosarigasina” denunciaron que los espacios culturales vienen sufriendo la represión del gobierno de Macri, llegando extremos aberrantes como los disparos de Gendarmería contra niños y niñas en la villa 1-11-14.
De la marcha participó también María Elena Herrera, la madre del joven Jonatan Herrera, que fue asesinado por la Policía de Acción Táctica cuando lavaba su auto frente a su casa. María Elena llevó a la marcha su solidaridad y su reclamo de justicia por la muerte de su hijo.
Virginia Grisolía, dirigente del PTS en el Frente de Izquierda, declaró que: “Acompañamos el reclamo y la denuncia de las murgas. Salimos a las calles a denunciar que el gobierno nacional está imponiendo el ajuste a través de la represión. Por eso se aprueba el “protocolo atipiquetes”. Para cercenar el derecho a la protesta, e incluso el derecho a disponer del espacio público para la cultura. La única forma de enfrentar esta escalada represiva es en las calles, movilizados”.