El triunfo popular en Chubut volvió a mostrar que en las calles y autoorganizados podemos derrotar la política extractivista del gobierno nacional, los gobernadores y de Juntos por el Cambio. En esta nota respondemos "Chubut: ambientalismo y plebiscito" de Natanson, un defensor de la política prominera que fue derrotada por la rebelión obrera y popular.

Martín Saez Docente | Referente del PTS Chubut | @martinsaez.pts
Miércoles 5 de enero de 2022 21:42
El ejemplo de la rebelión obrera y popular que conmovió a la provincia durante 7 días logrando un triunfo en las calles que derrotó la política extractivista del gobierno provincial, del gobierno nacional y de la oposición de derecha al servicio de pagar la deuda externa.
Esta lucha popular, la más profunda, masiva e importante de la historia de la provincia, se transformó en un punto de referencia para las y los que en todo el país enfrentan la ofensiva extractivista del Frente de Todos, como vimos en las masivas movilizaciones que se realizaron en la costa de la provincia de Buenos Aires contra el decreto que habilita a las petroleras instalarse en el mar Argentino para extraer petróleo off shore, donde la referencia al triunfo de Chubut y de Mendoza en 2019, es el camino a seguir en la estratégica provincia de Buenos Aires.
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Es que el movimiento ambiental sacó lecciones de otros desastres ambientales como el derrame de más de un millón de litros de cianuro desde el yacimiento Veladero en 2015 en la provincia de San Juan, que posee la empresa canadiense Barrick Gold, mientras José Natanson va a contramano del movimiento socioambiental, que niega una gran lección del movimiento.
En San Juan 150.000 son las personas que percibían el IFE en 2021, sobre una población de alrededor de 780 mil habitantes, da una cifra por arriba de la media nacional, un dato más que elocuente que demuestra que, lejos del espejismo que intenta vender Natanson, la megaminería solo deja pobreza y contaminación.
Cómo se ve con las masivas movilizaciones de este 4 de enero en Mar del Plata y muchos lugares de la costa bonaerense saca lecciones de otras luchas y toma confianza para enfrentar la política extractivista del gobierno nacional, de los gobernadores y de Juntos por el Cambio.
Pero también de los que impulsan el extractivismo y más allá de la grieta, que en este tema no existe, se ubican por así decirlo, en un desarrollismo bobo, para ponerlo en los términos del propio Natanson. Extractivismo no implica mejorar condiciones sociales y ambientales de las mayorías sino lo contrario, son lecciones ajenas a la mirada de Natanson.
Una y otra vez queda expuesto que para el extractivismo no hay ninguna "grieta".
En diciembre de 2019, un pacto entre el gobernador Suárez y el peronismo de Fernandez Sagasti intentó modificar la Ley 7722 que protege el agua de Mendoza en beneficio de las mineras. Al igual que en Chubut, miles los hicieron retroceder dejando en claro que el agua de Mendoza no se negocia.
Solo por su apoyo a todas las políticas del Frente de Todos, ahora se alinea con el gobernador Arcioni y su política de plebiscito, ante la derrota en las calles que sufrió en diciembre.
En esta verdadera loa al extractivismo del autor, hay dos aspectos que ni registra, ni le preocupa, ya que no menciona la campaña de Arcioni, que impulsa la megaminería de la mano de un régimen que se basa en la corrupción, con el famoso legislador que se hizo famoso por decir en un video que por 100 lucas votaba la zonificación minera, hablamos del diputado López de Juntos por el Cambio, o la foto del 2014 cuando se viralizó las instrucciones que recibía de la Yamana Gold de como votar en la primera Iniciativa Popular.
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Y cuando estos mecanismos legislativos no alcanzan, mostrar el carácter represivo del régimen, persiguiendo, reprimiendo, deteniendo y torturando a los luchadores ambientales como fue denunciado por los organismos de derechos humanos nacionales e internacionales.
Pero estos problemas políticos no le preocupan, lo que le preocupa a Natanson es que se habilite la megaminería. Por eso ni menciona que el pueblo de Chubut en aquella semana de diciembre que ya es parte de las gestas de lucha de la provincia (como la del basurero nuclear de Gastre en 1995, la de Esquel en 2003, las de 2018 y 2019 contra el ajuste o las masivas movilizaciones de diciembre y noviembre de 2019 contra la zonificación minera) repudia a un régimen corrupto que ya se comió las regalías petroleras de 30 años, endeudó a la provincia y chantajeó para ubicar a la megaminería como una salida, la única para pagar la deuda externa ilegal, ilegítima y fraudulenta (cualquier similitud con el gobierno nacional no es coincidencia).
Lo que Natanson no dice tras su propuesta “democrática” es que como señaló Myriam Bregman “el plebiscito lo hizo la calle", donde decenas de miles durante 7 días ganaron las calles al grito de #NoEsNo y #ElAguaValeMasQueElOro como viene manifestándose el pueblo trabajador desde hace 18 años, cuando rechazó la megaminería en Esquel e impuso una ley, la 5001, que prohíbe la megaminería a cielo abierto y el uso de cianuro.
Obviamente que el autor no señala en su extensa nota dos manifestaciones democráticas que realizó el pueblo de Chubut, hablamos de la Iniciativa Popular, la primera en 2014 y la segunda en 2020, que fueron rechazadas por la legislatura provincial, donde los legisladores oficialistas y opositores montaron una farsa para desestimar esta demanda que en 2020 logró más de 30000 firmas, duplicando el requisito del 3% que pide la constitución provincial.
Sin embargo, los intereses mineros de la Pan American Silver, de 27 diputados, del gobernador, el régimen político provincial, el apoyo del gobierno nacional y de Juntos por el Cambio quisieron imponer contra el pueblo la megaminería y la respuesta estuvo en las calles, incluso en la meseta chubutense donde cientos se movilizaron en Gan Gan, Gastre, Las Plumas, Paso del Sapo, Lagunita Salada, Chacay Oeste también dijeron “No es No. No hay licencia social” a pesar de que los intendentes promineros apoyan la zonificación.
Otra cosa que llamativamente no menciona el autor es que científicos e investigadores del CENPAT-CONICET y de universidades como la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco rechazaron el proyecto de zonificación por las consecuencias ambientales negativas hacia el agua, el territorio y la vida en la meseta y el norte de la provincia donde se encuentran la capital provincial, Rawson, Trelew y Puerto Madryn, entre otras.
Como así tampoco menciona que no se cumple con los tratados internacionales como el convenio 169 de la OIT, que plantea explícitamente que las comunidades de los pueblos originarios tienen que ser consultados previamente antes de implementar estos proyectos que buscan la explotación de los bienes comunes que están en sus territorios ancestrales.
Pero, el defensor del plebiscito, en pos de mostrar una salida democrática ante el “ambientalismo bobo, al que entendemos como una corriente, minoritaria pero ruidosa”, no se cuestiona la legitimidad de un gobierno que basó su campaña en 2019 en decir en múltiples spots y actos que “no iba a pasar la megaminería” y que “iba a rechazar la demanda prominera que venía desde Buenos Aires” y ahora desde el gobierno, entre gallos y medianoche, impulsó y logró por una semana que se vote la zonificación minera con el apoyo de todo el peronismo. Es decir, aplicó en la provincia el legado de Menem y el neoliberalismo de pensar que si decía una cosa y hacia otra no iba a pasar nada, y en Chubut, pasó haciendo retroceder al gobierno quien después de promulgar la ley, tuvo que impulsar una ley para derogar la zonificación minera.
Por esto, los socialistas del PTS, apoyando la respuesta que se impuso desde las calles, opinamos que la salida más democrática para que se debatan todos los problemas que aquejan al pueblo trabajador y la juventud de la provincia es una asamblea constituyente con plenos poderes que discuta los grandes problemas de la provincia, empezando por desconocer el pago de la deuda externa, impulsando la renacionalización de los bienes comunes, como los hidrocarburos, la pesca, la energía eólica, expropiando a los 197 grandes terratenientes de la provincia, imponiendo un impuesto a las grandes fortunas como las de los Madanes Quintanilla y promulgar la Iniciativa Popular que el pueblo ya decidió para prohibir la megaminería en la provincia.
Pero esta asamblea constituyente no vendrá de ningún gobierno, sino que saldrá de la fuerza de la calle que se demostró en diciembre y del desarrollo de organismos de autoorganización en cada ciudad y a nivel provincial, verdaderas asambleas de lucha, como la que se dio en Trelew el 18 de diciembre, y que se tiene que desarrollar para darle voz a los jóvenes que en Rawson y Trelew estuvieron en la primera línea de combate contra la represión policial, a las y los trabajadores como los de la pesca y la alimentación que pararon y llevaron la rebelión desde las calles a las fábricas, mostrando la potencia de la lucha de calles y el inicio de la unidad obrera y popular, golpeando a los capitalistas donde más les duele, paralizaron la producción, a las asambleas ambientales, tradición de lucha y resistencia contra la megaminería desde hace 18 años, a las y los trabajadores estatales que viene enfrentando el ajuste de Arcioni, ayer con Macri hoy con Fernández, es decir, que la pelea por la democracia hasta el final, bajo esta democracia para ricos, vendrá de la calle y la autoorganización para imponer las demandas.
Por último, lo que dice Natanson, solo es producto de un fanatismo bobo o del desconocimiento de la geografía, el clima y la problemática hídrica de la provincia. Señalar que el desarrollo minero solo afecta a dos localidades, sin decir, que hay localidades como Yala Laubat no tiene agua desde hace 9 meses en plena meseta, o que hay un acuífero, el Sacanana, que es la fuente de agua que va a ser explotado por la Pan American Silver para el emprendimiento que no fue.
O el Río Chubut, único río del norte de la provincia esta en sus niveles más bajos de los últimos 30 años por el cambio climático, la sequía y la crisis hídrica, y que por los vientos patagónicos, más las filtraciones y accidentes que ocurren en todas las explotaciones mineras, como en Jachal, que tampoco menciona el autor, está expuesto a la contaminación de sus aguas.
En síntesis, Chubut, volvió a demostrar en las calles la voluntad mayoritaria de la población trabajadora, contra la megaminería y el saqueo ambiental que impulsan los gobiernos. La pelea sigue contra el débil gobierno de Arcioni repudiado en las urnas y en las calles y para imponer las demandas del pueblo trabajador.
La izquierda clasista y socialista, referenciada en el FITU, entre ellos el PTS, tiene el desafío de avanzar en organizar una fuerte corriente política por la independencia de clase y contra las políticas extractivistas de los gobiernos y la oposición de derecha en los sindicatos, en la juventud trabajadora y estudiantil y en el movimiento ambiental, porque el mejor homenaje y lección que podemos sacar de estos 7 días que conmovieron a Chubut, es prepararnos para la próxima batalla poniendo en pie un partido revolucionario con una estrategia para vencer que confluya y se nutra de los cientos y miles de luchadores que fueron parte de esta pelea. Ese el desafío de los militantes del PTS en Chubut.

Ariel Iglesias
Nació en Buenos Aires en 1969. Es docente (jubilado). Militante del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS). Escribió en Ideas de Izquierda "La Educación en el país de los soviets"; "Chubut: Crónica de un triunfo popular contra la Megaminería". Escribe y edita La Izquierda Diario+ en Chubut.