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Red Internacional
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ESTATUS DE PROTECCIÓN TEMPORAL (TPS). Nayib Bukele presume extensión de visas temporales a salvadoreños en EE.UU.

Un año más de estancia para 263 mil personas, la concesión de Trump a cambio de la Patrulla Fronteriza en El Salvador.

Martes 29 de octubre de 2019

Este lunes 28 de octubre el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, celebró el acuerdo a través del cual se extiende durante un año el programa de Estatus de Protección Temporal (TPS) a partir de enero de 2020.

El anuncio lo hicieron en un video el mandatario junto con el embajador estadounidense en El Salvador, Ronald Douglas Johnson.

El acuerdo posibilita que unos 263 mil salvadoreños residentes en Estados Unidos podrán permanecer un año más en ese país.

Según el embajador estadounidense, la ampliación del TPS “es un reconocimiento a los logros y al buen trabajo” que ha hecho el gobierno de Bukele en sus primeros cuatro meses de administración.

Previamente, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) había informado que el próximo 2 de enero de 2020 terminaba la vigencia del visado para los beneficiarios de El Salvador, Nicaragua, Haití y Sudán, de acuerdo con una resolución judicial.

No obstante, el servicio de inmigración y ciudadanía de Estados Unidos (USCIS) aclaró vía Twitter que no es una extensión, sino una prórroga: "Para ser claros, esto no es una extensión del TPS. Es una extensión para los salvadoreños con permiso (de trabajo) mientras prepara su regreso a casa".

El TPS es un programa migratorio que inició en 1990, a través del cual el gobierno estadounidense autorizó permisos especiales a personas de países afectados por conflictos bélicos o desastres naturales. Las y los salvadoreños protegidos por ese programa habían vivido casi toda su vida en EE.UU. y el fin del TPS los obligaba a volver al país del que muchos de sus compatriotas buscan huir, hartos de la violencia y la miseria que allí imperan.

En los últimos años, los beneficiarios del TPS de estos países vieron cómo su permiso se renovaba de manera automática por períodos cada 18 meses hasta la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, quien decidió volver a examinar las condiciones que justificaron y en las que se concedió acceso al programa.

Bukele, el presidente millenial que proviene de las filas del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), ratificó su compromiso con frenar la migración, todo con tal de complacer las órdenes impartidas por el imperialismo estadounidense.

Trump, el cuestionado mandatario estadounidense, destiló su verborragia reaccionaria también contra El Salvador, en el último período y como parte de su campaña por la reelección, ha presionado a los gobiernos hondureño, guatemalteco y salvadoreño para que impidan las caravanas migrantes. Incluso los ha “castigado” con la suspensión de la ayuda a la cooperación, que asciende a unos 300 millones de dólares.

Apenas la semana que pasó, se reactivó la entrega de esos fondos, sólo luego de los tres gobiernos se doblegaron y aceptaron recibir a los solicitantes de asilo en EE UU.

El chantaje de Trump es su táctica favorita. La entrega condicionada de fondos fue confirmado por Mick Mulvaney, el jefe interino de Gabinete de la Casa Blanca, confirmó la semana pasada: “Estábamos reteniendo dinero al mismo tiempo para los países del Triángulo Norte. Estábamos reteniendo la ayuda para que cambiaran sus políticas de migración”.

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