Víspera de reunión entre Mike Pence, vicepresidente de EE.UU., y el canciller Marcelo Ebrard: Trump redobla la presión.

La Izquierda Diario México @LaIzqDiarioMX
Lunes 9 de septiembre de 2019
Al norte del Río Bravo la detención de migrantes descendió hasta un 56% desde el 7 de junio pasado, cuando Trump amenazó con arancelar todos los productos mexicanos que se vendieran en EE.UU. y así obtuvo el compromiso del gobierno de López Obrador de frenar como sea la migración que atraviesa territorio mexicano.
Despliegue de Guardia Nacional, brazo mexicano de la Border Patrol, brutalidad contra familias migrantes, centros de detención que destacan por el hacinamiento y la insalubridad, empujar a los migrantes a los caminos más peligrosos, a merced de la brutalidad de los uniformados y del crimen organizado, no son suficientes para Trump, en una nueva fase de su cruzada xenófoba en el marco de la campaña hacia su reelección.
"Necesitamos que hagan más", enfatizó el jefe de Aduanas y Protección de Fronteras (ICE, por sus siglas en inglés), Mark Morgan. “Necesitamos que México haga más. Necesitamos asegurarnos de que mantienen los esfuerzos ahora mismo, que la Guardia Nacional, que los 25.000 soldados desplegados se mantienen en el objetivo”.
Morgan, quien encabezó la agencia de policía migratoria con el demócrata Barack Obama -conocido como “deportador en jefe”- exigió al gobierno de López Obrador que mantengan y “expandan” el llamado Protocolo de Protección de Migrantes (MPP), por el cual Estados Unidos puede devolver a México a solicitantes de asilo a aguardar mientras sus casos se deciden.
Las felicitaciones de Trump, del mismo presidente que ha insultado al pueblo mexicano una y otra vez, exhiben el servilismo del gobierno de López Obrador y se revelan también como un fuego fatuo. La presión vuelve, aún con el descenso del flujo migratorio a Estados Unidos.
Al menos unos 35 mil solicitantes de asilo están en las zonas fronterizas, sin poder pasar al otro lado, según datos de la ONU.
La exigencia de Morgan suena como un latigazo de cara a la reunión programada para este martes 10 de septiembre entre Mike Pence y otros funcionarios de la administración trumpista con Marcelo Ebrard, el secretario de Relaciones Exteriores de México, 90 días después del acuerdo para evitar los aranceles a cambio de endurecer la política migratoria.
El gobierno de López Obrador reitera que no aceptará ser tercer país seguro, es decir que los migrantes que lleguen a México en su trayecto hacia Estados Unidos, deben solicitar asilo a las autoridades mexicanas. Pero como buen peón del imperialismo estadounidense ha demostrado con creces que está dispuesto a hacerle el trabajo sucio a Trump.
Te puede interesar: Cinco medidas que debemos defender los socialistas sobre la cuestión migratoria