A días de realizarse la séptima Marcha Nacional de la Marihuana, La Izquierda Diario conversó con Nermi, integrante de varias organizaciones cannábicas.

Rosa D’Alesio @rosaquiara

Florencia Sciutti @FlorSciutti
Miércoles 30 de noviembre de 2016
Fotografías: Marcelo Scoppa
El 7 de diciembre, en distintas ciudades del país se realizará la séptima Marcha Nacional de la Marihuana, que reclama entre otros puntos: regulación del cannabis para todos sus usos; ¡autocultivo ya! Individual y colectivo, basta de presos por cultivar, no al narcotráfico y por una nueva ley de drogas.
La Izquierda Diario conversó con Nermi (Rossana Zappia) cultivadora, activista cannabica y organizadora de la próxima marcha.
¿Cuáles fueron las motivaciones para organizar una asociación cannábica?
Después comencé a involucrarme con la lucha de las mujeres y la vulnerabilidad de las ellas en distintos aspectos. Me enteré que muchas de estas mujeres son detenidas con sus hijos. A partir de acá comencé a participar y a interesarme más sobre mujeres y cannabis.
El 27 de noviembre se realizó en V Encuentro de Mujeres y Cannabis en Argentina, del que participan mujeres de todo el país. El objetivo de este Encuentro es intercambiar información, ayudarnos a cultivar, pero también a protegernos. Sabemos que todo es ilegal, salvo hablar de marihuana, es decir que dar información es un derecho. Por eso dentro en los Encuentros hay distintos talleres, como el de legal, porque muchas mujeres que son cultivadoras fueron allanadas y por eso es importante estar asesoradas.
Según tu visión, ¿cuál es el rol que cumplen las asociaciones cannábicas?
¿Qué reclamarán en la marcha del 7 de diciembre?
Acá en Buenos Aires somos unas siete organizaciones las que la venimos laburando hace tiempo. No somos nombres y sellos vacíos sino que venimos comprometidos hace mucho.
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Decías que la consigna principal es “regulación del cannabis para todos sus usos” eso implica la legalización para todos sus usos
Las organizaciones que van por el paso a paso, piden la despenalización de la tenencia simple y del autocultivo. Porque aunque el autocultivo en la ley figure como producción de estupefacientes, el juez puede extender la producción hacia la tenencia legalmente, por eso se habla de despenalizar la tenencia de la planta, del autocultivo. Nosotros seguimos insistiendo que con eso nos quedamos cortos, y más aún si hablamos de despenalizar solo el autocultivo con fines medicinales.
Nosotros creemos y está expresado en todos los proyectos, que cada uno debiera tener derecho a acceder a la sustancia que elija. En este caso el cannabis, a través del autocultivo, de los clubes o de la venta a un bajo precio y que sea una sustancia de calidad. Un modelo similar al de ley de Uruguay.
La diferencia con Uruguay es que allá la tenencia simple no está penada hace muchos años, desde la dictadura. Acá pasa algo ridículo: el consumo no está penado pero la tenencia sí. Cómo consumís algo que no podes tener.
Este año, en el Encuentro Nacional de Mujeres se abrieron talleres sobre mujeres y el cannabis, ¿participaste?
¿Cuál es la situación de las llamadas mulas, mujeres que transportan sustancias ilegales?
Qué datos conoces sobre la criminalización que sufren usuarios y/o cultivadores de cannabis
Si tenés una planta en tu casa, la pena es de 4 a 15 años de cárcel, y la figura con la que se te imputa es la de narco, no importa si vendías o no. Durante el juicio vos tenés que demostrar al juez que no vendías, mientras tanto te destruyeron tu casa, todos los vecinos se enteraron y encima te abrieron una causa penal. ¿Qué pasa si tenés que ir a buscar laburo?, quedas estigmatizado. Con esta ley, si te agarran con un porro, tenés dos opciones: cárcel o rehabilitación.
Los cultivadores están expuestos a las denuncias anónimas. Por eso nosotros promovemos la organización, porque el día que te pasa algo necesitas de esos cultivadores, incluso de los vecinos que saben que cultivamos pero no vendemos. Nosotros, previamente a ser allanados, nos enteramos que nos habían denunciado. Tuvimos la opción de sacar todo, pero decidimos hacernos cargo. Cuando vinieron avisamos a todas las organizaciones conocidas y a la hora teníamos más de 100 personas de distintas organizaciones cannábicas, a las dos horas 150 más de otras organizaciones de derechos humanos que reclamaban por la libertad de cultivar y autocultivo ya.
En nuestro caso, el juicio duró tres meses y sentó jurisprudencia. En el fallo el juez nos encuentra en nuestro derecho de cultivar y consumir en nuestra propia casa. No nos manda ni presos ni a rehabilitación, porque entendió que no había nada que condenar y nos amparó en el artículo 19. Al poco tiempo fuimos sobreseídos, justamente en base a este artículo.
¿Cómo está la legislación sobre el uso medicinal de la marihuana?
El problema de fondo es la criminalización, la idea no es particionar la planta o las libertades. Y simplemente darle derechos a un sector, como pueden ser los usuarios medicinales, que como última alternativa se les permite usar la marihuana. La marihuana debería ser la terapia de primera alternativa. Esa es mi opinión al menos.
Yo creo que si ahora se modifica la ley, pero solo para el consumo medicinal, estaríamos siendo cómplices, partícipes, colaboradores de la criminalización y de la prohibición quién sabe por cuánto tiempo más. Yo la lucha por la legalización la comparo con la del matrimonio igualitario. Muchos decían vamos con la unión civil, porque la sociedad no está preparada, se van a disolver las familias. Hay muchos prejuicios y la moral que inculca la Iglesia, que mete sus rosarios en nuestras vaginas, en nuestras plantas y en todos lados.
Los niños no cargan con esa moralidad, porque ellos no eligen drogarse. Quienes sí cargan somos los adultos responsables, que elegimos acceder a una sustancia segura y a través del autoabastecimiento (autocultivo). Por eso nosotros hemos presentado diversos proyectos por la legalización integral, incluido el uso del cáñamo industrial. Si bien luego, para no poner palos en la rueda, aceptamos la legalización del autocultivo para uso medicinal. Aunque sabemos que en la ley ni siquiera ese autocultivo se va a incluir.
¿Porque crees que el autocultivo no se incluye ni siquiera para el consumo medicinal?
Hace un año el intendente de La Madrid, Martín Randazzo (UCR/Cambiemos), decía que quería que su pueblo fuera el primero en cultivar. No seamos naif, Randazzo está en contacto con el Dr Morante y con empresas que tienen bastante poder económico. Si se aprueba como mínimo la investigación, que es lo máximo que se puede llegar a aprobar, va a ser ahí donde se haga el cultivo experimental. Pero veamos el caso de Chile, donde a muchos pacientes nunca les llegó la medicina que debía garantizar el Estado.
Hay muchos intereses detrás. ¿Quién pierde si es legal cultivar? Los laboratorios, el narcotráfico, las fábricas, etc. Si cada quien pudiera tener su planta, se terminaría con la criminalización. Aunque el mercado ilegal va a existir siempre, como lo existe hoy con cosas que ya son legales.
Según tu opinión, ¿cómo hay que continuar la lucha para conseguir la legalización de la marihuana para todos sus usos?

Rosa D’Alesio
Militante del PTS, columnista de la sección Libertades Democráticas de La Izquierda Diario; se especializa en temas de narcotráfico y Fuerzas Armadas.