El gobierno anunció la "ampliación de la estructura física preventiva" y la “detención administrativa”, que permite arrestos sin presentar cargos ni posibilidad de juicio, luego del ataque que Netanyahu vincula con el Estado Islámico.

La Izquierda Diario @izquierdadiario
Lunes 9 de enero de 2017 10:34
El Gobierno israelí anunció hoy nuevas medidas punitivas tras el ataque con un camión que causó la muerte de cuatro soldados, entre las que figura el levantamiento de “barreras físicas” de separación de las zonas árabes.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, señaló en un comunicado que el país "se enfrenta a una nueva forma de ataque que pide actuar", durante su visita esta mañana a cinco soldados heridos ayer en el ataque en Jerusalén Este.
Por ello, insistió en primer lugar con la "ampliación de la estructura física preventiva", aumentando las barreras de bloques de cemento colocadas a la entrada de barrios y pueblos palestinos, rutas, y paradas de autobús o de tranvía en los territorios ocupados de Cisjordania y Jerusalén Este.
Además, se creará lo que denominó "una infraestructura de inteligencia preventiva" que permita detectar posibles ataques con antelación. "A veces es necesario frustrar (el ataque) incluso antes de que ocurra", señaló Netanyahu.
El Gabinete de Seguridad israelí adoptó medidas punitivas para responder al ataque y decidió empezar a utilizar la “detención administrativa”, que permite arrestar sin presentar cargos ni celebrar juicio por períodos renovables de seis meses, contra sospechosos de simpatizar con el EI, informó el diario "Haaretz".
Además, se resolvió derribar la casa de los familiares del atacante, identificado como Fadi Ahmad Hamdan al Qanbar, de 28 años, situada en el barrio de Yabal Mukaber y que fue cercada por las fuerzas de seguridad tras el violento suceso.
Nueve personas de este barrio de Jerusalén oriental, cinco de ellas familiares de Al Qanbar, "han sido detenidas durante la operación llevada a cabo en la zona como parte de la investigación del ataque", informó a Efe el portavoz policial Micky Rosenfeld.
El suceso tuvo lugar cuando un numeroso grupo de soldados estaba junto a un autobús en el asentamiento de Armón Hanatziv, en el territorio ocupado de Jerusalén Este, y un camión arremetió contra ellos, antes de ser abatido a tiros por las fuerzas de seguridad.
Desde octubre de 2015, 246 palestinos han perdido la vida en este periodo, más de dos terceras partes abatidos acusados de supuestos ataques y el resto en enfrentamientos con las fuerzas israelíes.
De esta manera, la ofensiva israelí contra el pueblo palestino se endurece, redoblando la apuesta con las (mal)llamadas “medidas securitarias”, que no son otra cosa que la legalización de la masacre al pueblo palestino. Estas medidas son adoptadas en medio de la crisis diplomática con Estados Unidos y la ONU luego de la resolución que condena las colonias israelíes en suelo palestino y pide su cese inmediato.