Los centros de día fueron creados a partir de la nueva ley de salud mental. Ubicados en distintos puntos de la ciudad, son sostenidos por sus trabajadoras y trabajadores que atienden en condiciones laborales y edilicias precarias.
Martes 26 de junio de 2018 16:49
Con esos dos reclamos a la cabeza se desarrolló la actividad impulsada por trabajadores y profesionales de los centros de día de la ciudad. Realizaron una radio abierta en sarmiento y avenida para difundir la situación. Entrevistamos a Soledad Apaz, trabajadora social del centro de día de la subzona centro y nos contó “desde hace cuatro años venimos sorteando un montón de dificultades para poder funcionar. Hoy los centros de día están funcionando en comisiones vecinales”
Los centros de día funcionan desde el 2014, a partir de que Neuquén adhirió a la ley nacional de salud mental. La creación de estos dispositivos, dependió siempre de la órbita de salud pública.
Al preguntarle qué actividades se llevan adelante contestó” la idea es que las personas que tengan algún padecimiento mental o un consumo problemático puedan circular por los centros de día por un tiempo, de manera ambulatoria. Somos un equipo interdisciplinario porque tenemos en cuenta la salud integral de las personas y en comunidad”
Pudieron arrancar sin espacio propio, continuó relatando” porque en su momento salud realizó un convenio con las comisiones vecinales a cambio del mantenimiento del lugar como contraprestación. El hecho de funcionar en las comisiones vecinales, nos genera varios inconvenientes, destacó, porque tenemos el horario reducido para funcionar, los espacios no son suficientes porque en las mismas instalaciones funcionan actividades propias de las vecinales. El mayor problema es cada dos años las comisiones renuevan la comisión directiva y nosotros quedamos a la buena disposición de la comisión que ingrese”.
La alarma esta puesta en la renovación de los cargos de las comisiones directivas barriales y que de estas dependa la continuidad laboral de quienes trabajan pero también el acceso a la salud de las personas usuarias que asisten a estos lugares.
En la actividad estaban presentes varios centros de día incluyendo el centro de día “Este”. El mismo a raíz de la situación que describe Soledad con las comisiones vecinales, estuvo muchos meses sin funcionar. Son los usuarios los que se quedan sin tratamiento. En la actualidad están funcionando en una iglesia, con todo lo que esto significa.
La interdisciplinariedad se da en todos los equipos que son conformados por trabajadoras sociales, psicólogos psicólogas, acompañantes terapéuticos, talleristas, consultorio de psiquiatría y no en todos los casos administrativos, el centro del oeste no cuenta con ese recurso humano.
La situación de las y los talleristas es muy complicada. Pasan meses sin cobrar, en algunas oportunidades hasta 6 meses sin percibir salario, siempre ingresan como monotributistas y aunque forman parte del equipo no cuentan con la estabilidad laboral garantizada. Cabe destacar que el rol que cumplen los talleres es convocar a los y las usuarias, que puedan contar con un espacio desde el “hacer algo” para que puedan transitar por el tratamiento.
“Los talleristas al no tener estabilidad laboral con frecuencia renuncian, por la precarización laboral pero además no cobran su sueldo con regularidad. Por eso renuncian y se van, lo que genera la discontinuidad de los tratamientos. A veces pasan muchos meses sin que se puedan realizar los talleres por falta de recurso humano. Pero es totalmente lógico que alguien que no cobre por realizar un trabajo se busque otro” comentó la trabajadora social.
“Ahora se sumó el reclamo de los acompañantes terapéuticos que primero ingresaron como administrativos siendo que no es ni su función, ni su rol, no está bien reconocida la tarea del acompañante terapéutico en el sistema de salud” , agregó.
Para finalizar sostuvo que, “los más perjudicados son los usuarios y usuarias que se quedan sin tratamiento, a pesar que tengamos una ley que indica que debe haber un tratamiento de salud integral y los centros de día a través de las actividades que son todas grupales y terapéuticas genera muchos beneficio de salud y en procesos de salud en usuarios y usuarias por eso discontinuar el tratamiento tiene repercusión directamente en su salud. Por eso nuestra idea es poder continuar la lucha por un espacio propio”.