Según el Secretario de la Cámara Empresaria, Industrial, Petrolera y Afines (CEIPA), ya habrían “desafectado” a unas 600 personas, mientras que otro tanto está al borde del despido. Silencio del Sindicato Petrolero.
Miércoles 10 de agosto de 2016 08:46
El Secretario de la CEIPA, Ricardo Celi, aseguró en medios radiales que las “pequeñas y medianas” empresas que operan en el sector petrolero ya habrían despedido 600 trabajadores de la Cuenca Neuquina. Con “angustia y zozobra” el empresario sostuvo que, luego de congelar los telegramas durante meses, fueron enviados “definitivamente” porque las empresas no tendrían “espalda” para soportar el “poco trabajo” que tienen.
El empresario asegura, sin embargo, no tener cifras precisas. Atribuye los despidos a la caída en la actividad de YPF S.A., que es la empresa que más trabajo da a las proveedoras de servicios.
Según el diario Clarín, si se concretaran los despidos anunciados, la cifra llegaría a los 2.000 desde mediados de 2015, sin contar con los alrededor de 1.500 suspendidos.
Lo cierto es que, según la Subsecretaría de Energía, Minería e Hidrocarburos de la Provincia de Neuquén, entre junio de 2015 y junio de 2016, las empresas bajaron unos 44 equipos del campo. Eso no quiere decir que la producción haya bajado de la misma forma.
El Secretario General del Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Neuquén, Río Negro y La Pampa, el senador millonario Guillermo Pereyra, no emitió siquiera un comunicado frente al anuncio/amenaza de la cámara empresarial. Como escribió un trabajador petrolero hace pocos días en este diario, negoció paritarias a la baja, mientras deja correr despidos encubiertos y suspensiones, y ataques a las condiciones de trabajo por parte de las empresas, que buscan mejorar la “productividad”.