Con más de 120 participantes y la presencia de Andrea D’Atri, fundadora de Pan y Rosas, finalizó el Taller “Una mirada sobre los desafíos actuales del movimiento de mujeres frente a la crisis”.
Cecilia Mancuso Pan y Rosas - Neuquén | @CeciMancuso
Sábado 28 de noviembre de 2020 11:45
El viernes 27/11, con la presencia de 120 personas, se realizó el último encuentro virtual del Taller impulsado por Pan y Rosas Neuquén. Nuevamente, reunió mujeres y varones de distintas ciudades de las provincias de Neuquén, Rio Negro, Chubut, de las ciudades de Río Gallegos (Santa Cruz), Ushuaia (Tierra del Fuego) y esta vez también de Bahía Blanca, quienes desde sus micrófonos o el chat se sumaron a debatir. Elizabeth -estudiante del IFD 12 de Neuquén- y Daian - estudiante de Trabajo Social de la UNCo- impulsoras del Taller, dieron comienzo al último encuentro, retomando algunos de los conceptos centrales que se abordaron los viernes anteriores y las conclusiones construidas colectivamente.
Para esta ocasión, el taller contó con la participación de Andrea D’Atri, fundadora de la Pan y Rosas y dirigente del PTS, autora del libro que fue bibliografía del taller “Pan y Rosas: pertenencia de género y antagonismo de clase”, y algunos vídeos de charlas, que pueden acceder desde el Campus Virtual de La Izquierda Diario. Retomó algunos intercambios del segundo encuentro, el viernes pasado en un ida y vuelta sobre la situación actual y debates sobre estrategias.
Que la marea vuelva a copar las calles por aborto legal
Andrea tomó la palabra para comenzar “Empecemos por lo más coyuntural: sobre la derrota del proyecto de legalización del aborto en el Senado en 2018, el kirchnerismo logró desviar, en gran medida, el movimiento hacia la confianza en el cambio electoral con su consigna de "hay 2019"” Y continuó “Con la pandemia y la cuarentena mediante, más la coptación de grandes sectores, el movimiento salió de las calles donde radicaba su fuerza y el gobierno, en medio de la crisis económica y social y su brusco giro a la derecha con la represión en Guernica, el ataque a los jubilados y la votación del presupuesto de ajuste dictado por el FMI, decide de manera oportunista, dar alguna buena noticia a su base más progresista y presenta, el Día de la Militancia (que conmemora el peronismo), presentar un proyecto propio del Poder Ejecutivo de legalización del aborto”.
La pelea por el derecho al aborto es ahora y por eso tenemos que prepararnos para volver a inundar las calles “Y porque de la actitud que asuma el movimiento de mujeres no depende solamente el carácter más o menos favorable de la ley que sea aprobada, sino también si dejamos que el gobierno -en pleno giro a la derecha- se fortalezca sacando rédito de la legalización del aborto y presentándolo como una gran concesión del gobierno peronista, mientras se borra de un plumazo la historia de lucha y movilización de las mujeres” planteaba Andrea. “O, si aprovechamos esta inflexión para retomar la construcción de un movimiento de mujeres amplio, masivo, de lucha e independiente del gobierno y de los partidos tradicionales del régimen político, como el que se había empezado a expresar en 2015 con NUM y que se fortaleció en 2018 con la marea verde”.
El Feminismo Socialista
En una segunda parte de su intervención, Andrea continuó con las reflexiones de los encuentros anteriores sobre ¿Cuál es la estrategia del Feminismo Socialista? Y los principales debates con las principales corrientes del feminismo. “Las feministas socialistas coincidimos con otras feministas en algo esencial: queremos acabar con la opresión patriarcal. ¿Y en qué tenemos diferencias? Probablemente, sin ser muy exhaustiva, tengamos diferencias en todo lo demás. ¿Qué es todo lo demás?” preguntó retóricamente al auditorio Andrea.
“Por un lado tenemos el feminismo institucional o feminismo neoliberal (por más progresista que se nos presente) que, básicamente, tiene una estrategia reformista: es decir, reproduce la ilusión de que es posible reformar la sociedad por la acción del Estado. Por otro lado, quiero refererirme más extensamente a lo que voy a denominar de manera muy general "feminismo radical", es decir, una gran variedad de corrientes feministas que no son institucionales y que tampoco son socialistas.”
Entonces la definición que tomó Andrea en la exposición parte de que “el feminismo radical contempla que en la sociedad existen múltiples relaciones de opresión, que todas son importantes y cada una de estas relaciones define una oposición entre un colectivo de dominados y otro de dominantes. Les dominantes obtienen, de su lugar en estas relaciones de opresión, ciertas ventajas que denominan "privilegios". La idea de "privilegio" le imputa a los individuos la responsabilidad por las estructuras sociales e históricas que sostienen la opresión (el patriarcado, el racismo, etc.) y eso, entonces, termina teniendo una connotación moral. Porque entonces, el problema es que el individuo equis tiene privilegios y desaparece el análisis de la posición que ocupa ese individuo en determinadas relaciones sociales de producción y relaciones sociales de reproducción. Es decir, desaparece el análisis de la cuestión estructural”. Quizás termine de entenderse cuando ubicamos el fortalecimiento de algunas de estas tendencias del feminismo radical en las décadas de mayor derrota de las masas y fragmentación de la clase trabajadora, como fue el surgimiento del neoliberalismo.
“Voy a cerrar con lo mismo que empecé cuando dije que las feministas socialistas coincidimos con otras feministas en que queremos acabar con la opresión patriarcal” planteó Andrea para finalizar. “Tenemos diferencias en quién es el sujeto político que lleva adelante esa lucha contra el patriarcado, cuál es el programa político que vamos a levantar para ir en esa dirección y cuál es la estrategia para conseguirlo. Las comunistas militamos en el movimiento obrero, en la juventud estudiantil, en el movimiento de mujeres existente no sólo para que las mujeres trabajadoras y las jóvenes aumenten sus derechos dentro del régimen burgués, sino también para sembrar esta idea de que otra sociedad sin explotados ni explotadores, sin opresiones, es posible y sólo quienes no tienen nada más que perder que sus propias cadenas, pueden conducir esta lucha hasta el final. Sólo si esa clase (que, en apenas los últimos 30 años, adquirió un rostro femenino) se dispone a vencer, vamos a poder cantar… “se va a caer, se va a caer…”. Porque aquí no hay ley de gravedad para el patriarcado. Tenemos que conquistar la disposición de millones a sepultarlo” y en el chat los mensajes de les presentes celebraban la reflexión.
Y Andrea culminó “La perspectiva última de nuestra lucha es la construcción de una nueva sociedad donde la eliminación de todas las formas de explotación, la liquidación de la propiedad privada, la extinción de las clases sociales… permitan entonces el desarrollo de relaciones humanas libradas de todas las formas de opresión que hoy conocemos”
Por el pan para nuestros cuerpos y las rosas para el corazón
Luego del Taller continuaron los deberes y reflexiones en la redes. Y también quienes dejaron sus contactos saludaban la iniciativa.
Maca, precarizada y estudiante de la Escuela Boquita Esparza de Zanon bajo gestión obrera compartía que “El taller de Pan y Rosas, me dejó como reflexión que para poder imaginar un nuevo mundo, es necesaria la discusión. Y la discusión parte de la teoría, no parte de la nada, va más allá de la experiencia pragmática del día a día de cada una. Viene de antes, por lo que conocer un poco más sobre los orígenes, estudiar cómo surgió, tal vez ayude a entender, al menos, que no se trata de una lucha contra los hombres, sino que lo que motiva al feminismo es la búsqueda de un modo distinto de vivir la vida en sociedad, un modo más consciente, en el que se pueda alcanzar la igualdad para todos los géneros en los aspectos en los que todavía, esa deuda sigue pendiente. Tomando la charla de hoy es que, esa deuda la vamos a saldar cuando conquistemos el pan y las rosas, cuando derribemos este sistema y conquistemos una sociedad sin opresión, una sociedad socialista”
Nai, estudiante de Historia de la UNCo comentó "para finalizar hay algo que dijo “Andy” y creo que resume con un toque poético lo que es la lucha del feminismo marxista: “Nosotras luchamos contra la violencia hacia las mujeres en esta sociedad, y al mismo tiempo luchamos por una sociedad en donde no tengamos que luchar más contra la violencia hacia las mujeres”. De eso se trata de luchar en conjunto, las mujeres, les trabajadores y les estudiantes por un sistema donde no exista la explotación y la opresión de ningún tipo. ¡A por el Pan y las Rosas!"
Al finalizar, Julieta Katcoff referente de Pan y Rosas Neuquén convocó a les presentes a movilizarse el 28/11 en el marco del 25N contra la violencia hacia las mujeres en varias ciudades de la provincia y de Rio Negro.
Para conocernos, recibir el cuadernillo de este Taller o información de nuestras actividades podes contactarte a las redes sociales de Pan y Rosas Neuquén. Allí se estarán difundiendo también los videos de algunos de los encuentros de este Taller por si te lo perdiste.