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Red Internacional
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REPRESIÓN HUELGUISTAS 8M. Ni multas ni penalizaciones pararán a las huelguistas feministas del 8M

Durante la Huelga del pasado 8M, siete mujeres de Sant Cugat del Vallés han sido penalizadas con 26.000 euros de multa y una posible pena de tres años de prisión, por cortar las vías del Ferrocarriles Catalanes del Generalitat (FGC). Pero estos no son los únicos casos.

Montse Blanco Pan y Rosas | Barcelona

Miércoles 14 de noviembre de 2018

Dentro de una jornada de 24 horas de acciones en la calle y manifestaciones, aquella mañana una treintena de vecinas vallesenques cortaron la circulación de los trenes desde las ocho a las diez de la mañana.

Los antidisturbios llegaron para desalojarlas y la acción pacífica no quedó impune. Escogieron a siete de las participantes aleatoriamente, cinco eran militantes al colectivo feminista del pueblo, Hora Bruixa, y una estaba a cargo de lucha feminista de la CGT, quien afirma que "Ningunearon al movimiento feminista". No se esperaban que las mujeres nos organizáramos para llevar a cabo unas jornadas de lucha, nos infantilizaron y el estallido lila los desbordó.

No se aplicó el procedimiento habitual de otras jornadas de lucha, sino que la institución pública se personó contra las activistas. FGC se excusa en un protocolo que se aplica según las pérdidas económicas, por otro lado previstas en una huelga como cualquier otra y que la defensa de las denunciadas asegura que se formalizó con una denuncia de un representante de la empresa pública que lo certificó.

La contradicción surge cuando el FGC, bajo las órdenes de responsables políticos que dieron luz verde a las consignas de la huelga feminista, ahora las persigan. Este doble juego de las instituciones, con un discurso en teoría feminista y que en la práctica multan y penalizan para desmovilizar y criminalizar la Huelga Feminista del 8M, resulta más que obvio qué intereses están defendiendo.

Bajo el lema #8mjotambetallo, el espacio feminista del barrio de Sants de Barcelona, también denuncia la apertura de procedimientos a las mujeres que se movilizaron durante la huelga y hacen un llamamiento a la desobediencia. En este barrio también, una activista ha recibido una sanción del Tribunal de la Gran Vía, producido por cortar la Gran Vía en el barrio de Sants, sin haberla identificado in situ.

Los cortes se realizaron en todos los Países Catalanes, en el marco de la huelga feminista que movilizó a miles de personas, con los eslóganes "Si las mujeres paramos, podemos detener el mundo", "Paramos para cambiarlo todo".

La aplicación de la ley 4/2015, conocida como la ley mordaza, le atribuye una infracción leve por "reuniones en lugares de tránsito público o declaraciones". La cantidad original de la multa es de 100 euros, esta cantidad fue aumentando, pero la afectada ya ha decidido no pagar. Han interpuesto alegaciones para defender el derecho a huelga y haciendo hincapié en que "no hubo ningún líder" durante la movilización.

Las feministas han escrito una carta al Instituto Catalán de las mujeres, que dio apoyo a la huelga Feminista 8M. Se ha interpelado a la Presidenta Núria Balada para que solicite al Departamento de Interior que archive las sanciones.

Por otro lado, también en Valencia ya son doce las multas contra las huelguistas de la Asamblea Feminista, que ascienden a más de 6.000 euros, por haber hecho piquetes informativos pacíficos durante el día de huelga. La policía española realizó identificaciones en la concentración, en la que se produjeron momentos de tensión por parte de los cuerpos de seguridad y fuerzas represivas hacia las huelguistas.

La Huelga Feminista del 8 M, que hizo historia por la gran afluencia y resonancia, se saldó con multas y sanciones a varios grupos feministas, decenas de comités de huelga y asambleas feministas que se organizaron en piquetes para interrumpir el paso del transporte a los centros de trabajo en toda Catalunya.

La jornada de huelga, no fue considerada como cualquier otra, el grado de la represión, con un mayor despliegue de los Mossos d’Esquadra que en otras movilizaciones, dejó ver claramente qué tipo de feminismo quiere el Régimen y sus partidos, dócil, que no haga mucho ruido, discreto y tibio.
Estas luchas nos tienen que servir como precedente para la próxima huelga feminista del 8M y la valentía de las mujeres que plantaron cara, que no puede ser en vano.

Necesitamos seguir creando redes de apoyo mutuo y confianza entre espacios feministas contra esta oleada represiva. Tenemos que fortalecer las alianzas con las sindicalistas, las trabajadoras las migrantes, las racializadas, las trabajadoras sexuales, grupos de bolleras, trans y otras identidades. Necesitamos bajar al barrio y darnos una vuelta por la periferia donde habitamos. No nos cansaremos de repetir: Nuestra mejor arma, la solidaridad. ¡Toda nuestra solidaridad con las mujeres represaliadas por la huelga feminista!