Como resultado de la intensa campaña de denuncia contra el hostigamiento laboral y los despidos, trabajadoras del DIF CDMX defienden sus intereses en mesa de negociación.
Lunes 8 de julio de 2019
Alejandra Sepúlveda era trabajadora del DIF de la Ciudad de México. Ahora es una más de las decenas de miles de despedidos que ha dejado la austeridad republicana de la 4T. Junto a sus compañeras, Ameyali Mancilla -también amenazada con despido- y Flora Aco -que enfrenta hostigamiento laboral-, es parte de la campaña #QueremosTrabajoDigno que impulsa la coordinación de trabajadores estatales.
Dicha coordinación lucha por el reconocimiento de la relación laboral y basificación de más de cien mil empleados precarizados que en decenas de dependencias son contratados por el gobierno mediante contratos de simulación, que los mantienen en una situación de inestabilidad, sin prestaciones y laborando en condiciones de alta exposición y riesgo, como es el caso de los docentes que laboran en el programa Niño Talento. Además, buscan organizarse para hacerle frente a los despidos, que alcanzarán, según declaraciones del gobierno, los 225 000, cinco veces más que los despedidos tras la extinción de Luz y Fuerza del Centro.
En los últimos días, quienes impulsamos la campaña #QueremosTrabajoDigno hemos implementado distintas medidas de presión y movilización para exigirle a Esthela Damián, directora del DIF, la reinstalación de los despedidos y el cese a las represalias políticas que se descargan hoy contra quienes nos organizamos contra los despidos y la precarización laboral.
Impulsamos esta campaña de firmas, con cientos de adhesiones de personalidades, referentes políticos, organizaciones y sindicatos, que ya ha sido retomada en distintos medios nacionales, y hemos protagonizado cierres de avenidas y mítines para denunciar que en el gobierno de la 4T se despide a trabajadoras por luchar.
Hoy, después de varias acciones de presión, logramos arrancar una primera mesa de negociación, en la cual las autoridades del DIF y Esthela Damián se negaron a cumplir nuestras demandas, siendo que exigimos lo mínimo para desarrollar nuestras funciones, estabilidad en el empleo, reconocimiento de la relación laboral, basificación así como el cese a los despidos y el hostigamiento (que ha implicado aislamiento, persecución y carga laboral).
Argumentan que este caso no es una medida represiva contra trabajadoras organizadas. Aseguran que “la precarización laboral se mantendrá durante todo el sexenio” y aceptan la "continuidad de los despidos masivos que se vivieron a inicios de años con la anterior administración".
La directora Damián tensó la cuerda incluso reconociendo que la patronal del DIF “ha investigado quienes participan de la campaña [...] con fotos de los participantes” e intentando dividir nuestra lucha, buscando separar los casos de hostigamiento laboral y amenazas del despido de nuestra compañera. Incluso le ofrecieron a Sepúlveda un interinato que va en detrimento de sus condiciones laborales y que busca aislarla de los compañeros con quienes se organiza.
A pesar de que el DIF no ha desarrollado mecanismos ni criterios para evaluar el rendimiento ni la eficiencia de sus trabajadores, hoy las autoridades del DIF argumentan que los despidos son producto de "un mal desempeño laboral", a pesar de que hay trabajadoras que producto del hostigamiento soportan dos y hasta tres veces más de carga laboral que el resto.
Hoy amenazan con difundir informes que demuestren este bajo rendimiento, iniciando una campaña de desprestigio y difamación contra quienes nos organizamos y en particular contra Ale, Ame y Flora.
Frente a esta escandalosa negativa de las autoridades del DIF, llamamos a fortalecer la organización independiente de los y las trabajadoras estatales, impulsando la unidad entre los precarizados y los basificados, y entre trabajadores del sector público y privado.
A las organizaciones sindicales y en particular al sindicato del DIF, les exigimos se movilicen para arropar la lucha de decenas de miles de despedidos, pues si hoy ganamos esta lucha, estaremos en mejores condiciones para enfrentar los ataques de mañana, pues hoy son ellas pero mañana podrías ser tú quien sufra un despido.
Les invitamos a concentrarnos este martes a las 17.30 horas afuera de la Jefatura de Gobierno de la Ciudad, en Plaza de la Constitución #1 para demostrar la unidad frente a los ataques de la patronal y denunciar las consecuencias de una austeridad republicana que lejos de golpear a los de arriba, está barriendo con los de abajo, los más precarizados y quienes perciben menor salario.
¡Exigimos que todo funcionario público gane lo mismo que una maestra o un trabajador calificado! ¡Basta de financiar a la Guardia Nacional que reprime migrantes, queremos dinero para la educación, la cultura, la salud y el trabajo digno! ¡Basificación y/o reconocimiento de la relación laboral de todos los trabajadores! ¡Basta de precarización y outsourcing!